¡Por fin llegó el día! La 36º edición de los Premios Goya 2022 tienen lugar hoy en el Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia y hasta allí se ha desplazado lo más granado de la industria para celebrar la gran gala del cine español. Una alfombra roja por todo lo alto en la que han desfilado intérpretes como Asier Etxeandia, Goya Toledo, Blanca Romero y Jedet, entre otras muchas. Aunque si un ‘look’ se ha llevado un especial aplauso espontáneo sobre el tapiz rojo ha sido el de Macarena Gómez, que junto a su marido, el empresario y músico Aldo Comas, han homenajeado a la recién desaparecida Verónica Forqué.
Un guiño que llevaban a cabo a través de un vestuario que rápidamente se viralizaba en redes sociales. Ella, ataviada de la firma Teresa Helbig y joyas de Rabat, optaba por un vestido con transparencias de color negro y un abrigo que en la parte trasera rezaba “La Forqué”. Asimismo, Comas acudía con un esmoquin de color rojo y estampado de Juan Avellaneda que también tenía un mensaje en la espalda: “Verónica, eterna y mágica”. Todo un acierto que recordaba a una de las figuras más emblemáticas del séptimo arte nacional.
Los ‘looks’, creados por el propio Aldo
Según comentaba Gómez en la alfombra roja, dichos diseños eran ideados por su marido junto a Avellaneda y Helbig. Una amalgama de moda, arte y diseño que tiraba de una tipografía divertida, corazones y formas divertidas que, sin duda, hacen justicia a la inolvidable personalidad de Forqué.
Asimismo, este emotivo guiño no solo se quedará plasmado sobre la alfombra roja, dado que mañana mismo sendos ‘looks’ serán subastados de cara a recaudar fondos para las enfermedades mentales. Mañana, 13 de febrero, es el Día Mundial de Lucha contra la Depresión, enfermedad que Forqué sufrió hasta el día de su muerte el pasado mes de diciembre, cuando acababa con su vida en su domicilio. Su desaparición desataba un movimiento en redes en el que se abogaba por la visibilidad de este tipo de enfermedades que cada día, por fortuna, sufren menos estigma social.

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.









