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- Carta astral: qué es y dónde calcular mi carta astral gratis
- ‘Big 3’: el signo solar, lunar y Ascendente en la carta astral
- Los planetas en la carta astral
- Otros puntos importantes de la carta astral
- Las Casas en la carta astral
- Los aspectos en la carta astral
- Los elementos naturales en la carta astral: agua, fuego, tierra y aire
- Los cuadrantes de la carta astral
- 10 claves para leer y analizar una carta astral
- Progresiones de la carta astral
- La explicación científica de la astrología
Queridísima, chica Cosmo. Resulta que tienes mil y una dudas respecto a las cartas astrales, o también puede que estés deseando saber más sobre este capítulo de la astrología, que tanto se ha puesto de moda y es una lección imprescindible de la materia cósmica (ya que no todo es conocer las fechas del horóscopo). Menos mal que cuentas con la ayuda de este manual, donde encontrarás explicados los aspectos más importantes de los mapas natales (otro nombre con el que podemos referirnos a las cartas astrales). Por ejemplo, cuál es la diferencia entre el signo solar, el signo lunar y el signo ascendente, e incluso cuál es el significado de cada elemento que puedes observar y otras variables tan importantes como las Casas o los Aspectos. Espera, ¿ya te has perdido? No te preocupes. Adelante con la guía definitiva para entender las cartas astrales.
Empezamos por el principio (como debe ser). Qué es una carta astral, cómo calcular la tuya de manera completamente gratuita y el significado de cada uno de los símbolos que aparecerá en ella.
Carta astral: qué es y dónde calcular mi carta astral gratis
En términos astrales, tu carta astral define cómo es tu personalidad. Cómo eres, actúas y piensas, según la astrología. Sobre el papel, es un mapa del cielo que representa el momento exacto en el que naciste. Por lo tanto, aparecerá el Sol, la Luna, el punto que marcará tu Ascendente y todos los planetas que conocemos, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón, entre otros puntos. Estos estarán situados sobre la rueda zodiacal de los 12 signos, que a su vez está dividida también en Doce Casas, las cuales representan diferentes facetas de nuestra vida. La Tierra es el centro de este círculo (porque así de egocéntrica es la astrología) y los astros se sitúan esparcidos en los 360º exteriores. Aquí tienes un ejemplo de carta astral, para que veas cómo es:
Esta la hemos calculado gratis en astro.com, una de las webs más fiables para ello. Para ello, necesitarás conocer el día, hora y lugar de nacimiento exactos. Como puedes apreciar, se compone de un aro exterior en color amarillo donde están representados todos los signos del zodiaco, un círculo interior partido también en doce fracciones que simbolizan las Casas y uno en el centro más pequeño que es la Tierra. Los símbolos que ves esparcidos por la carta son las posiciones de los distintos elementos que se analizan. Por eso, es importante diferenciar cuál es cada uno de ellos y qué dicen sobre ti.
‘Big 3’: el signo solar, lunar y Ascendente en la carta astral
Tal como cuenta Astro Something en su libro ‘Cómo leer tu carta astral’ (por cierto, esta astróloga también ha creado una web para crear gratis tu carta astral , el ‘Big 3’ son ‘‘las tres posiciones superimportantes en tu carta: el Ascendente, el Sol y la Luna’’. Es decir, los elementos más básicos para descubrir la personalidad de alguien.
- Signo Solar: Es tu signo del zodiaco habitual, el que miras cuando lees el horóscopo diario, horóscopo semanal u horóscopo mensual. Representa el yo, la personalidad, la identidad y el ego. Es el indicador más potente de quiénes somos. Tu esencia. Aquí te resumimos las características más comunes de cada signo. Para calcularlo, se mira la localización del Sol en el cielo durante tu primer respiro, aunque sabiendo la fecha es suficiente, ya que los periodos suelen durar cuatro semanas.
- Signo Lunar: Es la posición de la Luna en el momento que naciste. Representa las emociones. O, para que lo entiendas, refleja cómo somos realmente, la manera de expresar los sentimientos, si somos dramáticos o más fríos... Según dónde la tengas, sentirás de una manera u otra, y así lo harás saber a los demás. Vamos, el culpable de lo ‘drama queen’ que eres.
