Después de una larga temporada en la que el sexo parecía haber sido expulsado de la ficción, una nueva oleada de películas y series subieron la temperatura mediante una serie de fórmulas en las que comenzó a primar un tipo de modelo relacional incluido dentro del poliamor. Hablamos de las triejas, que son relaciones sexoafectivas consensuadas entre tres personas que no entienden de géneros, ni de tendencias sexuales. Se diferencia del trío en que este último se limita solamente a la interacción sexual entre tres; mientras que en una trieja la relación también es afectiva.

Hada Mantium, usuaria de Wyylde, la red social para explorar la sexualidad, comparte con COSMOPOLITAN su experiencia. “Mi pareja principal y yo somos no monógamos desde el principio. Comenzamos desde el mundo 'swinger' explorando de un modo más físico, y con el tiempo entramos en dinámicas más poliamorosas”, asegura. Indica que las claves para que este tipo de relaciones funcionen son la comunicación, la generosidad y la empatía.

"Mis chicos no comparten afectividad romántica entre ellos"

“Estoy con dos hombres que no se relacionan entre ellos, pero sí conmigo. El sexo sí es conjunto, aunque se centran en estar conmigo los dos a la vez y a veces busco intimidad con sólo uno de ellos”, asegura. "Tenemos niños y somos una familia normal, pero distinta. Mis chicos no comparten afectividad romántica entre ellos, pero son amigos y se apoyan en tareas, charlan y se comportan como dos personas que se aprecian”, explica.

Por su parte Arola Poch, sexóloga de Wyylde, señala que el motivo por el que esta forma de relacionarse fuera de la monogamia resulta para algunas personas atractiva es que incluir a tres personas en una relación afectiva implica más amor, más cariño, más compartir, más complicidad, más intimidad, más apoyo... “Implica que se establezcan otras dinámicas que permitan evolucionar y crecer como personas y en la relación. Se generan nuevas experiencias, se sale de la zona de confort y, en definitiva, se pueden generar situaciones muy satisfactorias para todas las partes. Si todo funciona bien, claro. Porque como en todas las relaciones (en las monógamas también) puede haber dificultades”, advierte.

"En una trieja hay una relación de tres personas y tres relaciones de dos"

“Hay que entender que en una trieja hay una relación de tres personas y tres relaciones de dos. Cada relación tiene sus propias dinámicas y momentos. Por otro lado, para que funcione desde la igualdad, es necesario que todas las personas se sientan tenidas en cuenta, puedan expresar sus necesidades, la comunicación sea clara y fluida y se puedan atender y gestionar las emociones que puedan surgir. Y también es importante deconstruir las ideas socialmente establecidas sobre relaciones de pareja monógamas para que no lastren a la hora de construir esa nueva relación de tres. Por ejemplo, en una relación monógama, se espera que sea la pareja quien acompañe de viaje en vacaciones, aquí se pueden ir las tres personas o a lo mejor sólo dos de ellas si a la tercera no le interesa y que eso no suponga incomodidad. Se trata de una nueva forma de relacionarse en la que serán las personas implicadas quienes generarán sus propios acuerdos”, asegura.

En España, sólo el 51 % de los españoles se identifica como totalmente monógamos

Una encuesta de YouGove indica que sólo el 51 % de los españoles se identifica como totalmente monógamos, por lo que no cabe duda de que en nuestro país, las cosas están cambiando. “Cada vez más parejas que vienen a terapia tienen el deseo de explorar una relación no monógama, el problema es que no saben o temen comunicarlo. Sin embargo, una vez se abre el debate y se crea un entorno que fomenta la comunicación, desaparecen los malentendidos. Incluso, existen personas que se sorprenden mucho de lo que piensa su pareja sobre la no monogamia. Se sorprenden porque es algo que nunca habían hablado. Estas conversaciones pendientes pueden ayudar a la pareja a abrir la mente, incluso a plantearse cosas que nunca se habían planteado. Es esencial que las parejas discutan sus expectativas de la monogamia desde el principio de la relación”, indica Lara Ferreiro, psicóloga y experta en terapia de parejas.

