Lleva la mirada oculta bajo unas gafas de sol y viste unos 'jeans' y camiseta de tirantes blanca. Un ‘look’ casual que haría pasar desapercibido a cualquiera menos a él. Se baja del coche y, mientras nos saludamos en la puerta del edificio en el que tendrá lugar el 'shooting', en una zona muy transitada de Madrid, el goteo de fans que se acercan para piropearle y pedirle una foto no cesa. Él posa educado, sin perder la sonrisa, y en ese momento pienso en lo agotador que sería para cualquiera estar siempre en el foco. Ser Mario Casas no debe ser fácil, por eso entiendo que decidiera ya hace tiempo vivir alejado del ruido en la sierra, cerca de su familia y en compañía de sus perras.

Papeles como el que interpretó en ‘A tres metros’ o ‘El barco’, una de las mejores series de adolescentes españolas, lo convirtieron en el ‘crush’ de toda una generación, aunque él ya hace tiempo que pasó página y está enfocado en personajes con otro tipo de 'vibes', quizás más intensos y con mundos interiores más complejos, como el que interpreta en 'Escape', la última película de Rodrigo Cortés que llega a los cines el 31 de octubre. En ella encarna a N, un hombre resquebrajado que, tras un suceso traumático, se empeña en entrar en prisión para no tomar más decisiones en la vida. Posiblemente, su mejor papel hasta la fecha.

'Escape' es una película compleja. ¿Qué es lo que más te atrajo de ella?

Cuando me llaman para decirme que Rodrigo Cortés me quiere ofrecer su siguiente película, dije que sí, sin leer el guión porque es un director con el que tenía muchas ganas de trabajar, pues es un referente. Esta es una película con un tono especial, peculiar, muy personal y cuando leí el guion, me enamoré de la historia y del personaje, aunque es cierto que me dio miedo por cómo era ese N, un tipo muy complejo en lo emocional, en la construcción física, con Asperger... Pero para mí lo primordial era trabajar con Rodrigo.

mario casas
Bernardo Doral
Mario lleva camiseta de tirantes, Abanderado. Cinturón, Libertas y pantalón, Antik Batik.

N es uno de tus mejores personajes. ¿Cómo fue el proceso para crearlo?

Hablé mucho con Rodrigo sobre hasta dónde queríamos llegar, pues en la novela es un tipo con Asperger, pero nosotros no lo creamos desde ese lugar. Quisimos construir un personaje dependiendo de por dónde nos llevaran los ensayos o las charlas que teníamos. La película te genera una serie de preguntas, que es lo que me parece interesante, como: '¿Qué le ha pasado?', '¿tiene Asperger o autismo?', '¿tiene un shock postraumático?'... Teníamos claro que al personaje le sucede algo muy fuerte que lo deja marcado y le trastoca emocional, psíquica y físicamente. Te encuentras a un personaje que no habla, muy para adentro, que lo que quiere conseguir es no hacer nada, por eso se llama N. Quiere que los demás, la sociedad o la gente que le rodea, lo hagan todo por él. Por eso, tiene esa obsesión con entrar en la cárcel porque sabe que ahí lo van a controlar y no va a tener que tomar decisiones por sí mismo. Lo construimos sobre ensayos y empezamos a probar todo tipo de cosas. Le pedí a Rodrigo que me diera algún referente al que poder agarrarme y empezamos a trabajar con Buster Keaton, aunque no queríamos una imitación.

¿Y te costó comprenderlo?

Sigo sin comprenderlo. Rodrigo y yo lo hemos hablado en todo momento y con la película me pasa lo mismo porque después de verla te crea muchas preguntas. Salió así en rodaje, el personaje que construimos nos fue llevando y empujando de una manera natural, pero también había algo en la manera de rodar de Rodrigo, con tomas muy largas, y llegaba un momento en el que yo desaparecía, Mario dejaba de existir y me convertía en el personaje. N es alguien que hemos intentado teorizar lo menos posible.

El personaje muestra algunas manías. ¿Tienes alguna?

Para esto me fijé mucho más en Óscar, mi hermano, pues él tiene muchos TOCs. De hecho, introduje cosas de él, como el número 3, por eso el personaje da tres golpes al huevo que lleva. Me he fijado en él y le he robado todo eso para el personaje.

¿Y cómo consigues desvincularte de todas esas sensaciones tan duras y tristes que percibimos en el personaje?

