El sábado 17 de abril se cumplen diez años desde el estreno de ‘Juego de Tronos’, aquella serie que permanecerá en el corazón de muchos (y en el tuyo también porque si no, no estarías leyendo esto). Como bien recordarás, para la última temporada, la octava, se grabaron diferentes finales alternativos con el fin de no ser ‘spoilereados’. A día de hoy, solo hemos podido ver el que se emitió con el episodio final de la serie, donde por fin se le otorgó el trono a uno de los personajes: Bran Stark. Aunque esto no es lo único alucinante que ocurrió en esa hora y pico en la que casi nos da una parada cardiorrespiratoria en al menos tres ocasiones.
Empezando por los Lannister, Jaime y Cersei terminaron su vida juntos como siempre quisieron. Poco castigo tuvo la que fue reina de Desembarco del Rey, pero bueno, eso lo hablamos luego. Por su lado, Tyrion siguió siendo una excelente Mano del Rey y los Stark tuvieron un final bastante feliz, en comparación a todo lo que han sufrido, claro. Bran se convirtió en El Tullido I, rey de los Siete Reinos, cediendo a Sansa la regencia de Invernalia. Arya decidió continuar su exploración por el mundo, haciendo lo mismo Jon, quien se fue al Muro a terminar su guardia.
Aunque el ‘plot twist’ más grande de la ficción fue el asesinato de Daenerys Targaryen, reina de Dragones y única heredera legítima al Trono de Hierro, a manos de su amado (que también sobrino) Jon Nieve. Por el tono, se puede notar que este es el punto que más ‘escuece’ a los fans de la serie, que todavía no ven lógico ni justo lo que ocurrió.
Por este motivo y muchos más, hemos imaginado cómo hubieran sido estos finales si en el guion no hubiesen ocurrido ciertas cosas, como la injusta muerte de la Targaryen o el derrocamiento del Rey de la Noche.
Jon Nieve no mata a Daenerys Targaryen y esta mantiene el Trono de Hierro
Snif, snif. Remueve volver a ver estas imágenes, ¿verdad? Sobre todo porque estamos seguras de que, si Jon no le hubiera clavado semejante puñalada (en sentido metafórico y literal), Daenerys hubiera sido una gran reina. Vale que la lió pagana calcinando la ciudad de Desembarco del Rey. Vale que quizá se volvió un poco tirana, rozando incluso el fascismo, una vez consiguió el Trono. Ahora bien, nuestras esperanzas estaban puestas en que entre Tyrion y Snow le ayudasen a calmarse y gobernar en paz y perdón, como tenían planeado. Una oportunidad al menos...
El ejército de los Lannister consigue acabar con el Targaryen
A colación del anterior final, imagina que Daenerys y Drogon no destruyen Desembarco del Rey tras escuchar las campanas de rendición, pero resulta ser un engaño de Cersei, muy típicos en ella si recordamos que hizo explotar el Septo con fuego Valyrio mientras se tomaba una copita de vino. De alguna manera, ya sea con las lanzas gigantes para matar dragones o utilizando la misma técnica, hubiera derrocado a la Targaryen. No hubiera cambiado absolutamente nada la historia. Seguiría sentada en el Trono, con Jaime de marido, y Tyrion y Jon Nieve en las mazmorras mientras sufren tortura (si no les asesina antes).
Arya no mata al Rey de la Noche
Uf, ¡pelos de punta! Durante esos dos minutos experimentamos todo tipo de emociones. Tensión, miedo, euforia, miedo otra vez y por fin alegría. ¿Pero y si a Arya no le llega a salir bien su artimaña y no coge el cuchillo de vidriagón? Para empezar, adiós a los hermanos pequeños Stark. Una hubiera acabado sin cuello y Bran atravesado por una espada. Esto, nos hubiera puesto en la situación de que el tullido no llegase a coronarse Rey de los Siete Reinos, aspecto que nos nos hubiera molestado demasiado. Aunque, claro, la batalla campal que tenían montada en el castillo no tenía pinta de terminar bien.
Esta escena ocurrió en el capítulo 8x03, es decir, a tres de finiquitar la serie y hubieran sido los más fuertes, porque seguro que se hubieran cargado a todo ser humano que pasase por ahí. La conquista del ejército de la Noche hubiera sido mortal y Poniente se hubiera convertido en un bloque de hielo. Una pena.
Nerea Panicello es experta en música, series y redes sociales. No hay canción pop que no haya pasado por los auriculares que siempre lleva puestos, entrega de premios Grammy o MTV VMA’s que no haya cubierto en directo o festival al que se haya quedado con ganas de ir. Tampoco ficción (serie o película) de Netflix o HBO Max de la que no se obsesione con el reparto y busque todas las teorías de los fans. Ni reel de Instagram o vídeo de TikTok viral que no haya recibido su ‘iike’. Su carpeta de guardados en IG está repleta de ideas para crear contenido.
Su momento favorito de la jornada laboral es cuando se sienta frente al artista o intérprete de turno para someterle a sus preguntas o a unos de los retos en vídeo de COSMOPOLITAN. Ha entrevistado a cantantes como Lola Índigo, Rauw Alejandro, Camilo o la banda Morat. También a actrices como Claudia Jessie (‘Bridgerton’), Kristen Stewart o Maisie Williams. Aunque siempre recordará sus cinco minutos de gloria con los Jonas Brothers.
Nerea se graduó en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos en 2018. Antes de colocarse el birrete, realizó prácticas durante 2017 en la Revista de Ana Rosa Quintana. Lleva formando parte de Cosmopolitan desde 2018. Actualmente está terminando un Máster de Periodismo Digital y Nuevos Perfiles en la Universidad Rey Juan Carlos. En sus ratos libre, recibe clases de lengua musical y batería para seguir mostrando lo que no se ve las canciones.
Acumula seis años de experiencia, en los que ha elaborado temas para sus versiones ’print’, diariamente en digital y ejercido de Community Manager en cuantiosas ocasiones.