“Cuando empezamos una relación, tenemos miedo a sentirnos juzgados y, en ocasiones, no expresamos nuestras necesidades. A veces es complicado, porque no es algo de lo que se suele hablar al inicio de un noviazgo, pero merece la pena. Lo mismo pasa con parejas que llevan más de 20 años juntas: viven dentro de una burbuja de monotonía, se han acostumbrado a no tener conversaciones sobre qué quieren cambiar o qué desean en la relación. Este proceso requiere empatía y es la base sólida de una relación satisfactoria”, añade.

Los estigmas sociales a los que una trieja se enfrenta

La serie ‘Terapia alternativa’, protagonizada por Dani Rovira, explora este tipo de relaciones, y gracias a la forma en la que cada vez más obras de ficción gráfica las retratan, avanzamos hacia un futuro que dé cabida a diferentes tipos de relaciones. Porque como explica Hada Mantium, usuaria de Wyyde, a día de hoy las triejas no sólo siguen estando estigmatizadas, sino que la gente proyecta en ellas todo lo que teme.

"Nos tachan de viciosos o de pirados"

“Nos tachan de viciosos o de pirados, pero en realidad estamos mucho más cerca de la generosidad afectiva y el amor incondicional. Nosotros no hemos cambiado nuestra vida con respecto a cuando éramos solteros, tenemos la libertad de ser iguales y nos respetamos como personas sin intentar que nadie cambie su esencia. De este modo, sabemos que estamos juntos por elección y no por obligación. No hay nada más generoso que ser feliz viendo que tu pareja también lo es, alegrarte cuando se enamora, participar en sus aventuras o llegar a casa después de haber tenido una y que te esperen con amor, con sonrisas y abrazos, sin resentimiento ni rencor. En ese momento amas a tu pareja de un modo que los monógamos no experimentan”, asegura.

Al mundo le cuesta entender las relaciones poliamorosas, por lo que es más que posible que una pareja de tres sea criticada y encuentre dificultades a nivel social. Por eso, quienes tienen este tipo de relación han de aceptarlo y no permitir que les afecte.

"Las triejas buscan una relación afectiva en la que también puede tener cabida lo sexual"

Como hemos señalado, muchas personas confunden las triejas con los tríos, pero lo que les diferencia es el objetivo que persiguen. Los tríos tienen básicamente la finalidad de compartir encuentros sexuales, mientras que las triejas buscan una relación afectiva en la que también puede tener cabida lo sexual. No hay tendencia sexual prestablecida ni tampoco es obligatoria la interacción entre todos; lo habitual es que una persona tenga relaciones con las otras dos.

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Marita Alonso es experta en cultura pop y estilo de vida. Escribe acerca de fenómenos culturales desde una mirada feminista en la que la reflexión está siempre presente. No tiene miedo de darle una pincelada de humor a las tendencias que nos rodean e intenta que el lector ría y reflexione a partes iguales. Cuando escribe sobre relaciones, su objetivo es que la toxicidad desaparezca y que las parejas sean tan saludables como las recetas que intenta cocinar... Con dramáticos resultados, claro. Los fogones no son lo suyo.

Ha publicado dos libros ("Antimanual de autodestrucción amorosa" y "Si echas de menos el principio, vuelve a empezar") y colabora en diversos medios y programas de radio y televisión luchando por ver las cosas siempre de una manera diferente. Cree que la normalidad está sobrevalorada y por eso no teme buscar reacciones de sorpresa/shock mediante sus textos y/o declaraciones.

Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense, imparte master classes de cultura pop, estilo de vida y moda en diversas universidades. En Cosmopolitan, analiza tendencias, noticias y fenómenos desde un prisma empoderador.