La voz de Meryl Streep es un altavoz consolidado para denunciar las injusticias sociales. Es incontestable que la actriz se ha colado en nuestras casas en infinitas ocasiones, cuando nos ponemos con amistades su musical 'Mamma Mia' o películas suyas, como 'Memorias de África' o 'La decisión de Sophie', si buscamos soltar emoción a raudales, pero también acostumbra a poner su privilegio como intérprete de reconocido prestigio a favor de sumar un granito de arena en contra de la violencia a colectivos oprimidos para apoyar, sobre todo, los derechos de las mujeres.

En esta ocasión, Streep, en un evento de la Organización de las Naciones Unidas (ONU, por sus siglas), ha querido hermanarse con las mujeres de Afganistán —a quienes el régimen talibán ha prohibido este verano que hablen en voz alta en público, tal y como informaron desde 'BBC'— y "con todos aquellos que han tenido que dejar su país" para pedir a la comunidad internacional, "especialmente a quienes continúan haciendo negocios" con el país, que intervengan en favor de las mujeres afganas. La lista de restricciones del régimen talibán desde que tomaron Kabul, en agosto de 2021, ha crecido de forma imparable en los últimos años, imponiendo un estricto código de conducta a las mujeres locales que ha acabado con todas sus libertades.

En este contexto, aprovechando el escenario proporcionado por la ONU, Meryl Streep ha reivindicado ante el micrófono que, "en Kabul, una gata tiene más derechos que una mujer". "Una ardilla tiene más derechos que una niña en Afganistán porque los parques públicos han cerrado sus puertas a mujeres y niñas por decisión talibán. Un pájaro puede cantar en Kabul, pero ni una mujer ni una niña pueden hacerlo en público. Es algo extraordinario, es una supresión de la ley de lo natural", ha compartido asimismo la actriz.

El discurso de la protagonista de 'El diablo viste de Prada', que dura en torno a unos cinco minutos y puedes ver de forma íntegra en el canal de YouTube de la ONU, también denuncia que el régimen talibán "ha encarcelado a la mitad de su población" con la represión de libertades hacia las mujeres.

Meryl Streep y el #MeToo tras la caída de Harvey Weinstein

A sus palabras pidiendo ayuda urgente para las mujeres que aún siguen supeditadas al dictamen opresivo de los talibanes, cabe recordar otros momentos en los que la actriz ha alzado la voz en busca de una mayor visibilidad de la problemática que suponen estos abusos. A finales de 2017, apenas dos meses después de que 'The New York Times' sacara a la palestra pública las décadas de abuso del productor Harvey Weinstein en la industria audiovisual de Hollywood, Streep anunció en la Conferencia Anual de Mujeres de Massachusetts que un colectivo de mujeres destacadas del sector se había puesto como objetivo perseguir la igualdad real entre hombres y mujeres en la industria con respecto a la remuneración. "No puedo evitar pensar que es simplemente una puerta que se abre a un mundo mejor", expresó en este sentido, de acuerdo con las declaraciones que recogió 'Vanity Fair'.

Coincidiendo con la promoción de la película 'Los archivos del pentágono', dirigida por Steven Spielberg, Streep aprovechó una entrevista con 'The Washington Post', en la que le preguntaron por si era optimista y creía que la caída de Harvey Weinstein se iba a traducir en un "cambio estructural" en la industria, para resaltar que pensaba que "damos dos pasos hacia delante y uno hacia atrás": "Realmente creo que la gente joven lee los eventos que han pasado de forma diferente que otras generaciones. Y esa es la esperanza".

Con anterioridad, la actriz ya se había desmarcado en favor de una mayor igualdad para las mujeres cuando dio un discurso en un evento de la plataforma Women in the World para amplificar la voz de mujeres que lideran el cambio en el mundo y merecen ser escuchadas. "Las mujeres no hemos estado siempre presentes. Estábamos 'escondidas' en casa, en el harén o atadas con una correa bastante corta durante milenios. Durante cientos de años, en muchas culturas, las voces de las mujeres no han resonado en las salas de un tribunal, desde un púlpito, en una tribuna del Parlamento o el Senado, o en las reuniones más importantes de los hombres relevantes, donde se decidía el curso de la Historia", destacó en aquella ocasión Meryl Streep.

"Formamos parte, finalmente, de la Historia", fue la conclusión a la que llegó desde ese escenario Streep, aclamada entre aplausos. "Ya sabéis que hay personas que están felices con esto y otras que no, pero nosotras, las mujeres que podemos ayudar a aquellas que no pueden, las que tenemos un espacio, tenemos que hacer hueco; las que estamos sentadas a la mesa, tenemos que disponer un sitio para otras. Estamos aquí ahora, las mujeres estamos en el mundo y no seremos amedrentadas". Una reivindicación que, años después, sigue estando vigente, especialmente con aquellas mujeres que, como las habitantes de Afganistán, están supeditadas a la ley opresiva de hombres en el poder.