- Entrevistamos a Supremme de Luxe, presentadora de ‘Drag Race España’.
- Hablamos en exclusiva con Los Javis, jurado de ‘Drag Race España’.
Cuando me despido de Ana Locking, le comento que me ha regalado una de las entrevistas más emotivas y pasionales de mi carrera. Ella, como pillada por sorpresa y todavía sensible después de nuestra charla, me da un abrazo y se marcha con una sonrisa de oreja a oreja. La misma expresión que lleva tatuada en la cara desde que supo que formaría parte del jurado de ‘Drag Race España’. Un regalo que, según afirma emocionada, es lo mejor que le ha pasado este año. Con este nuevo proyecto deja atrás un ‘annus horribilis’ en el que enfermó de cáncer, vio como su pareja superaba la Covid-19 y se enfrentaba a unas notables pérdidas económicas debido a que la industria de la moda frenaba en seco por el coronavirus. Como si se tratase de una pesadilla, todo esto ocurrió al mismo tiempo. “Cuando te surgen problemas y te rompes por completo, lo más importante es coger esos pedacitos, reconstruirlos y volverte a levantar con dignidad”, me cuenta con una chispa en los ojos que me advierte de su reciente metamorfosis. Meses después de aquellos vaivenes, la vida le ofrecía reinventarse de la mano del ‘drag’, una oportunidad que la diseñadora toledana ha abrazado sin dudar.
“Este programa vino en un momento en el que mi vida era una absoluta montaña rusa. ‘Drag Race’ me ha servido para vivir mi propia fantasía y construir mis otros ‘yo’. Al final, las ‘drags’ se construyen y reconstruyen cada vez que suben al escenario, algo que todos nosotros hacemos en nuestro día a día al levantarnos de la cama”, comenta antes de posar para la primera portada digital de COSMOPOLITAN. En ella aparecerá junto a Supremme de Luxe y Los Javis, ‘partners in crime’ de una aventura televisiva que hoy aterriza en Atresplayer Premium y que promete lanzar al estrellato a Locking. Un abismo al que por otro lado parece no tenerle miedo. Al fin y al cabo, Ana sabe que hace falta estar muy ‘loqui’ para meterse en este berenjenal tan divertido.
Te toca mojarte porque sé que eres una gran fan del formato estadounidense: ¿quién es tu ‘drag’ favorita de toda la historia de ‘RuPaul Drag Race’?
En cuanto a la estética, me encantan Pearl y Gigi Goode. Esta última sobre todo por cómo se maquilla, ¡me fascina! En comedia, me quedo con Bianca del Rio. Tengo muchas ganas de verla, ¡he ido a todos los espectáculos que las concursantes de RuPaul han montado en Madrid! Y en todos me he hecho dos y tres horas de cola.
¿Qué tiene ‘Drag Race’ que pone feliz a todo el mundo?
El ‘drag’ es vivir en voz alta y pronunciar la palabra ‘libertad’. Ha estado asociado siempre culturalmente al entretenimiento, pero desde unos años y gracias a “RuPaul’s Drag Race” el público ha entendido que es toda un arte y que se puede ir mucho más allá. De hecho, hay muchos artistas contemporáneos que tiran del ‘drag’.
¿Te ha servido el drag para inspirarte de cara a tus diseños?
Sí, muchas veces. De hecho, en 2018 hice un desfile llamado ‘realness’ que estaba dedicado al mundo del ‘voguing’, el cual está conectado directamente con el ‘drag’. Desde la forma de moverse, aplaudir e incluso la propia jerga que ha saltado de esta disciplina a la cultura ‘drag’.
¿Cómo te vamos a ver a lo largo del concurso?
He querido en todo momento vestirme y maquillarme como me daba la gana. He jugado con una fantasía muy ‘disfrutona’ que muestra a diferentes Anas. De hecho, en cada capítulo soy alguien distinto, mi actitud es rollo ‘serving my own fantasy’ y ‘sissy that walk’ (ríe). Todo esto me ha servido para liberarme de muchos prejuicios. Creo que mi edad y haber superado un cáncer me ha ayudado en este aspecto. Cumplí 50 el año pasado y mi sensación en ‘Drag Race’ ha sido de liberación total. El tiempo pasa volando, ¿por qué iba a tener prejuicios acerca de cómo vestir a mi edad? ¡Me negué! Creo que el ‘drag’ va a ayudar a mucha gente a entenderse a sí misma con más libertad.
¿Encarnarás el papel histriónico y taxativo que interpreta Michelle Visage en el jurado de EE. UU.?
¡La adoro! Pero yo soy más risueña. Estamos en España y tenemos un carácter mucho más fogoso y expresivo. En nuestra edición estamos todo el rato tremendamente emocionados. Hemos llorado, reído, nos hemos tocado y hasta levantado. No estamos tan rígidos.
¿Cuál es tu tipo de ‘drag’ favorito?
No tengo un género favorito porque para mí es un compendio de todo. Aunque bueno, la estética prima para mí porque la moda tiene mucho de transformismo. Para mí, la moda en su esencia más pura lleva consigo una intención constante de sofisticar la realidad. Incluso cuando diseñamos un chándal. Sofisticamos lo que la gente entiende por real y lo llevamos a otra dimensión. Por otro lado, la parte interpretativa y teatral del ‘drag’ también me apasiona. Cuando la comedia se liga a una estética impecable, aparece la perfección. Si no aporta personalidad, al final resulta ser una modelo… y un ‘drag’ no puede ser tan frío.
