- Todos vemos reality shows y nos encantan, pero es verdad que cuando nos sentimos más tristes, nos enganchamos mucho más. Aquí el porqué.
- Los programas más entretenidos de Netflix para superar este aislamiento.
Durante la mitad de mi veintena, tuve un gran bajón emocional. No era una depresión en mayúsculas, pero me sentía estancada en el trabajo y sobrepasada por las responsabilidades de la edad adulta, por lo que me pasé la gran mayoría de mis noches esculpiendo la forma de mi cuerpo en el sofá. La poca energía que tenía la utilizaba para buscar algo que ver —¡cualquier cosa!— en alguna de las plataformas digitales disponibles, mientras jugaba a algún juego en mi teléfono. Curiosamente, me rescató un ‘reality show’ muy conocido en Estados Unidos llamado ‘The Real Housewives’.
Sin quererlo, me encontraba viendo un episodio tras otro, obsesionada por las peleas que sucedían en Los Hamptons y los insultos que se decían en Beverly Hills. Los problemas de esta gente rica eran, de alguna manera, lo que necesitaba para despejarme y poner los mismos propios en perspectiva. No importaba lo mal que me sentía o cuántas horas me pasaba descifrando los encriptados emails de mi jefe. ¡Por lo menos no estaba saliendo con alguien que fingía estar enfermo de cáncer! O, cuando me enganché a ‘La isla de las tentaciones’, ¡tampoco tenía que sufrir con el ‘No hay más imágenes para ti’ de Mónica Naranjo cuando sabía que mi pareja me estaba poniendo los cuernos! Uf, menudo alivio, ¿verdad?
Por supuesto, legítimos estudios científicos (que se desarrollaron para que pudiera hacerme la víctima, por cierto) han descubierto que estar pegados a la pantalla durante más de cuatro horas al día podría relacionarse con un síntoma de la depresión. Peo a pesar de todo, sigo diciendo que hacerse maratones de series es probablemente una de las mejores cosas del mundo. La psicoterapeuta Fran Walfish me respalda y resuelve por qué nos enganchamos más cuando nos sentimos tristes:
‘‘Los ’reality shows’ provocan una ruptura automática de tus pensamientos. Rompe el ciclo obsesivo que esta dolencia [la depresión] puede crear en la mente.’’
¡Incluso una de las propias actrices de ‘The Real Housewives’, Casey Wilson, reveló en un podcast que ‘‘la telerrealidad es como un tomarse un vino arropada en una manta de infancia’’!
No obstante, debemos tener en cuenta que eso no es la vida real, ya que muchos de ellos incluso están guionizados. Además, si realmente pensamos que en la razón por la que consumimos tantos ‘realities’ se esconde algún aspecto que no sea puro entretenimiento, debemos acudir a un psicólogo. Podemos estar ocultando pánicos o problemas sociales de los que podemos no ser ni conscientes.
Dicho esto, mientras mis demonios me persiguen, ahora el mundo parece más caótico que nunca. Por eso mismo, hasta que la vida se vuelva más fácil de navegar, me encontraréis la mayoría de las noches en ese altar llamado Mi Televisión.












