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Como bien sabes a estas alturas de la vida, los senos son de distintos tamaños y colores (como cualquier otra parte de nuestro cuerpo, todas son diferentes, la diversidad es lo que prima (como en el universo de los vibradores, por poner un ejemplo 'random')) pero, ¿sabías que ocurre lo mismo con los pezones aunque en menor medida? Existen incontables formas, aún así, todos ellos se pueden agrupar en ocho tipos distintos, según comenta la doctora Tsippora Shainhouse, especializada en dermatología. "Todos son 'normales' y es muy posible que llegues a tener una combinación de dos o más patrones, incluso puede que los tuyos no encajen con ninguna de las categorías que verás a continuación, y eso está bien también, pero si lo hacen, puedes sacar conclusiones sobre ello", cuenta.
Seguramente, habrás escuchado en más de una ocasión el término areola. Sin embargo, debes saber que no es lo mismo que pezón. "Los dos se utilizan para referirse al pezón, pero este en concreto es la parte que sobresale, la que proyecta; mientras que la areola es la circunferencia pigmentada de tu pecho", añade la doctora.
¿Lo tenemos? Ahora toca descubrir cuál es el tuyo.
Descubre cuál es tu tipo de pezón
Los que sobresalen
Son los pezones que se levantan unos milímetros de la superficie de las areolas, apuntando hacia afuera. Pueden endurecerse o volverse más pronunciados cuando están fríos o estimulados.
'Psss': si tienes alta sensibilidad en ellos, prueba los mejores lubricantes para incluir de manera más frecuente el pezón en tus sesiones de sexo.
Los planos
Todo el pezón es plano y se funde con la areola. Aunque se endurece o se vuelve más pronunciado con el frío o la excitación.
Los hinchados
La aureola y el pezón parecen pequeñas montañas situadas en la punta del seno. También se endurece o pronuncia con el frío y la estimulación.
¿Sabías que es muy fácil llegar al clímax a través del pezón? Si los tienes así, ¡incluso más! Ficha aquí las claves sobre cómo tener un orgasmo más intenso.
Los invertidos
Los pezones están ‘metidos hacia dentro’. Algunas veces, puedes llegar a sacarlo con los dedos, pero en otras no, si los músculos están muy tensos. Suelen generar complejos, pero a diferencia de lo que puedas creer, ¡son muy comunes!
El invertido en un solo lado
Uno de ellos está elevado, mientras el otro se encuentra invertido. Si es parte de tu anatomía de nacimiento, no pasa nada. Pero si es un nuevo desarrollo, debes acudir al médico de inmediato, ya que puede llegar a ser un síntoma de cáncer de mama.
*Ficha aquí todo sobre el cáncer de mama: la importancia del diagnóstico precoz (y todo lo que tú puedes hacer para su prevención).
Los desiguales
Es común tener pequeños bultitos en la areola que rodea el pezón. Se llaman glándulas de Montgomery y, en algunas ocasiones, parecen espinillas. Puede que exfoliando ligeramente las pieles muertas de tu pecho desaparezcan, pero no juegues con ello. Todas las mujeres poseen esas glándulas, solo que en algunas personas están más elevadas que en otras.
Los peludos
Los pelos que crecen alrededor de la areola son completamente normales. Puedes quitártelos con una pinza si lo deseas. Todas las mujeres tiene folículos pilosos en la zona, dependerá de lo más o menos peluda que seas.
'Pss': si te salen muchos de repente e incluso en la cara, esto te interesa: Hirsutismo: qué es y por qué debe preocuparte el vello facial.
Los supernumerarios
Algunas personas —como Harry Styles o Chandler en ‘Friends’—tienen un minipezón extra. Puede que se vean como simples lunares o que incluso tengan una pequeña protuberancia completamente formada, y son totalmente comunes, aunque resulten raros de observar. ¿Tienes algún minipezón? (Somos fans, si sí).

















