A Clara Alvarado (Navalmoral de la Mata, 1990) la conocimos como actriz en La Casa de Papel y ahora estamos descubriéndola como música en su grupo, Biuti Bambú. Pero entre medias, la cacereña nos conquistó como enfermera: cuando estalló la pandemia y decidió dejar a un lado miedos y proyectos para ponerse la bata blanca para luchar frente a frente contra el coroanvirus y ayudar a quienes más la necesitaban. Nunca antes había ejercicio la carrera que había estudiado, Enfermería. Pero en apenas 48 horas tuvo claro cuál era su misión. No se nos ocurre nadie mejor que ella para protagonizar la nueva campaña #PonteenmisReebok, con motivo del lanzamiento de las nuevas Classic Leather Legacy AZ de la firma.Por haberse puesto en el lugar de los demás. Por habernos demostrado lo importante que es ponerse en los zapatos de otro. Por darnos esperanza. Por ser ejemplo e inspiración. Porque Clara Alvarado es pura luz. Pura empatía. Pura emoción.
Parque Lineal del Manzanares, Madrid. 9.00 am. Clara llega al set que hemos improvisado en el parking para la producción de las fotos y el vídeo que acompañan este artículo envuelta en (esto... disculpad las metáforas) ¿un halo de luz? ¿Una nube de ilusión? ¿Un chute de amabilidad y cercanía? Ni siquiera el atasco matutino de turno ha conseguido restarle un ápice de una vitalidad que ya desde el primer segundo se adivina contagiosa. Sí, chicas, esta es la crónica de un flechazo, y de la confirmación de las buenas personas también son noticia. Juzga por ti misma.
Marzo 2020. La OMS declara la situación de pandemia mundial y tú decides incorporarte como enfermera. ¿Lo tienes claro desde el primer momento? ¿Fue una decisión meditada, un impulso o una necesidad?
No lo tuve claro desde el primer momento porque yo no me sentía enfermera, esa es la realidad. No había trabajado nunca antes como enfermera y sentía que era un persona totalmente ajena. Fue un día, que me di cuenta de que hacía falta gente, personas, ayuda en general. Y dije bueno, tienes la carrera de enfermería y es el momento de ayudar, de ponerte en el lugar de otro, y lo necesitan. Si yo estuviese ahí me gustaría que hubiese alguien que me ayudase.
¿Qué recuerdas de aquellos primeros momentos? ¿Qué imágenes se te han quedado grabadas?
De marzo de 2020 recuerdo como si tuviese una película gris, como un filtro, tanto de Madrid, de las carreteras, del color de la gente, de las caras, los ojos, todo estaba como apagado. No había color. Esa es la sensación que tengo. Un olor sanitario, a material quirúrgico, a sueros, a hospital…
¿Qué te dijeron tu familia, tus amigos?
Mi familia me decía que estaba muy orgullosa de mí. Mis amigos también, que no se lo esperaban. Nadie me dijo: "Oye, Clara, has estudiado enfermería, por qué no ayudas". Nadie entró ahí. Sabían que estaba con mi música, con la interpretación, y nadie se atrevió a juzgarlo. Fue una decisión totalmente mía, meditada más o menos en 48 horas.
Los medios de comunicación se hicieron eco de tu historia y fuiste uno de los rostros de la esperanza para muchos de nosotros. ¿Fuiste consciente de la repercusión que tuvo tu acto?
La verdad que no era muy consciente de la repercusión porque no me daba mucho tiempo a estar conectada. Entre el hospital, el tiempo que llegaba a casa, la desinfección que por aquella época era muy heavy… y a medida que se fueron eco los medios sí que me di cuenta de lo que había supuesto, sobre todo para que no pensemos que nada es imposible, que nunca puedes hacer nada, porque creo que todos podemos hacer algo en ese momento: si eres enfermero, si eres coach, si eres carnicero, si eres panadera, si eres profesor… era el momento de decir: tú también puedes hacer algo por los demás. (Suspira). Me emociono y todo…
¿Con qué momento te quedas?
Uff. El momento más bonito con el que me quedo es con una entrevista que me hicieron en un canal autonómico de Extremadura, donde no me esperaba para nada que salieran mis padres. Me cogí una llorera. Salió Esther Acebo, Pedro Alonso, y de repente conectan en directo con mi madre desde el salón de casa. Fue uno de los momentos más bonitos, que mis padres se mostrasen públicamente a corazón abierto, y emocionarnos todos en la pantalla.