- Signo Ascendente: Aunque pueda resultar difícil de comprender, es el principio de nuestra carta astral. Es el punto más oriental de nuestro horizonte cuando respiramos por primera vez. Este signo describe cómo nos proyectamos o nos ven los demás, que también cambiará según la constelación sobre la que se encuentre. Es algo así como la máscara que llevamos, que esconde nuestra verdadera esencia.
Por tanto, si el Sol es cómo nos vemos a nosotros mismos y la Luna cómo nos expresamos, el Ascendente es cómo nos ven los demás. Es importante, ya que expresa cómo nos comportamos con la sociedad, cómo nos relacionamos, nuestras máscaras, compatibilidades en el amor o el sexo... ¿Entiendes la diferencia? ¿Sí? Pues hasta aquí el primer capítulo de cómo entender una carta astral. Estos tres puntos son los básicos para conocer la personalidad de alguien —y con los que conseguirás quedarte con todo el mundo cuando se los expliques a alguien—. Pero ahora vamos con los planetas.
Los planetas en la carta astral
Dentro de todos los que componen nuestro universo, con Plutón incluido, es importante diferenciarlos en personales, sociales y transpersonales. Primero hablaremos de los planetas personales. Es decir, aquellos que nos afectan directa e individualmente por su cercanía a la Tierra.
- Mercurio: rige la mente y la comunicación. Definirá cómo piensas y la manera de expresar o hablar que tendrás. El culpable de que se te trabe la lengua o de que seas una fiera comunicando ideas. Es el más temido cuando empieza a retrogradar (aquí las fechas astrológicas más importantes del año), porque dificulta el momento de relacionarse y la comprensión. Rige el signo de Virgo y el signo de Géminis.
- Venus: el planeta del amor. También de la belleza. Si de verdad quieres saber cómo es alguien en el amor, con quien deseas tener un vínculo amoroso, fíjate dónde tiene situado este cuerpo astral. Gobierna la constelación del signo de Tauro.
- Marte: este planeta controla la acción y el sexo. También la iniciativa. Es decir, la manera de movernos, de enfrentarnos a diferentes situaciones a actuar. Aunque también en la que nos desenvolvemos en la cama. Regente del signo de Aries.
Ahora vamos con los planetas sociales. ¿Qué les diferencia de los anteriores? Pues que su energía, al estar físicamente más lejos de nosotros, nos afecta más como sociedad que individualmente. Y también que tardan más tiempo en realizar una vuelta completa por la rueda zodiacal. Es decir, por las constelaciones. Al final, están más alejados de la Tierra que los tres primeros que hemos nombrado.
- Júpiter: el de la buena suerte y la expansión. Su función es de altavoz: cada vez que se topa con algún signo, potencia sus energías. Su único objetivo es hacernos madurar. Se encarga de la regencia del signo Sagitario.
- Saturno: gobierna la responsabilidad, el control y la ambición. Gestiona cómo respondemos a las normas u obediencias. Dato curioso: tarda 28 años en dar una vuelta completa en su órbita y de ahí llegan las crisis de los 30. Gobierna el signo de Capricornio.
Los tres planetas más alejados aún de nuestro cuerpo celeste son los planetas transpersonales. Su misión va más allá de mejorar un defecto o sacar lo mejor de nosotros. Están conectados con nuestra parte más espiritual y con nuestra alma. La posición de estos cuerpos celestes en los signos suele definir las diferentes generaciones.
- Urano: responsable de tu intuición y la rebeldía. El que te da las sorpresas que cambian tu vida. Como la personalidad de un Acuario, que nunca saber por dónde te va a salir, signo que rige. Tarda 84 años nuestros en dar una vuelta completa a su órbita, unos 7 se pasa en cada signo.
- Neptuno: la espiritualidad e imaginación están dadas por él. También la manera que una generación tiene de pensar sobre distintos aspectos sociales: política, salud mental, feminismo, racismo... Son 164 años terrestres de trayecto por su órbita y unos 13 o 14 en quedarse en cada signo. Ahora entiendes por qué los ‘millennials’ pensamos diferente que la generación boomer, ¿verdad? Piscis es el signo gobernado por este cuerpo celeste.
- Plutón: el más lejano, su vuelta a Sol completa dura 247 años. Aunque el más poderoso ya que modera la muerte, el renacimiento y la transformación. Por supuesto, se encarga del signo de Escorpio.
