Llega directa desde Milán y, según ha publicado en sus 'stories' de Instagram antes de subir al avión, se ha despertado a las 3:30 de la mañana. A priori podría resultar lo contrario, pero Chiara Ferragni (Cremona, Italia, 1987) aparece en el hotel Palacio de los Duques Gran Meliá de Madrid –donde producimos nuestra portada– muy despejada: "Me siento superemocionada, pero estoy un poco cansada porque me he levantado de madrugada para estar aquí. Aun así, ha valido la pena", nos dice rompiendo el hielo.
Lleva la cara lavada y un 'look' informal que hace varios guiños a las tendencias actuales, un contraste que evidencia que, pese a su naturalidad, lo tiene todo pensado. Chiara lleva trabajando en el entorno digital más de quince años. Hoy es madre de Leone (2018) y Vittoria (2021) y una empresaria con casi tantas anécdotas como seguidores tiene en las redes sociales, pero no todo ha sido un camino de rosas.
El año pasado se divorció de su pareja, el cantante Fedez, y en estos meses se encuentra inmersa en un juicio por presunta publicidad engañosa. A pesar de que ha pedido perdón públicamente y ha hecho propósito de enmienda, al cierre de las páginas del número de noviembre/diciembre de COSMOPOLITAN aún no estaba clara la resolución. En esta entrevista nos cuenta cómo se ha enfrentado al proceso y cuál es su actual filosofía de vida.
¿Cómo te sientes cada vez que vienes a España?
Me encanta porque creo que es un país muy parecido a Italia. Madrid es mi ciudad favorita de Europa (junto con Roma) y es uno de los lugares que más quiero. Además, voy cada verano a Ibiza. Tengo muchos amigos españoles, así que adoro venir aquí. De hecho, ¡me mudaría si pudiera!
Has sido pionera en el mundo digital. ¿Qué conclusiones sacas sobre tu evolución y el hecho de pasar de ser 'blogger' a empresaria?
Creo que ser bloguera y más tarde evolucionar hasta convertirme en empresaria ha sido algo que ha sucedido a lo largo de varios años. Lo que he hecho ha sido tratar de aprovechar las oportunidades y no conformarme. Considero que tienes que estar satisfecha con lo que tienes, pero buscando más, hay que tener ese hambre por la vida, por nuevas estrategias, oportunidades, trabajos... Y así soy yo. Siempre me encanta aprender. Supongo que por eso me ha funcionado tan bien.
¿Cuál crees que es la mayor diferencia entre el momento en el que empezaste a utilizar las redes sociales y la situación actual?
Cuando empecé, muy pocas personas consideraban las redes sociales como un trabajo. Se veían como una forma divertida de conectar con otros y descubrir una comunidad propia. Yo apenas tenía 16 años y estaba tratando de encontrarme a mí misma a través de las fotos que me hacía. Quería saber la opinión de la gente e internet era el sitio perfecto para recibir ese 'feedback'. ¡Todo era superemocionante!
¿Y ahora no tanto?
Sí, aún lo es, pero la diferencia es que cuando yo lo hacía, no había tanta gente generando contenido. Al principio, cuando publicaba dónde viajaba, qué comía o con quién me divertía, se consideraba algo raro y me decían: "Pero, ¿por qué publicas tu vida privada?", y ahora es algo que hace casi todo el mundo.
¿Qué opinas de las nuevas generaciones de creadores de contenido que rondan la misma edad con la que tú comenzaste tu andadura?
Me encantan las generaciones que vienen, creo que son superinteligentes en muchos aspectos, pero me da un poco de miedo por ellos, porque yo tuve la suerte de ser una niña sin la presión de las redes sociales, sin la idea de qué fotos o vídeos míos pudieran estar en todas partes en cuestión de segundos. La vida ya tenía problemas como el 'bullying', pero en general era más fácil. Aun así, la generación Z es muy práctica y consciente de que su voz importa, y sabe cómo usarla para causas que son relevantes.
¿Dirías que en algunos aspectos es una especie de fuente de inspiración para ti?
Totalmente. Hay muchísimos chicos y chicas increíbles entre la 'gen Z'. Admiro a la gente que alza la voz y encuentra nuevas formas de comunicar. Son muy listos.
Cuando hablas de alzar la voz, ¿por qué consideras que es importante ser activista en cuestiones como el feminismo, por ejemplo?
Cuando tienes una gran audiencia y te preocupan ciertos temas, es fundamental posicionarte. No hace falta hablar de todo, pero sí de lo que de verdad va contigo. Yo quiero comunicar, pero sólo aquello en lo que realmente creo. Siempre voy a alzar la voz si me doy cuenta de que puedo conseguir que alguien vea las cosas desde otra perspectiva.
