- Fondo de armario de esquí y après-ski: cómo crear una colección cómoda y estilosa para siempre
- Las tendencias en zapatillas que marcarán el 2026: estas son las sneakers que se llevarán el próximo año
- Cómo vestir en una boda de invierno: aciertos y errores en un look de invitada en los meses de frío
"Antes de salir de casa, mírate al espejo y quítate un accesorio", era el archiconocido truco de Coco Chanel para armar ‘looks’ impecables. Su estilo estaba marcado por la practicidad y la comodidad —las prendas con bolsillos y los bolsos con cadena para colgar eran sus infalibles en pleno siglo XX— y, aun así, es una de las mujeres más sofisticadas de todos los tiempos. ¿La razón? Su autenticidad: ella sabía que, para brillar, no hay nada como ser una misma.
Lo mismo ocurre con la elegancia. En pleno auge de las microtendencias, en un momento en el que la moda gira a toda velocidad —aquí una guía para evitar la adicción a las compras—, la idea del lujo ha cambiado. Hoy, marcar la diferencia consiste en saber elegir, es decir, entender qué encaja mejor con nuestro estilo, nuestro cuerpo y nuestra vida. "Para mí, el estilo se define en cómo llevamos nuestros ‘looks’, las combinaciones que hacemos y, por supuesto, la actitud", explica la estilista Blanca Hidalgo.
Un look que parece de lujo
¿Un ‘look’ elegante debe costar mucho dinero? Para nada. "Asociar estilo con marcas caras es un error absoluto. De hecho, de nada vale invertir mucho en prendas cuando no nos complementan ni van con nuestro estilo", cuenta la experta. Más bien, hablar de un estilismo de lujo tiene más que ver con la calidad de las prendas, su patrón y cómo nos sientan. "Hay piezas muy bien confeccionadas que cada vez están más a nuestro alcance", afirma.
Y sí, también caemos en errores que hacen que nuestro estilismo luzca más barato. Por ejemplo, apostar por prendas compuestas por tejidos artificiales como el poliéster, acrílico o el elastano. "Hacen brillar prendas que deberían ser mate y se deforman con facilidad tras pocos usos", asegura Hidalgo. ¿Otro tip? Fíjate en la caída —que la ropa no se ajuste demasiado o cree bultos extraños— y no elijas prendas que no sean de tu talla.
El poder de tu fondo de armario
Un ‘look’ elegante se construye desde la base. Lo primero y más importante: prioriza calidad a cantidad. ¿Cómo? Invirtiendo en un buen armario cápsula, con diseños atemporales y versátiles que marquen la diferencia a través de su tejido, caída o costuras. No necesitas tener muchas prendas, sino de contar con varias que funcionen con todo tipo de combinaciones.
"Unos buenos vaqueros, una buena camisa básica o un buen jersey de algodón o ‘cashmere’ elevan nuestros ‘looks’ y hacen que, además, no derrochemos en prendas que no merecen la pena. Es clave", cuenta la experta en moda.
No te disfraces
Un error común a la hora de elevar un estilismo es forzar una estética que nada tiene que ver con nosotras. El primer paso es reconocer nuestro propio estilo, a base de prueba y error. Cuando una prenda no nos encaja, se nota y genera un resultado antinatural. "Es esencial llevar prendas que no nos disfracen", afirma la estilista.
Mantén la coherencia: no hace falta que sigas todas las tendencias de la temporada —decántate por aquellas que estén más alineadas contigo—, que escojas diseños con los que no te sientes cómoda y segura o que compres prendas solo por el hecho de que parezcan caras. A la hora de añadir ropa a nuestra cesta, Blanca recurre a tres preguntas para despejar dudas:
- ¿Me representa?
- ¿Se amolda a mi cuerpo?
- ¿Me veo con ella de aquí al año que viene o es una prenda que apenas podré ponerme?
Invierte en un buen abrigo
Es innegable: un abrigo tiene la capacidad absoluta de elevar o arruinar un ‘look’. Merece la pena dedicar tiempo (y cariño) a localizar un modelo atemporal, especial y elegante que encaje con el resto de piezas que ya hay en tu vestidor. Piensa que es lo primero que la gente verá de ti durante los meses de frío.
