¿Sabías que la vagina se mantiene limpia por sí sola y que, por tanto, no tienes que lavarla con nada? Esperamos que sí porque durante mucho tiempo se nos ha dicho que esta zona íntima era algo “sucio”, lo que nos ha llevado a utilizar métodos de higiene poco apropiados, como las duchas vaginales. Error: según los médicos, así se elimina el flujo natural, lo que puede aumentar si el riesgo de contraer el virus del papiloma humano, infecciones de transmisión sexual y enfermedad inflamatoria pélvica. Y no creas que es una práctica que ha caído en desuso. Sólo en Estados Unidos se calcula que una de cada cuatro mujeres de entre 5 y 44 años recurre a esas duchas, según cifra la Oficina para la Salud de la Mujer del Departamento de Salud.
En realidad, si quieres proteger tu vagina lo primero que debes saber es que la mayoría de los productos de higiene íntima no están pensados para esa zona -es más, no convine que penetren en ella-, sino para la vulva. Dicho esto, es básico que elijas siempre aquellas que respeten el pH vaginal con el fin de mantener la microbiota local, es decir, el conjunto de microorganismos que viven ahí de manera habitual y protegen frente a posibles infecciones. Y es que esa zona puede verse afectada por hábitos tan cotidianos como que te laves con tu gel de ducha habitual, porque la vagina tiene un pH diferente (entre 3,6 y 4,5) al resto del cuerpo (entre 7,35 y 7,45). “Los geles corporales incluyen en su composición alcoholes, colorantes y perfumes sintéticos que pueden irritarla”, explica la ginecóloga Lorie Johnson, y en el peor de los casos, sí alteran el pH, causar una infección.
Debes lavar la vulva, ¡no la vagina!
Estos riesgos también aumentan cuando se abusa de los lavados -otro de los errores más frecuentes-. Así que, en este caso, menos es más: con una vez al día es suficiente. Y es preferible que te duches a que te bañes, pues el agua, cuando corre arrastra fácilmente los gérmenes. Por cierto, hablando de estos elementos indeseables, las esponjas son un foco importante de microbios, así que mejor evítalas. Lo mejor para asearte es que utilices tus manos (bien limpias, eso sí) porque así, además, es mucho más difícil que se produzcan roces o irritaciones.
Alerta: el exceso de higiene es contraproducente
Resumiendo, puedes empezar tu rutina de aseo con un gel íntimo y luego incorporar algunos extras como toallitas hidratantes o aceites esenciales. Pero esto último no lo hagas a diario; emplear muchos productos no es sinónimo de un mejor cuidado. Así lo afirman los especialistas: “Hay que usarlos sólo si se presenta un problema de sequedad, escozor, rozaduras… o se ha roto la barrera natural de la piel”, comenta la dermatóloga Adeline Kikam. Ante cualquier duda, recuerda que lo mejor es consultar a tu médico.
Igual que dedicas unos minutos al día a cuidar tu rostro o tu cuerpo, deberías hacer lo mismo con tus partes íntimas. Es una cuestión de higiene y de salud. Sigue estos seis pasos:
Refuerza
Si tienes el suele pélvico debilitado, incluye en tu dieta un suplemento con gaba (un aminoácido).
Exfolia
Para suavizar y alisar la piel de las nalgas, aplica un 'peeling' una vez a la semana.
Protege
Utilizar un jabón con prebióticos te ayudará a mantener las defensas naturales de la vagina.
Higieniza
Nada mejor para prevenir el mal olor cuando estás con la regla o haces deporte que un desodorante específico.
Lubrica
¿Relaciones sexuales dolorosas? ¿Una ayudita extra para colocar el tampón? Tu mejor aliado es un lubricante sin perfumes ni colorantes.
Rejuvenece
Aparca ya el complejo por el tono oscuro de tu vulva empleando un tratamiento blanqueador que, además, reafirme e hidrate.
Natalia Arroyo es experta en actualidad de celebrities. No hay nada de la vida de los famosos que desconozca y analiza con lupa todos y cada uno de sus estilismos en alfombras rojas debido a que otros de sus puntos fuertes son la moda y la belleza, por lo que se la considera una periodista todoterreno.
Encuentra su mayor fuente de inspiración para escribir viajando por el mundo y en la magia de cosas tan pequeñas como salir a tomar un café con amigas al sol en pleno centro de la ciudad. Aunque reconoce que las largas horas que dedica a redes sociales como Instagram y TikTok también le sirven de gran apoyo a la hora de desempeñar su profesión y estar siempre al día de las tendencias.
Natalia se graduó en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y aterrizó en la redacción de Cosmopolitan hace más de dos años para realizar un periodo de prácticas que le cambió la vida. Desde entonces, pasó a formar parte del equipo digital de esta revista que ya siente como su casa. Además, compagina su trabajo en Cosmopolitan con una colaboración en Marie Claire, donde publica temas sobre moda y belleza.
Redactora jefe de COSMOPOLITAN, Ana M. Jiménez es experta en sexo y relaciones de pareja, temas de los que lleva escribiendo desde hace dos décadas. En su agenda figuran los nombres de los sexólogos más reputados (una vez uno le dijo que su tema sobre el orgasmo femenino era digno de una tesis doctoral, ojo al dato). Y en su ‘portfolio’ abundan los artículos sobre nuevas técnicas sexuales, las posturas más placenteras o lo último en juguetes eróticos (por supuesto, los prueba antes, profesionalidad ante todo). Los entendidos piensan que se le da bastante bien, tanto que cuando trabajaba en la revista ‘Quo’ recibió el primer Premio Periodístico Daphne por un reportaje sobre anticonceptivos. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, su trayectoria profesional ha estado ligada a cabeceras como ‘Elle’, ‘Ragazza’ y ‘Elle Decor’ antes de llegar a COSMOPOLITAN, donde también crea contenidos sobre viajes, gastronomía y libros. Si ya lo estabas pensando, te lo confirmamos: su especialidad son los pequeños (y grandes) placeres de la vida. Quédate con su nombre si buscas información sobre cuestiones amorosas, ideas para hacer una escapada o los nuevos restaurantes de moda.

Mariana Portocarrero es directora de belleza en Cosmopolitan o, lo que es lo mismo, experta en cosméticos, maquillaje y tratamientos. Cuando no está escribiendo sobre cómo combatir el acné o cuál es el corte de pelo más favorecedor, la encontrarás organizando sesiones de fotos o buceando en Tik Tok para fichar trucos virales. No hay cena, fiesta o boda en la que no termine recomendando productos a gente que no conoce. Nadie ha probado tantas cremas ni tratamientos como ella y es capaz de detectar las últimas tendencias tanto de maquillaje como de ‘skincare’. En su día a día trabaja con dermatólogos, perfumistas o cosmetólogos para conocer antes que nadie las innovaciones del sector. También le gusta entrevistar a nuestras ‘celebrities’ favoritas y no para hasta sonsacarles todos sus secretos. Mariana es Licenciada en Fashion Business por Esmod Paris y tiene un Máster en Visual and Digital Media en IE Business School. Lleva más de seis años vinculada a Cosmopolitan y ha escrito sobre actualidad, economía y psico antes de especializarse en belleza.











