Empezó con un móvil y un ukelele haciendo ‘covers’ en redes sociales y ha conseguido, con mucha constancia y perseverancia, tener su propia carrera. "Ahora la gente me conoce por mis canciones", dice la cantautora argentina Yami Safdie, que acaba de lanzar 'Odio Odiarme', una canción que habla sobre la dismorfia corporal y la autoaceptación. En este nuevo 'single' se abre en canal para hablarnos de sus inseguridades y de todas aquellas cosas que le cuesta aceptar de sí misma. Esta es una batalla que no sólo ella está luchando, y por eso la comparte y nos anima a creer un poco más en nosotros cada día.

A finales de verano lanzará un nuevo álbum y su gira la traerá a España, para ella "un paraíso" que le encanta explorar, desde pasear por sus calles y observar su arquitectura hasta la comida tan maravillosa o "la gente tan 'chill'". Yami tiene previstas un montón de colaboraciones, y aunque todavía no las puede contar, nos ha dado alguna pista: España, Argentina, Venezuela... Ya ha colaborado antes con cantantes como Lasso, Milo J, Vanesa Martín o Camilo, y nos ha revelado que le encantaría hacerlo con Rosalía.

Sus canciones son un reflejo de quién es y de su vida, a veces se inspira en algo que le contaron o que le pasó a una amiga, pero casi siempre cuenta en ellas sus experiencias y su día a día –sus relaciones, pensamientos y las cosas con las que lidia–. "Son muy cotidianas y muy reales", dice.

La cantante nos cuenta que, subiendo vídeos casi todos los días y animándose a hacer cosas nuevas, fue ganando cada vez más audiencia y pudo hacer esa transición de ‘covers’ a su propia música. Confiesa que, aunque fue un proceso muy paulatino, aprendió mucho de esa etapa y de las redes, pero sobre todo de ella misma, de quién era, qué música le gustaba hacer y cómo quería comunicarla.

la cantante argentina yami safdie
Roger Vekstein

En ocasiones has hablado de la duda y la incertidumbre que supone sacar una canción y ver que no la escucha nadie. ¿Cómo has lidiado con eso?

No me quedó otra. Me la tuve que 'bancar', decimos en Argentina (se ríe). Yo pensaba: “¿Puedo rendirme y dedicarme a otra cosa? Sí, pero me voy a quedar toda la vida con la duda de qué hubiera pasado si lo intentaba un poquito más”. Y efectivamente, al final terminó sucediendo, así que menos mal que nunca me rendí. Aunque las veces que se me cruzó la idea de abandonar todo nunca duró demasiado, porque yo no podría ser feliz haciendo otra cosa que no sea esto.

¿Tus raíces argentinas influyen en tu música?

Sí, cien por cien. He escuchado mucha música a lo largo de mi vida, pero creo que la música argentina está en mi ADN. De hecho, hice un disco que se llama ‘Sur’ que juega con sonidos del folclore argentino y latinoamericano fusionados con el pop. Me gusta siempre tener presentes esos sonidos y creo que aparecen inevitablemente en mi forma de contar.

¿Te sientes más cómoda en ese género o explorando otros?

Es que es como que todo se mezcla en un punto que yo ya no sé dónde empieza un género y dónde termina el otro. Yo creo que en sí mi música es pop, pero siempre tiene como estos colorcitos latinoamericanos que aparecen solos. Así que sí, me siento cómoda con eso.

¿No te gusta limitarte?

No, no, no me quiero limitar. Yo me considero versátil y he jugado con muchos géneros. Ahora, en este disco que estoy por sacar, exploré un género más acotado musicalmente, más pop (baladas acústicas, superminimalistas), con el cual me estoy sintiendo muy cómoda y muy yo. Entonces estoy como yendo mucho por ese lado, pero muy probablemente en un tiempo me aburra y quiera experimentar otra cosa.

"Me estoy sintiendo muy cómoda y muy yo con el género que estoy explorando ahora"

Hablemos de los desafíos en el salto a la industria. Tú como artista emergente, ¿qué obstáculos te has encontrado?