Tú ahora mismo siendo Phoebe de ‘Friends’, pensando que es imposible que la personalidad de una persona esté formada por tantos detalles astrales:
Otros puntos importantes de la carta astral
No obstante, quedarse únicamente con la información que brinda la posición de los planetas en la carta astral resulta algo básico, ya que esta se compone de muchos más elementos con mucha riqueza en cuanto a características de la personalidad.
Por ejemplo, está el signo descendente. Este es considerado el opuesto al signo ascendente y el que da la información de los rasgos de la personalidad que queremos esconder. En la carta astral, se localiza a través del punto DC. Podrás encontrarlo en el lado contrario al AC, que es el correspondiente al ascendente, situado en uno de los extremos de la línea central que parte el mapa en dos. Delata la otra cara de la moneda, lo que preferimos ocultar o lo que tenemos debajo de la máscara.
Por otro lado, es importante destacar el Nodo Norte o Real, cuyo uso se utiliza para ‘‘indicarnos qué lecciones debes aprender o desarrollar en esta vida’’, tal como cuenta Astro Something. De la misma manera que conviene destacar el elemento Quirón: ‘‘Es el área donde sentimos algo que nos limita, podemos llamarlo nuestro talón de Aquiles, pero justamente eso lo hace un área donde hay mucho potencial de crecimiento y para brillar’’.
Otros de los puntos importantes de la carta astral que Astro Something apunta en ‘Cómo leer tu carta astral’ son:
- El Medio Cielo (MC): ‘‘nos habla de tus aspiraciones, tu propósito en esta vida y cómo te conoce la gente, es decir, tu reputación’’.
- El Bajo Cielo (BC): ‘‘el punto contrario al MC, y representa las raíces, la base de quién eres hoy y tu esencia, tu yo más íntimo’’.
- El Nodo Sur: ‘‘representa las características que te resultan más naturales, es lo que ya dominas y conoces’’.
Las Casas en la carta astral
Además de esto, hay que tener en cuenta (sí, todavía hay más) las Casas en las que están situados los planetas y diferentes elementos. Hay 12 y cada una de ellas representa el ámbito de la vida en el que se aplican dichas energías.
- Primera Casa: es el yo y está regida por Aries.
- Segunda Casa: representa el dinero y está bajo el mando de Tauro.
- Tercera Casa: cómo nos comunicamos, con el signo de Géminis al mando.
- Cuarta Casa: nuestra infancia y relación con la familia, el hogar... gobernado por Cáncer.
- Quinta Casa: la creatividad y el amor con Leo al timón.
- Sexta Casa: la salud y lo serviciales que somos con los demás con el signo más hospitalario, Virgo.
- Séptima Casa: la pareja y las relaciones regentada por Libra.
- Octava Casa: el sexo, la muerte y el nacimiento, responsabilidad de Escorpio.
- Novena Casa: la filosofía y aventura bajo Sagitario.
- Décima Casa: la carrera profesional y estatus social es cosa de Capricornio.
- Undécima Casa: las relaciones de amistad y comunidad a cargo de Acuario.
- Duodécima casa: lo que no podemos controlar llamado subconsciente y espiritualidad, con Piscis.
*Información importante*: Aunque dos personas compartan signo ascendente en una constelación en concreto, habrá que comprobar en qué casa lo posee cada una de ellas para realmente conocer a qué ámbito de su vida afecta.
Los aspectos en la carta astral
Puede que sea la primera vez que escuchas este término, pero ‘‘los aspectos son las relaciones angulares entre dos o más planetas’’, expresa la experta astróloga. Es la conexión que hay entre los distintos elementos que hemos visto anteriormente, como una especie de ‘diálogo’ que mantienen, según la distancia que tengan entre ellos en la carta astral (medido siempre en grados). Y por supuesto, cada una de ellas tiene un comportamiento específico de las energías.
Una de las primeras distinciones que se pueden hacer de estos aspectos, ‘‘dependiendo del tipo de energía que compartan los planetas’’, cuenta Astro Something, es aspectos armónicos e inarmónicos. Los aspectos armónicos, especifica, ‘‘hablan de una energía afín y fácil entre los planetas involucrados, es decir, cooperan entre sí de manera sencilla’’. Por el contrario, en los aspectos inarmónicos, ‘‘uno de ellos va a teñir al otro con su energía’’, sentencia.