¿Cuál es tu mayor fortaleza?
Que nunca me rindo. Como todo el mundo, a veces, me siento insegura, pero estoy muy enfocada en el resultado final y, si siento que debo hacer algo, lo hago.
¿Y qué es lo que te hace vulnerable?
Soy vulnerable cuando ya me siento insegura con algo y alguien externo lo señala. También tengo mucho apego con algunas personas, amo mucho y, a veces, me gustaría ser más desapegada. Aunque creo que también eso es algo bonito por mi parte.
¿Cómo lidias con los 'haters'?
Tengo 'haters' desde la adolescencia. Al final, desarrollas una piel gruesa, pero hay días en los que te sientes floja, lees un mensaje feo y se te queda grabado en la mente durante toda la jornada. La exposición no es para todo el mundo, pero supongo que saber que pueden juzgarte y que haya personas que publiquen libremente su opinión forma parte del juego: si quieres estar en las redes sociales y que, además, ese sea tu trabajo, tienes que aceptarlo. La gente debería tener claro que todos hemos de ser buenas personas y que, si han de decir algo malo, que sea con educación.
Lo importante es no dar a esos perfiles el poder de cambiar tu estado de ánimo o incluso tu vida porque, por ejemplo, si yo hubiera hecho caso a los 'haters', nunca habría creado 'The Blonde Salad' (su 'blog') ni me habría convertido en empresaria por miedo al qué dirán. Así que yo siempre digo que, si algo te hace ilusión, hazlo. La gente siempre hablará.
¿Qué parte de ti crees que sorprende más a los demás cuando te conocen un poco mejor?
Mucha gente piensa que soy una diva o muy estirada, y no es así para nada. En realidad, me considero bastante cercana y sencilla y eso, además, es lo que me encanta de mí misma. Mis seguidores a veces me dicen: "¡Pues eres muy simpática!», y yo pienso: «¿Por qué esperaban que no lo fuera?". Otra cosa que también les sorprende cuando me ven en persona por primera vez es que soy muy alta.
¿Alguna vez has pensado en tomarte un descanso o incluso en dejar las redes sociales?
Nunca he pensado en abandonar, pero cuando necesito un descanso simplemente me lo tomo. Es importante no estar todo el día haciendo 'scroll', aunque a mí me resulta difícil parar, sobre todo en TikTok. Creo que, aunque suene a cliché, hay que concienciarse para pasar tiempo fuera de las redes. Si te obsesionas, siempre vas a sentir que la gente está mejor que tú, que tiene su vida más resuelta... Y eso es, precisamente, una ilusión: en el entorno digital todos mostramos la mejor parte de lo que nos ocurre cada día.
Hablando de cosas buenas, ¿cuál ha sido tu época favorita en estos últimos años?
(Piensa un buen rato). En todos estos años he tenido altibajos. El 2024 fue muy duro para mí, porque pasé por mi separación (del artista Fedez), el divorcio y muchas otras cosas. No obstante, me ha enseñado mucho, como que hay que disfrutar de las olas de la vida. No siempre va a haber un año en el que todo sea felicidad y vaya sobre ruedas... También siento que, cuanto más creces, más problemas tienes. Para mí la clave es priorizar los problemas que quiero resolver con urgencia y, en el momento en el que esos están bien, todo mejora. Todos vamos a tener mejores y peores momentos. Mientras no sean problemas de salud…
¿El hecho de ser un personaje público hace que los problemas se perciban como más grandes?
Sí, pero no porque lo sean más que los de otras personas, sino porque se convierten en visibles. Mucho de lo que ocurre en tu vida privada puede aparecer en los medios, así que tienes que lidiar con más cosas, como saber que están hablando de ti y que te van a juzgar. Pero eso forma parte del hecho de ser conocida: si quieres tener un trabajo por el que la gente pueda reconocerte por la calle, ganar dinero, trabajar en esto –que, por otra parte, es el trabajo de mis sueños y ni siquiera sé, a día de hoy, cómo lo creé–, eso es también parte del juego. Si no, a día de hoy estaría haciendo algo muy diferente, estoy segura de ello.
¿Entonces, aceptar todo tal como viene es tu secreto para afrontar situaciones difíciles?
Es que todos tenemos preocupaciones, la vida es así. De hecho, a veces parece que hay un problema tras otro y, entre medias, un poquito de felicidad. Por eso hay que estar agradecida por lo que tienes, y ahora incluso cuando estoy triste en mis peores días, digo: "Vale, estoy de bajón pero tengo cosas que hay que resolver", y pienso que hace quince años nunca habría imaginado tener la existencia que tengo ahora, me hubiera dado algo si hubiera sabido que iba a ser así. No hay que perder de vista la misión que tienes en la vida, las cosas que realmente importan, como tu familia, tus amigos, tu entorno más cercano...