(Hace un silencio). Bueno, fue difícil al principio que se me tomara en serio por venir de las redes. Y luego, que hay muchos no todo el tiempo; 'tenés' que aprender a lidiar con la frustración, con el rechazo, con que las cosas no salgan como uno quiere... Esas fueron cosas que fui aprendiendo, y sobre todo aprendí que nadie te puede convertir en nada y que todo tiene que salir del artista. Yo tenía la idea de que, una vez que firmabas con una discográfica, ellos te convertían en una superestrella. Obviamente, te pueden apoyar, pero si las cosas no salen de uno, nadie va a hacer tu carrera por 'vos'. Hay que tener mucha proactividad. Ningún artista puede sentarse a esperar a que vengan a decirle qué hacer, porque eso no funciona.

¿Actualmente sientes que tu música tiene un impacto real en la gente?

Creo que sí, porque lo veo en las redes, en los comentarios que me dejan, los mensajes, los TikTok que hacen con mis canciones y ¡guau! Realmente veo que conectan mucho con lo que hago, que les sirve para desahogarse, para hablar de temas más profundos que de otra forma igual no hablarían. Me llena mucho de orgullo eso.

En ‘Caminar sola’ hablas sobre una realidad que muchas mujeres vivimos hoy en día, que es la inseguridad de volver solas a casa. ¿A ti te ha pasado esto?

Sí, claro, es una historia real. Fue una noche que la pasé particularmente mal; volví a mi casa diciendo “qué feo tener que vivir así”, y se me ocurrió esta canción, así como a medio tiempo real, narrando esta historia que viví y que vivo y vivimos todos los días.

¿Crees que la música puede generar un cambio social?

Sí, 'recontra', es muy importante la música en ese sentido. Históricamente, se ha usado en mi país, sobre todo con todo el tema de la dictadura; el rock nacional tuvo mucha fuerza para hacerle la oposición. Entonces creo que... Bueno, en todos lados también, pero especialmente en Argentina somos muy conscientes del poder social y político que puede llegar a tener la música.

la cantante argentina yami safdie
Roger Vekstein

¿Hay alguna anécdota que haya inspirado tus canciones que puedas contarnos?

‘De nada' fue la primera canción que se me medio viralizó en TikTok, con la que empezaron a pasar cosas con mi carrera. Es una canción para mi ex y para su nueva novia. Nosotros crecimos juntos y nos separamos; fue una relación muy larga, y cuando pasó un año y medio, nos volvimos a juntar a tomar un café como amigos, para charlar y ver cómo estaba el otro (yo ya tenía otro novio también). Y ahí él me dice: “Yo estoy muy agradecido con 'vos', porque con 'vos' aprendí mucho de relaciones y hoy puedo ser feliz con mi novia de ahora”. Y al volver a mi casa pensé en esta contradicción de “qué lindo, realmente me alegra que él esté feliz con esta persona, pero qué mal que yo haya tenido que pasar por todo lo feo y ahora lo esté disfrutando otra persona”.

¿Tú crees que es más fácil escribir sobre desamor que sobre amor?

Sí, creo que sí. Creo que es más fácil porque es como un sentimiento tan fuerte y tan horrible que uno necesita sacárselo de adentro y desahogarse. Ahí es donde salen los palos.

¿Cómo describirías tu evolución musical?

Creo que he explorado mucho y no me arrepiento de nada porque todo lo que he probado me trajo hasta donde estoy. Siento que hoy estoy muy cómoda con el sonido que encontré y con lo que estoy haciendo. Es muy loco porque simplemente fue hacer menos. O sea, creo que me empecé a sentir más yo y también me empezó a ir mejor y la gente empezó a conectar más con mi música cuando dejé de querer hacer cosas supercomplejas o superespectaculares y empecé a centrarme 100% en la historia que estoy contando, en la letra, en lo chiquitito. Cuando empecé a poner el foco sólo en lo que importa y no en lo que creo que tengo que hacer me di cuenta de que quizás una guitarra y mi voz era suficiente.

Argentina está viviendo actualmente un momento de auge musical. ¿Sientes que encajas dentro de esa nueva ola de músicos argentinos?

Me gustaría pensar que sí, que estoy entrando quizás en una segunda o tercera ola desde que empezó como esta nueva escena. Antes no existía porque cuando yo era chiquita, en 2010, casi no había escena. Quedaban losiconos del rock nacional de hace unos años, pero no había nuevos artistas frescos, mucho menos pop, muchas menos mujeres; no había nada. Entonces, esta nueva ola que arrancó con Duki allá por el 2016 realmente cambió muchísimo la industria argentina y nos puso ahí como potencia de pronto. Así que creo que yo siempre agradezco que hayan aparecido estos primeros artistas jóvenes para que después hoy yo pueda estar acá.

