¿Sabías que el cáncer de mama es el tumor más diagnosticado en el mundo?[1] ¿Y que se estima que a lo largo de este año se diagnosticarán en nuestro país 36.395 nuevos casos?[2] El dato positivo es que hoy en día contamos con grandes avances en prevención, diagnóstico precoz y tratamientos, lo que ha supuesto un aumento de la supervivencia a los cinco años de hasta casi el 90% de los casos, así como una mayor comodidad de las pacientes en su día a día.[3]
Pero, ¿es fácil retomar la 'normalidad' en nuestra vida después de haber pasado por un cáncer de mama? La clave para superar este reto conlleva contar con una buena red de apoyo. Según la Encuesta "Necesidades de las Mujeres con Cáncer de Mama"[4], realizada por la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA), un 62,5% de las pacientes aseguró que no fueron informadas de que existían servicios de apoyo social. Y un 75,3% destacó que no existe integración entre los servicios sociales y sanitarios. Asimismo, un 49,3% de las pacientes echó en falta ese apoyo de los servicios sociales durante el proceso de recuperación de su enfermedad.
Está demostrado que tener cáncer de mama conlleva un alto riesgo de exclusión social y laboral [5], por lo que es necesario tomar medidas para facilitar ese retorno laboral. Todas estamos expuestas a vivir esta situación, por lo que informarnos sobre ella es muy importante. En colaboración con Roche, nos hemos puesto en contacto con una oncóloga y una paciente, para analizar todas las claves de esa vuelta a la normalidad.
El apoyo emocional, clave para las mujeres con cáncer de mama
La doctora Elena Galve es oncóloga del Hospital Universitario de Basurto y trabaja a diario con mujeres en esta situación. Como ella misma nos cuenta: "Recibir el diagnóstico de cáncer de mama siempre es un momento difícil; el miedo suele ser el primer sentimiento que aparece, seguido de la incertidumbre por el pronóstico y la evolución de la enfermedad. Las posibilidades de curación, el tipo de tratamiento, los efectos secundarios del mismo, cómo afectará la nueva situación a su vida cotidiana: pareja, familia, amigos, trabajo... Además de los cambios físicos que presentarán". En este momento, como puntualiza la especialista, "el apoyo emocional es clave a la hora de afrontar una situación de estrés como es el cáncer de mama. La ayuda es necesaria para gestionar las distintas emociones a lo largo del proceso (miedo, angustia, ira, pena...)".
Antonia Gimón, paciente oncológica y presidenta de la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA), lo sabe bien. Ella tiene claro que "la protagonista de la enfermedad es la mujer diagnosticada y ella es, también, la protagonista de su recuperación. Es positivo que sienta junto a ella el cercano acompañamiento familiar, de sus amigos y de sus compañeros de trabajo, si es una persona laboralmente activa. Puede jugar un papel significativo el acompañamiento y asesoramiento socioeconómico, el afecto de la amistad". Además, añade dos puntos clave: "También es fundamental el apoyo psicológico que se pueda prestar a la mujer diagnosticada y a sus familiares, así como la empatía y confianza con su equipo médico".
Cada una de nosotras somos un mundo, nuestras circunstancias y nuestro modo de sentir es único, por lo que el tratamiento personalizado, así como el abordaje adaptado a los diferentes estadios del cáncer de mama, en este asunto resulta esencial. La doctora Galve atiende a diario a mujeres en su consulta y lo tiene claro: "Cada mujer está en una etapa vital única con unas necesidades diferentes. Es necesario abordar cada caso individualmente y dar el apoyo emocional y/o laboral que requiera. Hay mujeres que quieren seguir trabajando, porque su vida laboral es plena, les llena y ayuda a pensar que no están enfermas, ocupan su mente en otras tareas y se sienten mejor; pero otras pacientes necesitan estar de baja laboral para estar más tranquilas, dedicarse más tiempo a cuidarse, a estar con su entorno, hacer ejercicio...".
La vuelta al trabajo tras el cáncer
Seguro que ya sabes que en las últimas décadas ha mejorado mucho el diagnóstico precoz y la prevención en los diferentes tipos de cáncer de mama (cáncer de mama luminal A, cáncer de mama luminal B, HER2 y triple negativo), así como los tratamientos frente al cáncer de mama, pero como indica la doctora Galve, quedan muchos retos por delante. Entre ellos, la mejora en la conciliación laboral". Llegadas a este punto, nos preguntamos: ¿es habitual que las mujeres que superan con éxito los tratamientos retomen su vida laboral? La doctora Galve nos responde: "En la esfera laboral, aunque se ha mejorado, aún queda mucho por hacer. La prioridad de la paciente en este sentido es intentar conciliar vida laboral y cáncer en función de cada caso y cada momento. Hay pacientes que quieren seguir trabajando de modo adaptado a cada etapa y condición física", nos cuenta. "Facilitar la incorporación laboral de forma progresiva, adaptar el puesto a las secuelas físicas y emocionales, depende sobre todo de la empresa y de su implicación en esta conciliación tanto durante como después del tratamiento del cáncer de mama. Es una tarea en la que todavía hay que trabajar", señala.
Antonia Gimón coincide totalmente: "Sería bueno que fuera posible una incorporación progresiva a la actividad laboral después de superar las fases de la enfermedad que han limitado o impedido esa actividad laboral. También sería bueno que en aquellas empresas y administraciones donde fuera posible, se valorara la adaptabilidad (cambio de puesto de trabajo) de esa mujer que se incorpora a su actividad laboral; no se trata de pedir favores o diferencias respecto a otras trabajadoras, sino de adaptar sus funciones, si ello es posible", señala. La presidenta de FECMA pone el foco en la importancia en "avanzar en los aspectos psicosociales, porque la mujer con cáncer de mama es o puede ser madre con hijos menores, profesional autónoma que ve limitada su actividad, empresaria, funcionaria, trabajadora por cuenta ajena, persona en paro… Y esas circunstancias personales y familiares se ven afectadas por la enfermedad. Desde una buena red de servicios sociales debieran atenderse esas necesidades, esas circunstancias. En las asociaciones de pacientes encontrarán la orientación y el apoyo necesarios para enfrentarse a esas situaciones".
El poder de la concienciación
Queda claro que el apoyo integral (en el entorno médico, familiar, social y laboral) puede suponer un gran cambio (para bien) en la de vida de las mujeres que pasan por el proceso de un cáncer de mama. Roche está llevando a cabo la campaña de concienciación Herederas del Cambio, desde donde se aborda este tema. No te pierdas este vídeo, en el que la doctora Elena Galve charla con Juncal Mencía y Marina Antolín, pacientes de cáncer de mama que nos cuentan sus experiencias al recibir el diagnóstico y a gestionar y adaptar la enfermedad a su vida. No te pierdas sus testimonios en primera persona, te llegarán al corazón.
[1] Conoce mejor el cáncer de mama. Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM).
[2] Las cifras del cáncer 2024. Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM):
[3] Tasas de supervivencia en el cáncer de mama. American Cancer Society.
[4] Encuesta Necesidades de las mujeres con cáncer de mama. Federación Española de Mujeres con Cáncer de Mama (FECMA).
[5] Dificultades del retorno al trabajo tras cáncer de mama. Escuela Nacional de Medicina del Trabajo. Instituto de Salud Carlos III