Tu hermana Valentina fue nuestra portada en 2019. ¿Qué significa la familia para ti?
Para mí lo es absolutamente todo, lo que ha forjado mis valores. Crecí en una familia compuesta sobre todo por mujeres, con mi madre siempre cerca. De hecho, el año pasado fueron ella y mis hermanas las que realmente estuvieron a mi lado cuando me encontraba mal. También considero familia a muchos de mis amigos, lo cual me parece muy importante. Y por supuesto, mis hijos son mi mundo porque me dan un propósito vital, incluso en los peores momentos.
¿Qué te ha enseñado la maternidad?
Que lo más importante es enseñar con el ejemplo, no sólo con palabras. Me gustaría que mis hijos entendieran qué es importante en la vida, que tengan sus propios valores y vivan de esa forma.
¿Eres feliz en el amor ahora mismo?
Sí, lo soy. Estoy felizmente enamorada actualmente y espero que dure para siempre. Soy muy romántica, me fascina estar enamorada, ver a la gente enamorada... Soy fan del amor en general (sonríe).
Se nota, porque dicen que el amor da un brillo especial al pelo y a la piel y tú lo tienes. Como embajadora de la marca de cosmética capilar Goa Organics, cuéntanos cómo es tu rutina de belleza.
Es muy sencilla. Desde hace tiempo no sigo muchos pasos, sobre todo cuando viajo. Para el pelo uso un buen sérum, champú de calidad y acondicionador. Todo es cuestión de productos que funcionen bien con mi cabello. Y en cuanto a la piel, básicamente utilizo sérum, crema hidratante y protector solar.
¿Te gusta maquillarte o prefieres lucir una piel natural con un 'clean look'?
Suelo optar por un maquillaje muy limpio: siempre me aplico un poco de colorete y, a veces, me hago pecas falsas porque tengo algunas (en verano me salen más). Me he dado cuenta de que, cuanto más mayor me hago, más me gustan los 'looks' naturales.
¿Cómo te ves en un futuro lejano?
Simplemente, cumpliendo mis metas. Soy muy trabajadora y me importa mucho mi carrera, pero también quiero conectar con más mujeres y seguir compartiendo mi historia. Y sobre todo, me gustaría estar feliz con mi círculo más cercano.
¿Puedes contar algo sobre tus próximos proyectos?
Ahora estoy relanzando mi marca. Quiero hacerlo paso a paso, porque actualmente tengo la propiedad total de la misma. Habrá distintos proyectos, y el primero es una colección cápsula enfocada en belleza, pero no quiero apresurarme, prefiero hacerlo bien y en el momento correcto. La marca lleva mi nombre y me importa mucho. La estamos redefiniendo.
¿Cuál es tu mayor sueño vital?
Estar serena. A veces, emocionalmente pasas de cero a diez y a la inversa. Luego te das cuenta de que no hace falta estar siempre en un diez y de que no puedes mantenerte ahí continuamente. Lo ideal es lograr un estado mental en el que no importe tanto lo que ocurra, sino estar equilibrada la mayor parte del tiempo.
Pide un deseo para cerrar este año.
Que diciembre sea fantástico y pueda celebrarlo.
MAQUILLAJE: MANUELE MAMELI.
PELUQUERÍA: SERGIO PARA GOA ORGANICS.
PRODUCCIÓN: MARTA SÁNCHEZ.
AGRADECIMIENTOS: HOTEL PALACIO DE LOS DUQUES GRAN MELIÁ.
Silvia Lorente es experta en estilo de vida, 'celebrities' y sexualidad y especializada en cultura pop 'millennial'.
Se licenció en Periodismo en la URJC de Madrid, estudió un módulo de doblaje, un máster de DJ y tiene más de 10 años de experiencia en el manejo de plataformas digitales y redes sociales (escribió y ganó premios con su blog de moda y 'celebrities', 'La Otra Horma del Zapato', y coordinó el equipo de moda y belleza en el departamento digital de la agencia Globally durante dos años). Colaboró con InStyle, Harper's Bazaar y GQ, y genera contenido para Cosmopolitan desde 2015.
En sus ratos libres, pincha como DJ en eventos y echa las cartas del Tarot a quien tiene dudas sobre su futuro.
'Pss': Si te apetece jugar con ella al Trivial de 'Friends' o 'Sexo en Nueva York', has de saber que tienes las de perder.


















