Lo sabemos, es pleno verano, y tiene poco sentido hablar ahora de dietas o regímenes cuando, un año más, hemos llegado tarde. No te preocupes, este es un fenómeno reiterativo que nos pasa a todos los seres humanos. A todos, excepto a Beyoncé —que está por comprobar que pertenezca a este planeta—. Si ‘Queen B’ se propone bajar de peso, lo consigue, aunque el método pueda resultar extremo para cualquier hijo de vecino.
Así lo ha narrado en su último vídeo de Youtube en el que cuenta el entrenamiento y la dieta que llevó a cabo antes de actuar en Coachella 2018 —a partir de ahora, BeyChella—. El vídeo, titulado “22 días de nutrición” hace referencia a la dieta homónima, puesta de mda por el amigo y entrenador de la artista, Marco Borges.
El material comienza con la artista subiéndose a la báscula antes de su primer ensayo para el concierto, cuando su peso era de 79 kilos. Ocho meses antes, después de dar a luz a gemelos, la intérprete reconoció que llegó a pesar 98 kilos. ¿Cómo lo hizo? Perpetuando este régimen no solo 22 días, sino 44. Una rutina que no volvería a repetir y de la que no se muerde la lengua en hablar tiempo después:
“Para poder cumplir mi objetivo, me limito a no comer pan, ni carbohidratos, ni azúcar, ni lácteos, ni carne, ni pescado, ni alcohol... ¡Y sí, paso hambre! […] Ya no soy como antes, cuando ensayaba durante 15 horas seguidas. Ahora tengo hijos y tengo marido. Debo cuidar mi cuerpo. Definitivamente me empujé más lejos de lo que realmente podía [con la dieta]. Aprendí una lección muy valiosa: nunca, nunca me empujaré tan lejos otra vez”
Según Borges, el régimen se basa, principalmente, en vivir a base de plantas. Es decir, frutas, semillas, batidos, verduras y purés que evitan ser procesados previamente. Un detox natural de 22 días del que ya se ha hecho eco incluso el ‘New York Times’ —y del que Borges ya ha hecho caja, por supuesto—.
Asimismo, además de la dieta, Beyoncé tuvo que aprenderse un nuevo show completo de coreografías y bailes grupales, extenuante ejercicio que combinó con ser mamá de tres pequeños. Una presión que, según asegura el vídeo, terminó causándole un cuadro de nervios, descontrol y temblores musculares que llegaron a desconectar el cuerpo y la mente de ‘Queen B’. ¿El resultado sobre el escenario? El que todos ya recordamos.

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.