En lo físico, adelgacé creo que ocho o diez kilos, llevaba barba y el pelo largo. Tengo una anécdota con Blanca Portillo, que cuando acabamos de rodar me dijo: 'Siento por lo que estás pasando'. Al final, este es de ese tipo de personajes que te exigen, que tienes que estar ahí porque o te pasas o te quedas corto. Ese era uno de mis miedos en 'Escape'. Tenía que estar en ese lugar, en ese tono de la película que es muy especial. Era un lugar complejo de medir y debía estar muy concentrado y en el personaje.

Cuando vamos conociendo a N da la sensación de que quizás también se siente solo...

Depende mucho de cómo interpretes el final de la película. Hay mucha gente que te dice que empatiza con el personaje desde el principio, que les da mucha pena. Tal vez porque piensan que está solo por que le ha pasado algo. Sin embargo, hay muchas personas a las que les ocurren ciertas cosas y no deciden tomar ese camino. A mí me cuesta defender a N y lo hago porque me ha fascinado interpretarlo y he aprendido mucho de la mano de Rodrigo, pero me parece un tipo narcisista y egoísta. Siempre va a hacer lo que sea para no tomar decisiones y eso es aprovecharse de los demás. Pasa por encima de su hermana, de su familia, de la sociedad y de cualquier persona. Yo veo a un personaje que podría hacer cualquier cosa. El público decidirá cuál es el arcoíris que lleva dentro.

mario casas
Bernardo Doral
Camiseta, Abanderado. Camisa y pantalón, Antik Batik. Cinturón, Casa Libertas, y pulsera, dinh van.

¿En algún momento has querido huir como él?

Sí, o sea, no entrando en la cárcel [se ríe]. Eso es muy extremo y ¡qué miedo! Pero en mi vida sí lo he hecho. Viví durante años en el centro de Madrid y hace diez años me fui a la montaña, primero a El Escorial con mi familia y ahora un poco más abajo. Me gusta mucho y cuando voy a ir con gente o tengo que sociabilizar, lo decido yo y voy preparado. Soy bastante de estar en mi mundo, con mi deporte, mis paseos y mis perras. Me gusta estar un poco fuera de la sociedad.

En la película coincides de nuevo con Pepe Sacristán desde 'Toro'. ¿Cómo fue el reencuentro?

A José le tengo muchísimo cariño. Recuerdo que en 'Toro' tenía una escena de acción muy complicada y ver cómo se dejaba la vida, trabajando con esa seriedad y respeto hacia los jóvenes, me parece fascinante. Creo que todos los actores deberían de pasar un rato con él para que les contase lo que es la carrera y cómo se llega hasta donde está él con 86 años y con esa mente fresca y ese físico. Yo sólo le quiero escuchar y que hable. Es un espejo donde mirarse, así que cada vez que estoy con él es un gusto y un aprendizaje.

En aquella película y en 'El inocente' también estabas entre rejas. ¡Tienes fijación con las cárceles!

Además, para 'Toro' sí estuve en una cárcel real cerca de Segovia e impacta bastante. Si te digo la verdad, no me había planteado esto, aunque en las otras películas salía de la cárcel y en esta quiero entrar [se ríe].

"Soy bastante de estar en mi mundo, con mi deporte, mis paseos y mis perras"

En la película, como bien decías antes, sufres también una transformación física brutal. ¿No te pide el cuerpo un poco de relax después de tanta intensidad?

Me va la caña. Al final, me siento cómodo e incómodo en esos personajes porque tienes que saltar al vacío. Me gusta estar al borde siempre del abismo. Pero bueno, ahora estoy rodando 'El secreto del orfebre', que es un drama romántico, más del estilo de 'Palmeras en la nieve'.

Creo que durante el rodaje de tu primera película como director, 'Mi soledad tiene alas', colapsaste. ¿Has llegado a ese límite con este personaje?

No, no. Con este personaje me lo he pasado muy bien gracias a Rodrigo, que sabe dónde colocar a los actores y cómo tratar con ellos. Es decir, todo va a favor. En 'Mi soledad' ocurrió esto porque estaba montando y a la vez rodando 'Escape'. Hacía unas 17 horas al día entre 'Escape' y la postproducción de la mía y recuerdo que ahí peté.

¿El hecho de haber dirigido ha cambiado tu forma de actuar?

