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Se experimenta durante todo el día, pero es durante el descanso cuando más se nota —o mejor dicho— lo nota nuestro compañero de cama. Hablamos del bruxismo y ese inconfundible rechinamiento de dientes que rompe el silencio de la noche y provoca que al día siguiente nos levantemos con dolor de mandíbula, de cabeza o con algún mordisco involuntario en algún lado de la boca o la lengua. Y todo esto sin contar el desgaste de los dientes.
El bruxismo puede ocasionar molestias musculares, dolores de cuello, cabeza, oído y desgaste en los dientes. Pero no sólo eso, también puede afectar a largo plazo en nuestra salud física y emocional. ¿Por qué? Porque puede condicionar la calidad del sueño y, en consecuencia, el estado de ánimo. Además de producir molestias físicas debido a la tensión y el dolor.
Pero nosotras, que ya nos hemos iniciado en el mundo del yoga y cómo aplicarlo en el día a día, vamos a aprender a utilizar las técnicas para paliar esta afección. Elsa Aguirre Duport de Pontcharra, profesora de yoga y meditación desde hace 18 años, nos va a ayudar con este propósito.
¿Qué es el bruxismo?
Desde el Instituto Americano de Investigación Dental y Craneofacial lo definen como "una afección en la que una persona rechina, aprieta o cruje los dientes; puede ocurrir cuando se está despierto o dormido". Las causas se deben a una combinación de factores físicos, psicológicos y genéticos. El estrés, el estado de ánimo y los genes condicionan esta afección, pero también se ve alterada por el consumo de alcohol o cafeína y el tabaco, así como algunos medicamentos. ¿Cómo podemos utilizar el yoga para relajar la mandíbula y reducir la tensión facial?
"Como se suele señalar al estrés como principal factor desencadenante de esta dolencia, más que señalar posturas físicas concretas, diría que una práctica de yoga restaurativo o calmante es lo que más puede ayudar. Los ejercicios de yoga facial, así como algunas técnicas respiratorias como la respiración del león, también pueden ser de gran ayuda para aliviar y liberar la ATM (articulación temporomandibular) y la musculatura facial", explica Elsa Aguirre.
La experta sostiene que estas técnicas las debemos practicar antes de dormir y al levantarnos, para liberar la tensión del día y mejorar la calidad del sueño y, al despertar, para aliviar la posible tensión acumulada durante la noche, en el caso del bruxismo nocturno.
¿Qué es y en qué consiste la respiración del león en el yoga?
"Cualquier técnica, práctica o actividad que nos ayude a relajarnos y reducir los niveles de estrés será favorable. Menciono la respiración del león porque es una práctica en la que se realiza la exhalación por la boca abriéndola al máximo, como un león rugiendo, y este gesto puede ayudar a liberar la zona. Sin embargo, cualquier práctica de respiración calmante y equilibrante podría ayudar", destaca.
La experta combina varias técnicas para mejorar el bruxismo. En el vídeo vemos cómo Elsa comienza centrando la atención en la zona de la mandíbula, relajándola mientras exhala. Después lleva a cabo una serie de ejercicios:
- Presionamos la lengua contra el paladar. Cerramos los dientes y los labios con fuerza y observamos qué sucede. Luego, con la boca grande, soltamos el aire y relajamos.
- Dejamos caer la cabeza hacia un lado, inhalamos. Vamos girando hacia el otro, dibujando un semicírculo por delante del cuerpo (sin hundir el pecho), mientras exhalamos.
- Ponemos una mano en el lado opuesto de la cabeza y la giramos hacia un lado, sin presionar. Repetimos por el otro lado.
- Entrelazamos los dedos de las manos y los podemos detrás de la cabeza. Inspirando, abrimos y, exhalando, dejamos que la cabeza caiga hacia delante sin doblar la espalda.
- Ponemos las manos en cruz sobre las clavículas y, con la barbilla hacia arriba, ponemos los dientes inferiores por delante de los superiores y vamos alternando este movimiento dental con la respiración.