Los aspectos armónicos más importantes o mayores que podemos observar en nuestra carta astral son:
- Conjunción: cuando dos planetas se encuentran entre 0º y 8º grados de distancia. Es decir, al lado. Unen sus energías.
- Oposición: cuando dos planetas se encuentran a 180º de distancia, es decir, en el extremo contrario, como ocurriría con el ascendente y el descendente. Las energías son opuestas y suele haber bloqueo.
- Cuadratura: cuando dos planetas se encuentran a unos 90º de distancia. Puede sonar similar a la oposición, pero se diferencia en que aquí las energías pueden ser opuestas, pero ambas salen a la luz.
- Trígono: cuando dos planetas se encuentran a unos 120º de distancia. Es una unión maravillosa porque son energías afines entre sí.
- Sextil: cuando dos planetas están entre 55º y 65º grados de distancia. Esto se considera una energía ying yang, porque comparten polaridad.
Aquí te dejamos un ejemplo de cómo se ven estos aspectos de unión en una carta astral:
En este sentido, no debemos olvidarnos de los aspectos inarmónicos o menores que, a pesar de tener menos fuerza energética, también son responsables de muchas de las cosas que suceden. Además, a diferencia de los aspectos mayores, no tienen un sentido lógico si hablamos de figuras geométricas. Son más complejos y es más complicado que se den. Algunos de los más destacados son: Quincuncio, Semisextil, Quintil, Biquintil, Semicuadratura, Sesquicuadratura, Septil, Biseptil, Novil...
Los elementos naturales en la carta astral: agua, fuego, tierra y aire
Por su parte, según cuenta Roberto L. Saula en su libro ‘Tu carta astral y tú. Una guía práctica’, conocer la diferencia entre los elementos de agua, fuego, tierra y aire es fundamental para ampliar la información que brindan las cartas astrales. ‘‘Fuego, tierra, aire y agua configuran las formas básicas de manifestación energética y se traducen en cuatro maneras de expresión de la realidad misma’’, cuenta. Añade de la misma manera que fuego y aire forman un dúo con principio activo y naturaleza masculina. Lo compara incluso con el yang del yin-yang. Por el contrario, tierra y aire tienen principio pasivo y de naturaleza femenina o yin.
Son tres los signos de cada elemento:
- Signos de Fuego: Aries, Leo y Sagitario
- Signos de Tierra: Tauro, Virgo y Capricornio
- Signos de Aire: Géminis, Libra y Acuario
- Signos de Agua: Cáncer, Escorpio y Piscis
Los cuadrantes de la carta astral
Una de las maneras más rápidas de entender una carta astral pasa por echar un simple vistazo al mapa circular que obtenemos al calcularla. Este se divida en cuatro cuadrantes, siendo el primero el de la esquina superior derecha; el segundo el de la esquina inferior derecha; el tercero el de la esquina inferior izquierda; y el cuarto el de la esquina superior izquierda. Si alguno de estos cuatro sufre una acumulación de los elementos explicados en esta guía, la personalidad descrita será propensa a tener ciertos comportamientos o aspiraciones. La astróloga Astro Something destaca que podemos interpretar este acopio como ‘‘temáticas que le llaman la atención a la persona o por las que siente la necesidad de desarrollarlas’’.
- Si hay acumulación de símbolos en el cuadrante 1, ‘‘estos serán temas importantes en su vida: encontrar su identidad propia, conocerse bien a sí mismo, tomar conciencia de su manera de ver las cosas... Será una persona muy resolutiva y reservada’’, apunta.
- Si hay acumulación de símbolos en el cuadrante 2, ‘‘podemos inferir que los temas importantes para ella irán alrededor de la temática de la expresión social con gente conocida, y apreciará lo ya conocido y sus rutinas’’, explica.
- Si hay acumulación de símbolos en el cuadrante 3, ‘‘podemos entender que serán individuos que se encuentren con temas relaciones con desarrollar su identidad social y su filosofía de vida, Serán dependientes de personas ajenas a su círculo familiar directo, como la pareja’’, cuenta.
- Si hay acumulación de símbolos en el cuadrante 4, ‘‘podemos inferir que el mundo exterior tiene mucha más relevancia para la persona que su individualidad. Le importan sus amigos y su huella en el mundo’’, sentencia.