Los cortes clásicos —e incluso ligeramente ‘oversize’—, las tonalidades neutras y los tejidos con cuerpo como la lana, el paño o el ‘cashmere’ son siempre un acierto seguro y, en este caso, calidad asegurada.
Las piezas clave
Sí, hay determinadas prendas que llevan implícito un halo de elegancia. Hablamos, por ejemplo, de las blazers estructuradas con hombreras pronunciadas, tan en tendencia este invierno. Si combinas la tuya con un ‘tank top’ negro y un pantalón vaquero recto, darás con el mix favorito de las editoras de moda más elegantes.
Lo mismo ocurre con un pantalón de pinzas ‘oversize’ negro o gris. Aporta sofisticación en cuestión de segundos, incluso si lo llevas con ‘sneakers’ y camiseta básica. De hecho, esta combinación ‘effortless’ es sinónimo de éxito.
Atención al tejido
La caída de las prendas es uno de los factores más importantes y menos evidentes para valorar su calidad. Si un tejido no sólo se adapta al cuerpo, sino que cae con naturalidad y aporta movimiento —sin hacer pliegues raros—, entonces es perfecto para ti.
"Las piezas con lana, lino o algodón 100% en un porcentaje muy alto elevan al instante un ‘look’. Además, existen cada vez más opciones de buenos tejidos sostenibles", explica la experta en moda. "Dan fluidez a las prendas, rigidez en determinados casos y, además, caen de forma elegante en nuestro cuerpo", añade.
Cuidado con el negro
Es el color más utilizado por las prescriptoras, sí, pero también el más exigente. Si la prenda negra es de baja calidad, se ve muy fácil: brilla demasiado, se desgasta al cabo de un par de usos y el tono pierde intensidad tras pocos lavados. En este sentido, lo ideal es optar por diseños mate y profundos y tejidos con cuerpo.
¡Importante! Evita a toda costa mezclar distintos tonos de negro a la vez. Es un detalle que rompe por completo la armonía del conjunto. Si apuestas por un ‘total black’, asegúrate de que todas las prendas sean del mismo tono.
La ropa interior, una buena elección
Una elección silenciosa, pero esencial. Hace tiempo, hablábamos de la importancia de conocer bien nuestra talla de sujetador y elegir el modelo ideal para nuestro pecho. Una forma bonita es clave para las prendas que pondremos en el exterior y, además, si nuestra lencería genera, por ejemplo, electricidad estática, puede jugarnos una mala pasada.
Invertir tiempo en nuestra ropa interior te asegura una buena caída de la ropa, comodidad y seguridad. En otras palabras: puro lujo sin dejarte un gran presupuesto.
Berta de Miguel es experta en moda y tendencias. Se inspira a diario en el ‘street style’ de las ‘fashion weeks’ internacionales y no se pierde ninguna de las ‘aesthetics’ que nacen en las redes sociales de la mano de sus ‘insiders’ favoritas, como Camille Charrière o Sofia Coelho.
Le fascina el discurso de Bella Hadid y adora perder la noción del tiempo entre imágenes de las tops de los 90, una de sus décadas favoritas en cuanto a estilo. De hecho, nada le hace más ilusión que localizar una chaqueta joya ‘vintage’ y ‘rockera’ con la que elevar un buen ‘look’. Le encanta descubrir marcas nuevas y especiales, aunque también controla al milímetro las nuevas colecciones de las grandes tiendas, como Zara o Bimba y Lola. La parte que más le gusta de su trabajo es la de entrevistar a diseñadores, expertos y ‘celebs’ que admira.
Berta se graduó en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Más tarde, se especializó con un máster en Comunicación Cultural y Nuevas Tendencias. Escribe en Cosmopolitan desde hace cinco años y ha pasado por otros medios como InStyle y Clara. Además, compagina su trabajo como editora de moda con su faceta musical: es violinista profesional. Toca con orquesta en salas como el Teatro Real, el Auditorio Nacional o el Palau de la Música y tiene su propio grupo, con el que hace conciertos por toda España.






























