- Sabemos (y te creemos cuando dices) que no te querías pillar por ese chico tras acostaros unas cuantas veces. Si ha pasado, no te culpes. La responsabilidad la tiene una hormona llamada oxitocina y vamos a contarte por qué nos joroba tanto en el ámbito del amor.
Érase una vez, una relación ‘hetero’ donde se pactó desde el primer momento que lo único que iba a suceder entre ambos era sexo espontáneo, casual, divertido, un me pica y me rascas, etc. Es la relación que siempre habías buscado, sin problemas, rayadas, confianza plena en la cama... ‘‘Esto de tener un follamigo es la leche’’, pensabas. Durante unos meses se mantiene, ya que este tipo de idilio tiene fecha de caducidad, y de repente, ¡pum! ¡sorpresa! Quieres más. ¿Por qué? ¡Con lo a gusto que estabas! Encima, te culpas de ello porque ni siquiera era lo que tú estabas buscando, ni buscas, pero no entiendes por qué te has enganchado tanto a esa pareja sexual.
¿A que esto te ha ocurrido a ti o a alguien de tu amigas alguna vez? Pues debes saber que no puedes hacer (casi) nada por remediarlo. Enfádate todo lo que quieras, pero es que resulta que tenemos una hormona llamada oxitocina que es la culpable de que, toda esta comedia (para los demás) romántica digna de un capítulo de Netflix, ocurra.
Oxitocina: la culpable de que en el amor las cosas no vayan como quieres
¿Qué es eso de las oxitocinas y cómo las he cogido?, te preguntarás. No, chica Cosmo, esto no es el Coronavirus. Es una hormona que tenemos las mujeres (ojo) en nuestro organismo, responsable del afecto que generamos hacia los demás. ¿A que no te imaginas cómo se reproduce? ¡Bingo! Con el sexo. Ahora bien, solo con el buen sexo, de esos que te hacen tener orgasmos tan grandes que te conviertes en creyente de cualquier Dios por diez segundos.
Marta González de Vega, en su libro ‘De caperucita a Loba en solo seis tíos’, lo explica muy bien:
‘‘Practicar la cópula dispara los niveles de oxitocina, que es la encargada de generar el vínculo afectivo. [...] La hormona se produce en el hipotálamo y desde ahí es conducida a las terminaciones nerviosas pituitarias, y liberada en el torrente sanguíneo.’’
Vamos, que si hay orgasmo, hay oxitocinas. Te pongas preservativo o no. ¡Sexo seguro lo llamaban! Es broma, es broma. Póntelo siempre, que bastante ya tienes con pillarte de un tío tras realizar la actividad más maravillosa de este universo... Menuda cruz.
Las oxitocinas apareciendo con tu orgasmo:
La parte buena es que, si es correspondido, ¡viva el amor! La mala es que no puedes hacer nada para remediarlo, ya que estas moléculas son las que también están presentes durante, por ejemplo, el parto. No obstante, tras un largo y exhaustivo experimento —‘AKA’ los dramas amorosos propios y los de todas mis amigas’— solo podemos recomendarte que, si el sexo es brutal y ves que la cosa puede ir a más, hagas de tripas corazón y raciones con cierto espacio de tiempo cada toma sexual. Sí, sabemos que es alucinante eso de estar todo el día ahí dale que te pego, pero tu estabilidad emocional es lo primero.
Obviamente, no nos harás ningún caso y es probable que pienses que un día, al finiquitar vuestra ración diaria de orgasmos, él también quiera más. Puede ser, no vamos a ser nosotras quienes te lo neguemos, aquí cada persona es un mundo. PERO (siempre hay uno) si lo que habéis acordado es solo sexo y corresponde con las palabras que han salido de su boca, quizá solo quiera eso. ¡Que puede que luego sus actos no se correspondan con lo que habéis hablado! Te lo compro, muchos tíos tienen la inteligencia emocional de un pez y la empatía a niveles mínimos. Pero no te hagas películas de Oscar. Lo importante es saber salir antes de que vuestra relación se vuelva tóxica. Recuerda, preguntando se llega a cualquier sitio y esto no es la peli ‘Con derecho a roce’.
Hala, ya estás con el antivirus puesto. ¡A generar oxitocinas!
Nerea Panicello es experta en música, series y redes sociales. No hay canción pop que no haya pasado por los auriculares que siempre lleva puestos, entrega de premios Grammy o MTV VMA’s que no haya cubierto en directo o festival al que se haya quedado con ganas de ir. Tampoco ficción (serie o película) de Netflix o HBO Max de la que no se obsesione con el reparto y busque todas las teorías de los fans. Ni reel de Instagram o vídeo de TikTok viral que no haya recibido su ‘iike’. Su carpeta de guardados en IG está repleta de ideas para crear contenido.
Su momento favorito de la jornada laboral es cuando se sienta frente al artista o intérprete de turno para someterle a sus preguntas o a unos de los retos en vídeo de COSMOPOLITAN. Ha entrevistado a cantantes como Lola Índigo, Rauw Alejandro, Camilo o la banda Morat. También a actrices como Claudia Jessie (‘Bridgerton’), Kristen Stewart o Maisie Williams. Aunque siempre recordará sus cinco minutos de gloria con los Jonas Brothers.
Nerea se graduó en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos en 2018. Antes de colocarse el birrete, realizó prácticas durante 2017 en la Revista de Ana Rosa Quintana. Lleva formando parte de Cosmopolitan desde 2018. Actualmente está terminando un Máster de Periodismo Digital y Nuevos Perfiles en la Universidad Rey Juan Carlos. En sus ratos libre, recibe clases de lengua musical y batería para seguir mostrando lo que no se ve las canciones.
Acumula seis años de experiencia, en los que ha elaborado temas para sus versiones ’print’, diariamente en digital y ejercido de Community Manager en cuantiosas ocasiones.