Después de haber dirigido aprendes mucho más y conoces el cine desde otro lugar. De repente, me regalan 'Escape' y, además de permitirme componer un personaje con un director de actores, tengo la oportunidad de ver cómo trabaja técnicamente un gran director. Entonces, tenía un ojo en el personaje y otro mirando a Rodrigo y si algún día hago otra peli, que esperemos que sí, me llevo cosas de él porque rueda muy bien. No sé si te cambia, pero a la hora de dirigir ves todo desde otro punto de vista. Cuando interpretas es un trabajo mucho más de yo, mi personaje, y cuando diriges tienes un equipo. Yo tuve uno maravilloso y si no tienes eso, no tienes película.

Entonces, ¿te veremos dirigiendo de nuevo?

Yo creo que sí. Tengo algo entre manos, no paro. Otra cosa es que salga porque es muy difícil sacar un proyecto adelante. Pero sí, tengo algún proyecto ahí y espero, toco madera, que el año que viene o el siguiente esté dirigiendo de nuevo.

'Escape' está producida por Scorsese, ¿alguna propuesta fuera de España?

¿De Scorsese? No. ¿Me gustaría? Claro. Ojalá tenga la oportunidad de que la película vaya a un festival y pueda tener la suerte de conocerlo. Pero que la produzca ya es muchísimo.

¿No te tienta dar el salto a Hollywood como Javier Bardem o Antonio Banderas?

Bueno, yo creo que ahora lo del salto es diferente, pues con todas las plataformas, estas ventanas al mundo, cualquiera te puede ver. A lo mejor no hay que hacer ese salto tan vertiginoso y valiente como el que hicieron en su día Antonio Banderas, Penélope Cruz o Bardem. Me gustaría que me llamasen, pero no tiene por qué ser para una producción americana, también me gustaría que fuera una inglesa, italiana, francesa... Se hace un cine espectacular en Europa.

Hablando de Banderas. Has promocionado su perfume y ahora queremos saber, ¿a qué huele Mario Casas?

¿A qué huele Mario Casas? A Antonio Banderas, claro, porque yo me pongo la colonia de Antonio Banderas, Icon. La gente me pregunta y, realmente, huele muy bien.

mario casas
Bernardo Doral
Camiseta, Abanderado. Pantalón vaquero y cazadora, Polo Ralph Lauren.

En 'Escape' eres N y no es la primera vez que tienes un personaje con nombre de una única letra, pues no olvidamos a H en 'Tres metros sobre el cielo'. Eres el 'crush' de toda una generación por esta cinta. ¿Cómo llevas esa etiqueta de rompecorazones?

La veo lejos. Bueno, hay gente que se te sigue acercando, gente joven que, de repente, ve 'Tres metros sobre el cielo' porque, además, tanto 'A tres metros...' como 'Tengo ganas de ti' son películas que no sé cuántos años habrán pasado ya, diez o 12 años, pero se mantienen muy bien. Hay películas que envejecen, se suele decir, mal, y esta podría haber pasado hace nada. Lo de rompecorazones es una imagen que en su día, con 'Tres metros...', 'El barco', 'Palmeras...', se dio de mí, pero yo al final tampoco me veo así. No me veo con la moto, no tengo carnet de moto. Entonces no soy así, no soy como H, nunca he tenido esa imagen. Es un personaje que quiero mucho, que le tengo mucho cariño, pero ya ha pasado mucho tiempo.

Estás en otro 'mood'...

Sí, claro. Es que ya han pasado muchos años de 'Tres metros'. Es verdad que está en la retina de mucha gente, pero en la mía hay muchísimos otros personajes.

¿Cuáles?

Pues ahora N, un personaje que ojalá, bueno, le traiga cosas muy buenas, sobre todo, a Rodrigo. Se lo merece porque es un valiente por hacer esta película. También recuerdo mucho al que interpreté en 'El fotógrafo de Mauthausen' o Toni, de 'Las brujas de Zugarramurdi, con Álex de la Iglesia. A todos los personajes les tengo muchísimo cariño, de todos te llevas cosas. Cada uno de ellos te forma y muchas veces digo que voy a terapia para saber quién soy realmente, pues hay algo de cada personaje que va construyendo tu personalidad. Está forjada por cada uno de ellos.

¿La terapia es esencial para ti?

Sí. Yo hago terapia ya desde hace tiempo. Creo que es lo que te dice cualquier terapeuta ahora mismo, que trabajamos el físico todos los días y, de repente, pues la mente no tanto o muchas veces ni la trabajas. Trabajarla es necesario y lo más sano.

mario casas
Bernardo Doral
Camiseta, Abanderado. Pantalón, Antik Batik. Cinturón, Casa Libertas. Pulsera, dinh van. Botas, Dr. Martens.

¿Cómo te llevas ahora con la fama?