"Me empezó a ir bien cuando puse el foco en lo que realmente me importaba"

Y hablando de mujeres, hay muchas mujeres en esta ola: Nicki Nicole, Maria Becerra, Emilia… ¿Sientes que hay más oportunidades que antes para las mujeres en la industria musical?

Yo creo que la situación ha mejorado, que nos fuimos ganando lugar. Creo que tiene mucho que ver también con la sororidad y cómo nos apoyamos entre nosotras, tanto artistas como productoras, ejecutivas de la industria; hay como lugares que se van ganando de a poco y nada, tiene mucho que ver con pisar fuerte, con plantarnos y con apoyarnos entre nosotras.

Las redes sociales han cambiado tu vida, ¿en qué podrías decir que te han ayudado y en qué no?

TikTok me ha ayudado en todo, no sé cómo hubiera empezado si no fuera gracias a TikTok. Es una red social muy loca porque cualquier cosa, si tiene algo especial, algo que contar, algo que transmitir, se puede viralizar, pero a niveles inimaginados. Hoy todos los artistas están promocionando primero en TikTok y después en el resto de los medios. Y lo malo es que, obviamente, el ‘hate’ está siempre presente; la gente dice cualquier barbaridad. También es importante cuidarse de no generar una dependencia, de estar todo el tiempo pendiente de los números o de limitarte demasiado al escribir una canción solo para que pegue en TikTok. Está bueno usarlo como herramienta, pero no dejar que la herramienta te use a 'vos'.

¿Te ha pasado el estar continuamente comprobando las ‘views’?

Sí, sí, me ha pasado, me pasó al principio cuando estaba haciendo las ‘covers’, pero siento que ya aprendí a lidiar con eso, a entender que es una herramienta y que el foco y lo importante están en otro lado, que es la música y es lo que yo quiero contar.

¿Te pasó hasta el punto de obsesionarte?

Sí, sí, me repasó hace años. Me generó mucha ansiedad, lo pasé muy mal porque cuando un vídeo no iba tan bien o si de pronto empezaba a perder seguidores, sentía que se me había arruinado la carrera. Después entendí que son cosas normales, que los números suben y bajan todo el tiempo. Ahora también aplico eso mismo a Spotify o a las ventas; es algo que sube y baja y que no es lineal.

la cantante argentina yami safdie
Roger Vekstein

¿Has recibido mucho ‘hate’ a través de redes?

Sí, aunque creo que no tanto como otros artistas. Siento que dentro de todo tengo un público bastante amoroso. Pero sí, siempre se arma debate con mis canciones y hay gente que las toma muy mal.

¿Qué tipo de debate?

Bueno, con ‘De Nada’, por ejemplo, mucha gente lo tomó como que yo estaba agrediendo a la novia nueva cuando no va por ahí la canción. Y con todo, literalmente, le encuentran siempre el pelo al huevo. ‘En otra vida’ la criticaron porque “te incita a vivir en el pasado y en una fantasía y no te deja seguir adelante”. Y así realmente con todas mis canciones. Hay gente que las toma de una forma personal, pero de eso se trata, de que a cada uno le toque en alguna parte.

¿Te afecta mucho ese ‘hate’ o has aprendido a lidiar con ello?

No, aprendí a lidiar; entiendo que es la forma en la que cada uno interpreta la música y de hecho me parece que el objetivo de la música es que le genere algo a alguien. Entonces, si le generó enojo, bueno, igual está bien. Además, siempre son muchos más los que les gusta y conectan, entonces siento que no tiene sentido enfocarme en ese 2% que está tirando mala onda. Intento no tomarme nada personal en la vida.

Has publicado partes de tus futuros ‘singles’ en TikTok, y en ellos hablas sobre amor propio, sobre dismorfia corporal… Parece que muchas canciones van a ir enfocadas al autocuidado.

Sí, por mi proceso, por lo que fui aprendiendo a lo largo de estos años y las cosas que me pasan todos los días. Quizás tengo días que me veo horrible y me odio y me digo cosas feas y días que, al contrario, me aprecio y me agradezco y me quiero un montón. Y quería contar esa lucha diaria que vivo en mi cabeza y creo que mucha gente también. La verdad es que hay de todo en el disco; hay historias que tienen que ver con cosas románticas, con superación, con amor propio, pero porque es lo que yo vivo en mi día a día.

"Hay días que me veo horrible y me digo cosas feas, y otros en los que me aprecio y me quiero"

¿Has tenido problemas de autoestima relacionados con el físico?

