1. Llega Halloween, y no te apetece echarte a la calle disfrazada, pereza, frío, falta de imaginación, miedo a las ánimas que campan a sus anchas en su noche de fiesta… Tenemos la solución. Busca la película más terrorífica de tu filmoteca. Te recomendaría La Profecía, un clásico que te estremecerá. No necesitas ni adornos ni disfraces. Golosinas sí, pero para comértelas tú. Ignora las llamadas de los niños que esa noche no pararán de llamar a tu puerta y cuyos timbrazos te harán pegar un brinco en el sofá cuando estás absorta frente al televisor. El momento del cementerio con los perros pone los pelos de punta. Busca compañía, a ser posible terrenal. Y de paso te has librado de la fiesta de Halloween. Objetivo cumplido.
2. Si estás en proceso de conocer un poco más a fondo a ese chico con el que últimamente estás saliendo, invítale a casa a una sesión espeluznante, no lo digo por tu look tétrico de Halloween, sino por la peli que has seleccionado con mucha cabeza para él, una de esas de terror imaginario, porque escenas de susto, lo que se dice susto no hay. Estoy hablando de La semilla del Diablo, no te digo más. No te va a quedar más remedio que hacer manitas primero y abrazarte después. Te recomiendo que no te dejes llevar y veas el final de la peli, esa era la intención, ¿o no?
3. Mantendrás el suelo de tu habitación libre de polvo, sobre todo lo que no se ve, es decir, debajo de tu cama. Lo ideal es crear un ambiente terrorífico a media luz, pero te recomiendo que dejes la luz del pasillo encendida, si no tienes pasillo, la del baño. Sin velas, porque el devenir de la llama es tan inquietante como la propia noche de terror. Película recomendada: Poltergeist. ¿Recuerdas el careto de ese payaso de sonrisa malévola? Tengas o no tengas payaso, antes de acostarte mira siempre debajo de la cama, para ver que no hay nada ni nadie, ni tan siquiera pelusas. Espera hasta el día siguiente para limpiar, nunca lo hagas de noche... Objetivo cumplido: ni una gota de polvo.
4. Ahorro de energía asegurado. Después de ver la película mencionada en el punto 3, o sea, Poltergeist, te seguro que nunca te vas a olvidar de apagar la tele antes de acostarte, aunque en estos tiempos la emisión de programas dura las 24 horas, siempre puede haber un canal desintonizado que solo se ve ‘nieve’, entre la que adivinar un ser del inframundo (buuuh). Ten pelotas de tenis a mano por si acaso.