¿Has fichado ya a alguna futura modelo entre el reparto del programa?
¡Estoy en ello! Ten por seguro que vais a ver a alguna en mis desfiles.
¿Arranca ahora para ti con ‘Drag Race’ una prometedora carrera televisiva o esta incursión será algo anecdótico?
No, yo sigo con mi carrera. Sí que provengo del mundo del espectáculo, pero de uno ligado a otro tipo de cultura. El mundo televisivo es algo que yo nunca había probado. Me ha gustado, pero porque ha sido este formato y nos han dado mucha libertad. Todas nuestras opiniones y juicios han sido libres, por lo que no sentía que iba aferrada a un guion predeterminado. Es un programa muy especial. Si surgiera otro formato con el que empatizara y en el que me sintiera a gusto, quizás, pero nunca haría televisión por dinero porque para eso ya tengo mi carrera.
¿Cómo convencerías a una de tus amigas que nunca ha visto el formato para que le diera una oportunidad?
Hay tres elementos muy relevantes: el entretenimiento, porque no vas a poder ni ir al baño; el hecho de que te va a abrir puertas mentales acerca de lo que significa libertad y respeto y, por último, que te ayudará a entender la cultura mucho mejor. Es un movimiento que existe desde hace siglos, desde que en la época de Shakespeare las mujeres no subían al escenario del teatro y eran los propios hombres los que se hacían pasar por ellas.
Cambiando de tercio ¿crees que la industria de la moda bebe del travestismo?
En muchos casos claro que sí. La moda bebe de muchos sitios. El tipo de moda que a mí me gusta bebe siempre de lo ‘underground’ y ahí es donde yo he ido buscando mi identidad. Es mucho más interesante lo periférico que el barrio más lujoso y céntrico de la ciudad. Ahí no sucede nada interesante, es un espacio acotado para los privilegiados. La vida real se juega en otros campos, donde hay gente que no tiene miedo a perder porque no tiene nada. De ahí precisamente surge el movimiento del ‘voguing’.
¿Sigue escociendo la palabra ‘travesti’ en la sociedad española?
Podía ser. Ahora gracias a este formato se están incorporando muchos anglicismos, pero a nosotros en el programa nos gusta usar la palabra ‘travesti’, así como el verbo ‘encolar’ en lugar de hacerse el ‘tuck’. Estas palabras forman parte de nuestra cultura y en los años setentas y ochentas se consumía mucho espectáculo travesti. Recuerdo que mis padres iban cuando yo era pequeña el sábado por la noche a estos ‘shows’ en donde una persona hacía de Lola Flores. Aunque luego salían de ahí, tenían otros trabajos y muchos seguían viviendo en lo marginal.
Siempre has tenido muy claros tus ideales y tu papel como jurado en este ‘reality’ no deja de ser otra declaración de intenciones…
No lo hice con esa intención, pero si tú lo ves así, puede ser (ríe). Cuando nadie hablaba de inclusión, yo ya metía a todo el mundo en mis desfiles. Me daba igual la raza o la condición sexual, mi ropa siempre ha sido para todos. Y cuando nadie hablaba en la moda española de política, hace como cinco años, yo hice la colección ‘The Dreamer’ en donde coloqué la cabeza de Donald Trump quebrada a posta encima de la pasarela. Una pieza que nos hizo un maestro artesanal valenciano fallero. Ahora, por suerte, ya es normal ver a las firmas implicarse. En el casting de aquel desfile también me costó mucho encontrar modelos negros porque en ese momento no había suficientes aquí. Tuve que salir a la calle y preguntarle a conocidos si conocían a gente.
Con más de 20 exposiciones y más de 10 premios a tus espaldas ¿qué sueño te queda por cumplir en el mundo de la moda?
Me gustaría ir por la calle y ver más frecuentemente mi ropa. Poder vender más de forma internacional y hacer mis prendas más accesibles. Mis precios son caros porque tengo que ser consciente y no fabrico en China o en India, todo lo hago en España, pago un precio justo y doy de comer a otras personas.
Por último, si tuvieras que despedirte de esta entrevista haciendo un ‘lipsync for your life’, ¿qué tema elegirías?
¡’Glamazon’ de RuPaul! (ríe)
MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA: LEWIS AMARANTE (THE ARTIST TALENT, KEKA) PARA INGLOT Y SEBASTIAN, ALBA CÓRDOBA (THE ARTIST TALENT) PARA NYX Y EVA GAMERO MASSÓ // ASISTENTE DE MAQUILLAJE: VERÓNICA SANDOVAL // ASISTENTE DE FOTOGRAFÍA: ANDREAS SICHEL Y MERCEDES BRAVO // ASISTENTE DE ESTILISMO: SILVIA GÓMEZ Y CLARISA GAVRILA // PRODUCCIÓN: ASHA MARTÍNEZ // AGRADECIMIENTOS: EBAY Y AMAZON
Ana Locking lleva: vestido estampado con volantes, de Ana Locking. Guantes y medias moradas de látex, de CocoLatex. Tacones con purpurina rosa, de Miss García. Collar de abalorios con burro, de Acid Banana. Anillo verde, de La Manso.

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.