Sí, obvio, los tengo y lidio un montón con eso y voy a terapia y lo trabajo. Y tengo días buenos y días malos, pero bueno, es una lucha con la que estoy todavía lidiando.

¿Cómo cuidas tu salud mental en una industria tan exigente como es la música?

Bueno, la terapia me ayuda mucho, la verdad. Ahora, mi psicóloga se fue de vacaciones un mes y estoy enloqueciendo (se ríe). Me ayuda mucho escribir, tanto canciones como simplemente escribir en mi diario, bajar estos pensamientos y tratar de ordenarlos. Y bueno, también dedicarme tiempo a mí, hacer como pequeños actos de amor propio: cocinarme algo rico, tener un día tranquilo en casa, ver una peli, leer un libro que me gusta, ponerme linda, maquillarme, hacerme un tratamiento… Lo que sea que a mí me ayude a sentirme un poquito más querida por mí misma.

¿Crees que igual se puede deber un poco a esa falta de educación en cuanto a la salud mental?

Sí, es que además de la presión externa, muchas veces somos nosotras mismas las que nos ponemos esa presión. Y esto viene también de un bombardeo que tenemos desde chiquitas de “'tenés' que ser perfecta, 'tené's que ser así, así y así, y si no, nadie te va a querer”. Inconscientemente es algo con lo que nos programan desde chiquititas. Entonces es muy difícil reprogramar eso y salir de ahí. Recién ahora esta generación está empezando a tomar más conciencia del tema de la salud mental. Antes, la generación de mis papás pensaba que si ibas a terapia era porque estabas loca. Y hoy se entiende que no, que no tiene que ver tanto con eso. Así que sí, me alegra que se esté hablando cada vez más de eso.

Hemos visto que te gustan mucho los rituales y que sueles manifestar. ¿Tienes algún ritual cuando sacas un ‘single’?

Me gusta meditar, me gusta visualizar, escribir o decir afirmaciones como “mi canción va a ser un éxito, va a conectar con muchísima gente, va a ayudar a muchas personas”. Estas cosas me ayudan a sentirme bien y a sacar la canción desde un lugar de amor y de vibras positivas.

¿Cómo te ves de aquí a cinco años?

Me veo grande, la verdad, no sé si está mal decirlo, pero es algo que yo proyecto y en lo que realmente estoy trabajando mucho. Tengo ganas de hacer una gira por el mundo, de tocar en estadios, ganarme un Grammy… Puede parecer de creídas, pero si uno mismo no se lo cree, no se lo va a creer nadie. Y pienso en el montón de cosas que hace unos años me parecían una locura; entonces quizás un Grammy hoy me parece una locura, pero en unos años es una realidad.

"Quizás un Grammy hoy me parece una locura, pero en unos años es una realidad"

¿Cómo es un día en la vida de Yami Safdie?

Depende. Ahora llevo más de un mes viajando, entonces mi rutina está un poco destartalada, pero me gusta ir a entrenar por la mañana, desayunar algo rico. Luego siempre tengo alguna reunión con el equipo o un ensayo. Después, en la noche, puedo tener un 'show', algún evento o simplemente quedarme ‘chill’ con mi novio o alguna amiga.

Headshot of Raquel Ortega

Raquel Ortega es experta en estilo de vida y le apasiona escribir sobre los temas que más interesan (y afectan) a su generación: relaciones, psicología, bienestar, cultura, viajes, gastronomía y autocuidado. En pocas palabras, adora todo lo que le ayuda a entenderse mejor y, sobre todo, aquello que tiene que ver con el placer (el físico, pero también el de comer bien, descubrir una historia que te remueve o hacer un viaje de esos que te recoloca por dentro). Raquel es esa amiga que escucha tus audios de cinco minutos hablando sobre tu ex y, además, lo analiza y te responde con referencias de series, libros y estudios sobre apego.

Graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Carlos III de Madrid, ha trabajado como videoperiodista en EL PAÍS y colaborado con medios como El Generacional. Su especialidad son las entrevistas a cantantes, escritoras y deportistas. Cuando no la encuentres escribiendo, probablemente esté probando un nuevo WOD de ‘crossfit’ o, simplemente, en un bar entre unas copas de vino con sus amigos.

P.D.: ¿Recuerdas lo del audio de cinco minutos? Podría ser ella perfectamente. Raquel no manda audios, manda podcasts (y sueña con, algún día, tener uno de verdad).