¿Y el más duro?
Ver cómo la gente se va y se iba, se iba de verdad. El momento más duro para mí fue en concreto un paciente de la cama 11.1 que se llamaba Luis. 72 años. Fue el primer paciente que asistí en el proceso de su muerte... Jamás pensé que lo de la línea recta del electro era real hasta que no lo vi. Ese día dije: "Ostras, es que es una línea recta, es que deja de haber movimiento, es que esto se para, y un día nos paramos".
¿Cómo se logra superar eso?
Creo que siendo consciente de lo que ha pasado y dándote cuenta de quienes son las personas importantes en su vida, priorizando. Se logra viviendo, cogiendo la vida así, con las manos, bien fuerte, y pensando que es lo que tú quieres hacer, lo que te hace feliz. Se logra viviendo, se logra siendo valiente, atrevido, no quedándote en el pasado. Se logra estando en el presente y con vistas a un futuro que sea esperanzador para todos. Que no nos tiremos piedras sobre nuestro propio tejado, ni a nosotros mismos ni a los demás. Todo en pro de ser mejores personas, una mejor humanidad.
¿Crees que hemos aprendido algo? ¿Saldremos mejores personas de esta, como creíamos al principio?
Sinceramente tengo mis dudas. Creo que aún nos seguimos guardando muchas cosas para dentro y nos cuenta muchísimo hacer introspección, mirarnos, saber cómo somos, con nuestras virtudes y nuestras defectos. Creo que hace falta muchísimo trabajo educacional, psicológico y emocional. Estamos en el proceso. Algo hemos aprendido, y es que evidentemente no somos eternos, y puede pasar cualquier cosa en cualquier momento. Llevamos un tiempo en el mundo que no pasaba algo así, y nos ha tocado. Pensábamos que éramos intocables y mira, no.
Quizás una de las claves de ese trabajo pendiente por hacer sea ese "ponernos en los zapatos del otro", que ahora ha convertido Reebok en el claim de su nueva campaña, ¿no?
Creo que es muy importante el lema que defiende Reebok ahora mismo porque no hay evolución y no hay progreso sin empatía. La empatía es ponerte en el lugar del otro, ponerte en sus zapatos. Definitivamente creo que deberíamos hacerlo más a menudo, salir de nuestro ombligo. Ponerte en las zapatillas del otro es importante porque al final es la mejor forma de conocerse a uno mismo.
¿Por qué?
Cuando te pones en el lugar de otra persona y de otras experiencias, te das cuenta de cómo reaccionarías tú, o cómo actuarías tú, o qué pensarías si a ti te pasara esto, y te ayuda a conocerte, te ayuda a saber si eres una persona egoísta, si eres enfadica, si eres buen amigo o amiga, buen novio, novia.
¿Y cómo eres tú? Si pudieras elegir tres o cuatro conceptos para definirte, estos serían…
A mí se me da fatal lo de definirme. Si tengo que elegir cuatro conceptos, creo que diría que soy sincera, familiar, valiente y… musical.
¿Que crees que nos diría de ti la gente que te conoce?
Me podrían definir como una persona espontánea, natural, cercana, sincera, honesta, divertida, valiente... Enamoradiza, romántica... ¡mucho! (Risas).
¿Empática?
Empática sin duda, también. A veces de más. Hay que tener empatía, pero la empatía es ponerse en el lugar del otro y a veces te olvidas de uno mismo. Hay que encontrar el equilibrio justo de todas las emociones.
¿Cuál es tu máxima en la vida?
Mi máximo en la vida es... (pausa). Disculpa... (se emociona). Estoy muy sensible… perdón. (Se le saltan las lágrimas). Mira, me he emocionado. Mi máximo en la vida es que no te arrepientas de las decisiones valientes que tomes. Para mí mi máximo es ser feliz y disfrutar del camino, y eso a veces te lleva a ser infeliz y ser valiente. Hay que ser valiente. Te debes arrepentir de lo que nunca hiciste, pero no de lo que sí que hiciste.
¿Cuál es esa decisión tan valiente que has tomado que te ha hecho emocionarte?
Es paradójico pero la decisión más valiente que he tomado y a la vez también que más emociona es intentar ser feliz siempre.
A costa de dejar equipaje.
A costa de dejar equipaje, a costa de dejar atrás personas, relaciones, amistades…
A veces hay que soltar lastre.