10 claves para leer y analizar una carta astral
En definitiva, puede que alguna vez te haya ocurrido que, al leer cómo es tu signo del zodiaco, no te hayas sentido 100% identificada con el mismo. Esto pasa porque debes tener en cuenta la posición de todos los planetas y signos de tu carta astral, los cuales marcan tu personalidad al completo. De la misma manera, dónde se encuentran estos en las Doce Casas, para saber cómo actuarás en diferentes ámbitos de tu vida. (Y, por supuesto, las vivencias de cada uno también tienen mucho que ver).
Tal como explica Roberto L. Saula, no debe considerarse como determinista valorar la vida de alguien en base a cuándo nació. Más bien, la carta astral trata de ‘‘analizar energías potenciales, luces y sombras con muchas formas de manifestación posibles, que permiten al individuo conocerse y comprender el ciclo que está atravesando’’.
En esta misma guía, el experto desarrolla diez consejos a seguir para iniciarse en la lectura y el análisis de una carta astral:
- ‘‘Asegurarse de la hora de nacimiento’’. Aunque te conviertas en ese tipo de personas que preguntan fecha y hora exactas, se deben conocer todos los detalle para trazar un mapa verídico.
- ‘‘Hacerse una primera impresión del conjunto’’. ¿En qué signo están los elementos? ¿Se reparten por el mapa o están agrupados?
- ‘‘Analizar el ascendente y la disposición de las casas’’. Es el primer paso para empezar a leerla.
- ‘‘Explorar cada uno de los planetas’’. Fíjate en qué signos se encuentran tanto los sociales como los transpersonales y personales.
- ‘‘Desmenuzar las interacciones planetarias’’. ¿Forman alguna figura geométrica de las que te hemos hablado anteriormente?
- ‘‘Las interpretaciones de cada posición van mucho más allá de las que se pueden condensar en cualquier recetario introductorio’’. Dato importante.
- ‘‘Una misma interacción puede obrar de maneras muy dispares y tener igualmente coherencia arquetípica’’. Es decir, no des nada por sentado.
- ‘‘Abrirse a la intuición’’. Los pensamientos que crucen tu mente son los verdaderos.
- ‘‘Combinar el análisis con la síntesis’’. Recuerda que la astrología es algo más espiritual que tangible.
- ‘‘Practicar con el mapa propio y los de los demás el tiempo que sea necesario’’. Todo hasta convertirte en una superexperta de las cartas astrales.
Progresiones de la carta astral
Recientemente, ha empezado a circular la teoría de las progresiones de la carta astral. Esta asegura que según vas cumpliendo años, los puntos importantes de tu carta astral, como pueden ser el Sol, la Luna, Marte o Venus, van modificando su posición, cambiando así de signo, y por tanto de características de personalidad que te definen.
En el caso del Sol, sabemos que tarda treinta días en viajar de un signo a otro. Según este estudio que cambia completamente la astrología, cada año que cumples es un día lo que se desplazan los elementos de tu carta astral. Esto significa que cada 30 años cambiarás de signo del zodiaco y, por tanto, leerás un horóscopo diferente.
Para descubrir cuál es el signo del zodiaco que actualmente te corresponde o cómo se ha modificado tu carta astral, aquí tienes una calculadora gratuita. O más fácil: si tienes 30 o más años de edad, pasa directamente al siguiente signo.
La explicación científica de la astrología
Y la realidad es que nada de lo que te hemos contado sobre las cartas astrales tendría sentido sin comprender la explicación científica de la astrología. Esta pasa por dos puntos claves para hacerlo. El primero, fijándonos en las mareas. Están controladas por la Luna, nuestro satélite, el cual cuenta con una atracción gravitacional importante. Si nosotras estamos formadas en un 60% de agua, ¿cómo no va a ser capaz de removernos cuando lo hace con gigantescas masas de agua? ‘‘Somos simples organismos formados mayormente por agua que viven en un sistema cósmico en constante cambio’’, explicaba una usuaria de TikTok.
El segundo punto es la resonancia cósmica. Esta es producida por el continuo movimiento del sistema solar. Los cuerpos celestes están en constante desplazamiento, y cuando dos de ellos se alinean por el simple hecho de la casualidad de sus movimientos, emiten una vibración que es medida por satélites, y por supuesto, nos afecta.