- Con la mirada al frente, colocamos los dedos índice debajo del lóbulo de la oreja, presionamos hacia dentro y ligeramente hacia arriba. Durante este movimiento vamos a ir abriendo y cerrando la boca, mientras movemos los dientes inferiores hacia los lados, delante y detrás.
- Sacudimos las manos y damos pequeños toquecitos en la zona de la mandíbula, así como pequeños masajes laterales dejando caer las manos por los lados del cuello.
Meditación: cómo aprender a ser más conscientes de que se aprieta la mandíbula
En la práctica meditativa se trabaja el cultivo de la atención y aplicarlo en nuestro día a día nos puede ayudar a ser más conscientes de nuestro estado. Como asegura la profesora de yoga y meditación, "el primer paso para liberar la tensión innecesaria es darnos cuenta de su presencia. Todos tenemos zonas donde tendemos a acumular más tensión, suelo llamar a estas zonas puntos rojos. Cuando somos conscientes de cuáles son nuestros puntos rojos, podemos estar más atentos en nuestro día a día para relajarlos cada vez que se activen".
La experta también explica que es interesante observar qué los activa: una discusión, una situación estresante, alguna situación concreta o el ruido interno: "En esas situaciones volver a recurrir a la respiración o, quizás, simplemente soltar el aire por la boca y relajar así la zona, puede ser de gran ayuda".
La postura corporal también afecta. Todo está conectado. Nuestro cuerpo refleja nuestro estado interno. La postura es la expresión de nuestro estado mental y emocional. "Una postura adecuada y libre de tensión puede mejorar el bruxismo, así como una mala alineación puede alterar la posición de la mandíbula, produciendo tensión en la musculatura y en esta articulación", reitera Elsa.
¿Cómo evitar el bruxismo?
Cuidando nuestra salud en general, empezando por la alimentación, cuidando lo que comemos y cómo lo comemos, cuidando la postura, realizando ejercicio, cuidando el descanso y nuestra vida emocional. "Puede sonar aburrido o a típica prescripción médica, pero es así. Sin embargo, añadiría algo: hacer aquello que te haga feliz. En las clases, cuando hablo de cómo reconocer si la postura es o no correcta, suelo decir: 'Si no puedes respirar ni sonreír, no es por ahí'. Aplicándolo al día a día, añadiría: 'No es con esa compañía'".
Una vida sana y equilibrada donde reduzcamos los niveles de estrés siempre tendrá repercusiones positivas en nuestra salud en general y esto incluye también la mejora de esta dolencia.
Isa Espín es periodista especializada en moda, belleza y estilo de vida. Escribir es su profesión y usarse como conejillo de indias, para probar todas las tendencias cosméticas, su pasión. Tiene una manía: no puede llevar más de seis meses el mismo corte de pelo y ya no recuerda cómo son sus uñas sin pintar. Le encanta probar diferentes tipos de maquillaje, coleccionar perfumes y las cremas naturales. A lo mejor se olvida las llaves en casa, pero un buen iluminador facial, un eyeliner y una máscara de pestañas son obligatorias en su bolso. Estudió el Grado en Documentación y el Grado en Periodismo en la Universidad de Murcia. Además, cuenta con el posgrado de Locución y Presentación de Televisión, de RTVE, y el de Marketing Digital de Moda, de la UCJC, de Madrid. Tuvo un blog de moda y belleza que terminó derivando en su propia newsletter personal y ha trabajado en varios medios como redactora y Social Media.
Lleva una década escribiendo en medios digitales. Ha trabajado para La Verdad, XLSemanal (ABC) y 20minutos, entre otros. Actualmente, colabora en Cosmopolitan y Mujer.es. Es adicta a las gangas, enamorada del café y la gastronomía, y -en su tiempo libre- practica ballet. Experimentar es lo suyo, a veces las cosas le salen bien y otras veces, se ríe y nos las cuenta.