Nunca me he llevado mal. Hay momentos en la vida donde uno está más expuesto, pues tienes promociones o hay películas como 'Tres metros...', 'El barco' o 'Los hombres de Paco' que te colocan en un lugar que no entiendes, y es difícil de digerir esa exposición mediática. Pero te vas haciendo más mayor y yo ahora también decido cuándo me expongo o no. Es cierto que cuando llegan las promociones estás con mucha más gente, pero al final es por un trabajo. Yo noto mucho cariño de la gente y siento que muchos han crecido conmigo.

"Voy a terapia para saber quién soy. Hay algo de cada personaje que va construyendo tu personalidad"

Te estás acercando a los 40. ¿Qué tal llevas cumplir años?

Bueno, de momento bien, te lo diré... Estoy trabajando, tengo la suerte de tener a la gente que quiero a mi lado, que es mi familia, mis amigos... Tengo a mis dos perritas, que las amo. Un beso desde aquí, Dakota. Soy un afortunado. Me he hecho un poco más mayor también, me conozco un poco más. Estoy en un momento bueno en el que sabes encontrar paz y los momentos que te hacen más feliz y, para mí, en este caso, son las cosas más pequeñas, como darte un paseo, hacer deporte, estar con tu gente, tomarte un café con... Eso para mí es una zona maravillosa.

Has comentado que el director de 'Mi soledad tiene alas' es el Mario que más se acerca a ti. ¿Cómo es ese Mario?

Era el jefe [se ríe]. Pues mira, hay algo que me decía Adrián [Guerra], productor de la película, y es que tenía una sonrisa de oreja a oreja y que me veía dirigiendo tranquilo, como pez en el agua. Quizás dije eso porque me sentía a gusto, estaba feliz y cómodo por estar haciendo algo que amaba, con mi familia apoyándome, con un equipo maravilloso y a la vez jugándomela. Creo que eran unos cuantos factores que se unían, que conectaban entre ellos y sacaban esa esencia que tal vez es la mía.

Haciendo referencia a uno de tus primeros trabajos, ese 'SMS. Sin miedo a soñar' ¿Con qué sueñas?

¿Con qué sueño? Tengo sueños que no puedo decir, o sea, me da vergüenza. Además, si lo dices no se cumple. Tengo sueños y, a veces, intento soñar en grande, en lo personal y en lo profesional, pero también sueño a la vez con cosas pequeñas. Que todo siga igual. Eso es con lo que sueño, que las cosas sigan como están.

Maquillaje y peluquería: María Solans (Mary makeup). Asistente de estilismo: Vero Criado. Producción: Marta Sánchez.

Headshot of Marieta Taibo

Marieta Taibó es editora de actualidad y cultura en Cosmopolitan y experta cine y series de televisión desde hace más de una década. Cuando no está escribiendo, la encontrarás delante de la pantalla analizando los últimos estrenos de Netflix, Prime Video, HBO Max, Disney+ y el resto de plataformas en ‘streaming’ para recomendar aquellos títulos interesantes o que lo van a petar. Entre crítica y noticias de ficción televisiva, entrevista a actores. En su grabadora encontrarás charlas de sus entrevistas con Blanca Suárez, Mario Casas, Úrsula Corberó, Ana de Armas, Miguel Ángel Silvestre, Leonardo Sbaraglia, Lily Collins, sí, ‘Emily in Paris’ o Christina Hendricks, la pelirroja de ‘Mad Men’, por citar algunos nombres. Fuera de la pantalla, además, te recomendará los mejores planes de ocio y gastro. En otras etapas profesionales, también ha escrito de moda y belleza. De hecho, es autora del ensayo ‘La cara secreta del negocio de la belleza’, de la editorial Almuzara. Marieta Taibo es Licenciada en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y cuenta con el Curso Superior de Marketing y Comunicación de Moda y Lujo de la revista Elle y la Universidad Complutense. Sus primeros pasos como redactora fueron en la sección de economía de La revista de actualidad La Clave hasta que dio el salto a la de sociedad y cultura, su verdadera pasión. Posteriormente, trabajó en El Confidencial, y luego en la revista femenina AR como coordinadora de la agenda cultural y cabeza de la sección de cine. De ahí, dio el salto a las revistas Supertele y TP y en ellas estuvo diez años escribiendo de películas y series, labor que compaginaba como colaboradora de la revista Babylon Magazine haciendo reportajes en profundidad sobre cultura, hasta que llegó a Cosmopolitan hace seis años.