- Claudia Salas nos adelanta cómo estará Rebeca en la temporada 3 de ‘Élite’.
- Todo sobre la tercera entrega de la serie.
Es la sencillez absoluta. Claudia Salas está en el extremo contrario a su personaje Rebeca en ‘Élite’. Reservada y algo tímida se presenta sin hacer mucho ruido en nuestra fiesta. Si no te dicen que da vida a la rebelde de la serie de Netflix, ni te darías cuenta. Sin embargo, cuando suena la música se trasforma y se arranca igual que la chica que parte la pana en Las Encinas. Toca prepararse para el gran baile y se suelta la melena para adelantarnos todo lo que le deparará en esta temporada 3 en la que su personaje se mostrará más vulnerable y dará alguna que otra sorpresa en cuanto a sentimientos se refiere.
Es tu primer baile como el del resto de compañeras....
Sí. En mi colegio no se llevaba, creo que es algo internacional. La fiesta nos la montábamos por nuestra cuenta. Cuando cumplíamos los 18 alquilábamos locales y pasábamos la tarde o nos íbamos a una discoteca, pero nada organizado por el instituto.
¿Te habría molado ser la reina?
Nunca, yo prefiero pasar desapercibida siempre.
¿Cómo eras en tu época de estudiante?
Muy buena y aplicada, desde pequeña siempre he sido muy responsable. Llegaba a casa y antes de merendar hacía mis deberes y una vez lo tenía todo perfecto ya podía jugar. No me gustaba nada ir al colegio porque me aburría mucho, pero sacaba buenas notas.
Rebeca es peleona, pero también tiene una parte vulnerable. ¿Te pareces a ella?
Creo que ella lo lleva más al extremo. Si yo tengo una faceta peleona, ella me triplica, pero sí me considero una persona que lucha por lo que quiere, me marco objetivos y hasta que no los consigo no paro. Soy muy cabezona.
En la segunda temporada, la fiesta de Rebeca celebrada en Halloween pasó a la historia. ¿En la tercera volverá a montar otra parecida?
Un montón....
¿Alguna anécdota?
Precisamente de esa fiesta tengo una. Allí viví uno de los peores momentos para mí en rodaje porque lo paso muy mal cuando soy el centro de atención. Sé que es una paradoja porque al final me dedico a esto…Imagínate, estaba en el set, en ese momento tenía una katana y tenía que hacer una coreografía sin música, con todo el mundo mirando y teniendo cuidado para no rebanar la cabeza a los bailarines. Solo pensaba: “Tierra trágame”.
¿Te molesta que digan que Rebeca es choni?
Me encanta porque lo es y hay que sentirse orgulloso de lo que uno es. No creo que sea despectivo.
¿Te inspiraste en alguien?
En nadie en concreto, pero he crecido con muchas Rebecas a mi alrededor y si capté algunas actitudes. Cuando me llegó el personaje iba por la calle buscando maneras de andar, de girar el cuello, de moverse de chicas y chicos. Rebeca también tiene muchas frases de mi padre. Es un homenaje para él.
¿Cómo han reaccionado los fans a tu papel?
Muy bien. Hubo un chico que vino a la salida del rodaje un día y se acercó para darme las gracias porque Rebeca le había dado fuerzas para volver al colegio. Le estaban haciendo 'Bullying' y lo estaba pasando fatal. Me pareció guay.
¿Has necesitado ayuda para digerir la fama?
Si te digo la verdad, me vas a llamar loca porque mi vida no ha cambiado nada. Creo que no soy tan susceptible de identificar en mi día a día porque en la serie estoy muy producida. El trabajo que han hecho en maquillaje y peluquería con Rebeca es brutal y me ha ayudado mucho a la hora de crear el personaje. No tiene nada que ver conmigo y por la calle voy tranquila. Tenía mucho miedo a eso. Sigo haciendo lo mismo con mis amigos y familia y poco más.
¿Qué tal tu relación con las redes?
Soy bastante 'viejoven' porque no utilizo nada las redes. Soy un desastre y las cuido. Me siento fatal porque la gente te da todo su cariño y su apoyo y siento que no lo devuelvo como me gustaría porque no soy una persona activa que conteste mensajes. Como no las miro mucho no sé si me han amenazado de muerte o me han pedido matrimonio.
Pero si estás al día del revuelo que se formó cuando colgaste una foto tuya besando a otra chica. ¿Te sorprende que un gesto así siga generando tantos comentarios?
Me estaba besando con mi hermana Carol (risas). Me hizo mucha gracia porque me empezaron a pasar noticias de medios hablando del tema. Ella es mi hermana, el amor de mi vida, no voy a tener un amor igual. Me parece loco que en este siglo eso llame la atención. Además, en mi familia somos muy cariñosos y siempre nos saludamos con picos.
Curiosamente Rebeca tiene dudas con su orientación esta entrega...
Enfrentarme a esto como actriz me da respeto. Cuando viene un reto así, impone.
¿Te veremos en la cuarta temporada?
Todo es posible, esperemos…
¿Qué dicen en tu barrio, Vallecas, tras saber que tienen una estrella de Netflix como vecina?
No lo sé, supongo que están contentos. Entrevías es un barrio obrero, muy humilde y muy trabajador y estoy muy orgullosa de ser de allí.
¿Alguna de tus compis es tu preferida?
Todas. Somos una piña y no hay un talón de Aquiles aquí. Estamos al mismo nivel.
¿Proyectos tras esta graduación?
Soy muy supersticiosa y si lo cuento se gafa, pero hay cosas. Me gustaría que fuese algo en teatro.

Marieta Taibó es editora de actualidad y cultura en Cosmopolitan y experta cine y series de televisión desde hace más de una década. Cuando no está escribiendo, la encontrarás delante de la pantalla analizando los últimos estrenos de Netflix, Prime Video, HBO Max, Disney+ y el resto de plataformas en ‘streaming’ para recomendar aquellos títulos interesantes o que lo van a petar. Entre crítica y noticias de ficción televisiva, entrevista a actores. En su grabadora encontrarás charlas de sus entrevistas con Blanca Suárez, Mario Casas, Úrsula Corberó, Ana de Armas, Miguel Ángel Silvestre, Leonardo Sbaraglia, Lily Collins, sí, ‘Emily in Paris’ o Christina Hendricks, la pelirroja de ‘Mad Men’, por citar algunos nombres. Fuera de la pantalla, además, te recomendará los mejores planes de ocio y gastro. En otras etapas profesionales, también ha escrito de moda y belleza. De hecho, es autora del ensayo ‘La cara secreta del negocio de la belleza’, de la editorial Almuzara. Marieta Taibo es Licenciada en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y cuenta con el Curso Superior de Marketing y Comunicación de Moda y Lujo de la revista Elle y la Universidad Complutense. Sus primeros pasos como redactora fueron en la sección de economía de La revista de actualidad La Clave hasta que dio el salto a la de sociedad y cultura, su verdadera pasión. Posteriormente, trabajó en El Confidencial, y luego en la revista femenina AR como coordinadora de la agenda cultural y cabeza de la sección de cine. De ahí, dio el salto a las revistas Supertele y TP y en ellas estuvo diez años escribiendo de películas y series, labor que compaginaba como colaboradora de la revista Babylon Magazine haciendo reportajes en profundidad sobre cultura, hasta que llegó a Cosmopolitan hace seis años.

























