- Está en Netflix y es la serie más romántica, con un amor de verano increíble, y perfecta para ver en una tarde calurosa
- La serie de amor más bonita que puedes ver este 2024 está en Netflix y te emocionará al estilo de ‘El diario de Noa’
- Acaba de llegar a Netflix la serie más seductora del momento sobre una relación cargada de pasión y que te hará olvidar a 'Los Bridgerton'
A ver, antes que nada, aviso: si no has visto la serie de la temporada, 'Nadie quiere esto', no sigas leyendo, porque aquí hemos venido a reflexionar sobre ella, pero sobre todo, nos centraremos en el final (y aquí en los mejores looks de la serie que son tendencia este otoño, aaaah). ¿Lista? Vamos allá.
Que levante la mano quien considere que conocer a alguien y experimentar novedad y entusiasmo, que se asienta con el placer que supone transitar una reciprocidad, y que encima se potencia con largas e intensas sesiones de besos, abrazos y sexo, es una de las mejores sensaciones que nos brinda la vida humana. ¿Mano levantada? No te vemos, pero lo imaginamos. En pocas palabras, conectar con alguien y ser correspondida es una auténtica pasada. Y además, si con ese alguien a quien estás conociendo te das permiso para ser tú misma de manera genuina (esto es, con tus 'red flags' o las que podrían serlo), y puedes hablar de todo (tus inquietudes, tus miedos, tu orientación sexual y principios, tus deseos profundos) y encima te sientes apoyada, sostenida y tienes el 'feedback' cualitativo que mereces, se da lo que acuñaríamos en 2024 como el 'match' perfecto para tener una relación sana. ¿Estás de acuerdo?
Bueno, pues ese escenario es, más o menos, el que se presenta para Joanne y Noah, los protagonistas de 'Nadie quiere esto', una serie basada en una conexión bastante realista, o sea, que podría darse hoy en día. Aunque aquí hemos venido a hacer el matiz en ese 'más o menos', precisamente, por el 'menos': el gran 'problema' que termina presentándose en la relación, que es el hecho de que Joanne no sea judía.
*'Psss', pausa para guiñarnos el ojo: ¿recuerdas todo lo que tuvo que pasar Charlotte en 'Sexo en Nueva York' para convertirse al judaísmo y cómo nos dimos cuenta, como espectadoras, de lo duro que era? ¿Hiciste esa reflexión cuando llegaste a conectar con el personaje de Joanne, en el momento en el que dijo: "Me convertiré por ti"? Ajá, sabíamos que terminaría 'recogiendo cable'. Vale, fin de la pausa.
A lo largo de la serie, aparecen varios escenarios por los que la espectadora se da cuenta de que una relación entre un rabino –cuyo sueño vital es ser el rabino principal–, y una 'podcaster' atea es, cuanto menos, rara, pero ambos fluyen por ese enamoramiento irracional que todas hemos sentido alguna vez: "qué más da el contexto, si esta persona me gusta", ¿no?
Fluir con tus sentimientos más primarios es de lo más natural y conocer a alguien que es opuesto a ti no debería ser un impedimento. Y hasta ahí, estarás de acuerdo también en que la serie retrata, de manera realista, situaciones en las que podríamos vernos envueltas: inseguridades, situaciones que te impulsan a tener una conducta tóxica (¡ay, esa caja que Joanne termina abriendo! Pero ese 'no' que da cuando Noah le presta el móvil para que verifique que no habla con su ex, ¡bien!), momentos en los que les cuesta mostrarse vulnerables, pero lo terminan haciendo y observan que no pasa nada...
Pero, al grano: ¿te has fijado en la situación concreta que se da al final? Ella, como decíamos antes, recula tras reflexionar que convertirse al judaísmo siendo atea y teniendo el estilo de vida que tiene es un disparate (que es orgánico como impulso por amor (parte irracional), pero no tiene sentido a largo plazo, cuando razona que no lo hace por los dos, sino sólo por él (parte racional)).
Pero ¿él? ¿Lo que hace él?
Obviamente, todas esperamos que una historia de amor que estamos viendo en Netflix acabe bien, sobre todo, si nos sentimos algo identificadas o simplemente queremos desconectar de nuestras vidas. Pero aquí va lo que, desde mi punto de vista, es un gran error de los guionistas y no hace otra cosa que alimentar los mitos del amor romántico con los que hemos sido educadas (y de los que intentamos huir en la vida real): ¿De verdad un rabino, cuya educación ha sido basada en la religión, cuyos principios giran en torno al judaísmo, cuyo sueño vital ha sido ser el rabino principal y está a punto de lograrlo, lo deja todo por una chica que ha conocido hace dos meses? ¿Qué sentido tiene tomar decisiones tan importantes por alguien a quien estás conociendo? ¿Es realista?
*Como diría la popular psiquiatra Marián Rojas Estapé, en 17 meses se darían cuenta de las decisiones que iban a tomar o tomaron en esa primera fase del enamoramiento, y lo distorsionada que estaba su realidad entonces, ¿no crees?
Aunque sea una serie de ficción (e incluso si fuera una historia real), queremos que el amor triunfe, pero el final no tiene sentido. A medio plazo, ambos alucinarán con los contratiempos que tendrá esa relación, porque no tienen la misma forma de entender la vida ¡y el amor no lo puede todo! Además, creo firmemente que, si hubiera sido al revés, si ella hubiera dejado todos sus principios atrás por un chico que conoce de hace un par de meses, nos hubiéramos quedado algo desconcertadas, ¿qué opinas tú?
Habrá que esperar a una segunda temporada para saber cómo se desarrolla todo...
Silvia Lorente es experta en estilo de vida, 'celebrities' y sexualidad y especializada en cultura pop 'millennial'.
Se licenció en Periodismo en la URJC de Madrid, estudió un módulo de doblaje, un máster de DJ y tiene más de 10 años de experiencia en el manejo de plataformas digitales y redes sociales (escribió y ganó premios con su blog de moda y 'celebrities', 'La Otra Horma del Zapato', y coordinó el equipo de moda y belleza en el departamento digital de la agencia Globally durante dos años). Colaboró con InStyle, Harper's Bazaar y GQ, y genera contenido para Cosmopolitan desde 2015.
En sus ratos libres, pincha como DJ en eventos y echa las cartas del Tarot a quien tiene dudas sobre su futuro.
'Pss': Si te apetece jugar con ella al Trivial de 'Friends' o 'Sexo en Nueva York', has de saber que tienes las de perder.












