Ya no tenemos excusa para no hacer yoga. El colmo de la comodidad viene de la mano de las mejores posturas de yoga para hacer en silla. Sí, sin movernos de la silla. De hecho, se puede practicar tanto en casa como en la oficina, o en cualquier sitio donde haya una asiento. Si no eres vergonzosa, claro.

"Encontramos en la silla, así como en otros elementos, un soporte externo sobre el que apoyarnos para abrir el cuerpo de forma pasiva. Los soportes en general nos permiten mantener las asanas (posturas) en el tiempo, centrándonos más en la respiración", dice nuestra profe particular de yoga y meditación, Elsa Aguirre Duport de Pontcharra, que nos cuenta todos los detalles, las mejores posturas e, incluso, cómo debemos respirar para iniciarnos en esta técnica de yoga.

¿Qué es exactamente el yoga en silla?

"El maestro B.K.S Iyengar introdujo la silla, así como otros soportes y elementos, a la práctica de yoga para hacerla más asequible a todas las personas, independientemente de su condición física. Los soportes nos brindan un apoyo sobre el que construir y ampliar el catálogo de asanas", señala.

yoga en silla
Fernando Roi HEARST

El uso de la silla nos permite realizar ciertas asanas con soporte, creando así un abanico de posibilidades más extenso. La silla permite tanto adaptar las posturas más convencionales, como abrirnos a nuevas posibilidades. Es adecuado para todas las personas que sientan afinidad y curiosidad con esta práctica. Eso sí, como asegura Aguirre, "el yoga no tiene que ser para todos. Creo que es importante destacar que no todo es para todos y yo, personalmente, aunque parezca que eche piedras sobre mi propio tejado, no creo en las fórmulas mágicas ni remedios milagrosos. Todo depende del momento y la persona".

La experta explica que si trabajamos en una oficina, podemos aprovechar la silla para realizar algunos movimientos durante la jornada: "Sin embargo, al salir de la oficina, siempre que no haya ningún impedimento, buscaría bajar al suelo y darle al cuerpo otro tipo de soportes que nos ayuden a ampliar el rango de movimiento".

¿Qué tipo de silla debemos usar para hacer yoga?

movimientos de yoga en silla
Fernando Roi / HEARST

"La silla de yoga Iyengar suele ser la empleada en centros de yoga y la que recomendaría para la práctica. Es una silla metálica plegable. Mantener una buena alineación corporal, con silla o sin ella, requiere de conciencia corporal, con la práctica vamos desarrollando la 'propiocepcion' y la 'interocepcion' para poder reconocer ese punto de equilibrio. La respuesta no está en la silla, está en el cuerpo y la sabiduría que vamos desarrollando en él con el tiempo", destaca.

Ecoyoga Silla de yoga Iyengar

Silla de yoga Iyengar
Crédito: Ecoyoga

Además, la técnica de yoga en silla es muy práctica para personas a las que les resulta incómoda la técnica tradicional de yoga en el suelo, por ejemplo en el caso de dolores en la rodilla. Sin embargo, ante cualquier problema hay que buscar siempre consejo de un profesional de la salud antes de realizar ejercicios de este tipo.

"Hay personas para las que puede ser una tortura sentarse en el suelo. Sin ir más lejos, yo empecé dando clases en un centro de jubilados y para poder llevar a cabo las sesiones me ayudaba de las sillas que había en el centro. Sin ellas la práctica se habría visto más limitada", matiza.

La experta en yoga y meditación sostiene que los profesores de yoga se tienen que adaptar a lo que hay, a las circunstancias y necesidades de cada alumno, así como al material del que se dispone en cada espacio. Por eso es interesante mantener una mente abierta y creativa.

¿Cuánto tiempo debe durar una sesión de yoga en silla?

posturas para hacer yoga en silla
Fernando Roi / HEARST

"En mi opinión, lo ideal es poder asistir a clases de por lo menos 60-75 minutos. Clases que no estén muy masificadas para que el profesor pueda adaptar la práctica y atender a los alumnos de forma adecuada", destaca.

¿Y si queremos hacer esta técnica en casa? En ese caso, la profesora nos enseña algunos movimientos y posturas para empezar.

  1. Nos sentamos en el borde frontal de la silla con las piernas separadas a la altura de las caderas, llevando los muslos hacia dentro y los glúteos hacia fuera. No debemos perder de vista la respiración, con la mano derecha en el abdomen y la izquierda en el pecho. Cuando inhalamos ponemos la espalda recta subiendo la pelvis. Cuando soltamos el aire, curvamos la espalda hacia delante.
  2. Con una inspiración subimos las manos a la altura de la cabeza y vamos formando un círculo, subiendo y bajando los brazos. Después, bajamos la mano derecha, cogemos el borde de la silla y nos inclinamos hacia ese lado. Repetimos con el brazo izquierdo.
  3. Llevamos los brazos hacia el frente, cogemos con la mano derecha la muñeca izquierda y tiramos de los brazos hacia delante. Las escápulas se deslizan hacia las muñecas y se abre la zona dorsal. Con la misma postura, vamos dibujando medio círculo por delante del cuerpo, cambiando de lado.
  4. Giramos el cuerpo, colocamos el brazo en la espalda de la silla haciendo una pequeña torsión. Apoyamos una pierna encima de la otra e inclinamos la espalda hacia delante. Después, se hace con la otra pierna.
  5. Nos levantamos de la silla, con el respaldo mirando hacia nosotros. Apoyamos los brazos en el respaldo y nos alejamos hasta formar un ángulo recto. Nos ponemos de perfil, flexionamos la pierna de fuera hacia atrás. Nos sujetamos con una mano en el respaldo y con la otra cogemos la pierna.
Elsa lleva conjunto de Lululemon.
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Isa Espín es periodista especializada en moda, belleza y estilo de vida. Escribir es su profesión y usarse como conejillo de indias, para probar todas las tendencias cosméticas, su pasión. Tiene una manía: no puede llevar más de seis meses el mismo corte de pelo y ya no recuerda cómo son sus uñas sin pintar. Le encanta probar diferentes tipos de maquillaje, coleccionar perfumes y las cremas naturales. A lo mejor se olvida las llaves en casa, pero un buen iluminador facial, un eyeliner y una máscara de pestañas son obligatorias en su bolso. Estudió el Grado en Documentación y el Grado en Periodismo en la Universidad de Murcia. Además, cuenta con el posgrado de Locución y Presentación de Televisión, de RTVE, y el de Marketing Digital de Moda, de la UCJC, de Madrid. Tuvo un blog de moda y belleza que terminó derivando en su propia newsletter personal y ha trabajado en varios medios como redactora y Social Media.  
   Lleva una década escribiendo en medios digitales. Ha trabajado para La Verdad, XLSemanal (ABC) y 20minutos, entre otros. Actualmente, colabora en Cosmopolitan y Mujer.es. Es adicta a las gangas, enamorada del café y la gastronomía, y -en su tiempo libre- practica ballet. Experimentar es lo suyo, a veces las cosas le salen bien y otras veces, se ríe y nos las cuenta.