A veces hay que soltar, recomponerse y seguir adelante. Al final, cuando uno saca aprendizaje de sus vivencias y de sus comportamientos, porque nos equivocamos y no somos perfectos, y a veces nos obsesionamos y damos muchas vueltas a las cosas, todo se coloca donde se tiene que colocar si tú vas por el camino de la honestidad, la sinceridad… no de la perfección, si no de ser sincero, de ser honesto, de ser imperfecto. La vida es imperfecta. La vida es injusta. Es así. El aprendizaje real se saca cuando te atreves y tomas decisiones valientes, porque ahí es cuando te sientes vivo.
¿Harías control z?
Mira, en otro momento de mi vida haría control z porque soy muy nostálgica, me engancho mucho a lo vivido, a lo bonito, a los recuerdos de lo que fue. Pero ahora mismo no hay control z. Esto es lo que hay, este es el presente y te sirve para espabilar, para decir, qué quiero hacer en mi vida de verdad y cuál es el camino que quiero tomar. Cómo quiero ser. Tienes una oportunidad cada día de inventarte. Hoy eres así, mañana eres asá. Tenemos oportunidades cada día de ser quién tu quieras ser y con quién tú quieras ser. No, ¡no hagáis control z! No merece la pena, porque no se puede volver atrás en el tiempo.
Es brutal poder decir que te sientes satisfecha. Que no te arrepientes de nada.
Pero es muy doloroso también, he de decir. Es un proceso de sufrimiento, de tristeza. La tristeza no es mala. Se puede estar triste y contento a la vez. Doy fe. Se puede convivir con muchas emociones.
Has sido elegida para dar a apoyo a la campaña #PonteEnMisReebok por el lanzamiento de la Classic Leather Legacy AZ de Reebok, por haberte puesto en el lugar de los demás dejando tu trabajo a un lado. ¿Alguna vez has pensado en que “legado” te gustaría te gustaría dejar?
Me gustaría dejar un legado de amor propio, de empatía, de respeto y de amor. Un legado en el que seamos nuestra mejor versión y que cada día tengamos la oportunidad de serla, porque es real.
Ya que Reebok nos ha reunido aquí, cuéntanos: ¿qué es lo que más te ha gustado de las nuevas zapatillas Classic Leather Legacy AZ?
Son supercómodas y no pesan nada. Te las puedes poner con cualquier cosa, tanto para hacer ejercicio como para un look más casual, para el día a día: con blazer, con vaqueritos... Los colores empolvados (un concepto que he aprendido hoy) son un aciertazo. ¡Pegan con todo!
¿Cómo es tu estilo?
Muy natural y muy lo que me da la gana cada día. A veces he intentado seguir alguna moda, como todos, pero al final tiras por lo que tú estás cómoda. Mi estilo es cómodo y soy muy de colores otoñales. De los looks que me he puesto hoy hay uno que me ha gustado mucho especialmente porque es muy fantasía, muy romántico, con un crop top nude... Me gusta mucho el contraste. Me encanta ese look.
Hablando de contrastes: te conocimos como actriz. Como enfermera nos robaste el corazón y ahora te estamos descubriendo como música. ¿En qué profesión te sientes más en tus zapatos?
En la profesión que más Clara me siento más auténtica y menos juzgada, es con la música. Conecto con mi esencia, con mi niñez, con lo que creo que me hace más auténtica. Además la música lo extrapolo a todo, tanto en la interpretación como el hospital. A los pacientes les canto muchas veces. Sí la música.
¿Cuáles son tus próximos proyectos?
Ahora mismo estoy con varios frentes abiertos porque sigo trabajando en el hospital a media jornada. Sigo con mi grupo de música, Biuti Bambú, con próximo single dentro de poco, y con proyectos como actriz para el año que viene, muy muy chulos. Tengo un proyecto de teatro que sabréis dentro de poco y que mola mucho.
Un momento... ¿Cuántas horas tiene tu día?
¡No sé cómo lo hago! (Risas). La ilusión es lo que me mueve. El querer disfrutar el camino, el querer ser feliz disfrutando con lo que hago. Con energía, con disciplina, y con mucho cariño y mucho amor y buena gente a tu alrededor que te apoye, te entienda y te anima, y te quiera. Estoy rodeada de muy buena personas, de gente maravillosa y me siento muy afortunada.
Y nosotras de haber compartido contigo estos instantes. ¡Mucha mierda
Créditos moda: Reebok, Zara, Claudie Pierlot y Alicia Rueda.





















