La admiración mutua, su conciencia sobre las luchas sociales y el amor que profesan a sus carreras es sólo una muestra de lo que comparten Mimi Doblas, aka Lola Índigo, (Granada, 1992), Belén Aguilera (Barcelona,1995) y Nía Correia (Las Palmas de Gran Canaria, 1994). A simple vista, son muy diferentes. Pero lo que une a estas tres artistas, referentes de la música nacional, —aparte de ser la portada del número de marzo y abril de COSMOPOLITAN— es que han alcanzado el éxito. Pero también que, como señalan, han sufrido un trato desigual en su sector por el mero hecho de ser mujeres. Puede que haciendo un repaso a la actualidad de sus trayectorias no sea evidente tanta divergencia.

belén aguilera lola índigo nia correia
Hervás & Archer
Belén lleva body de terciopelo con capucha, Von Dutch. Short con strass, Paloma Suárez. Zapatos de plataforma, Ágatha Ruiz de la Prada. Anillos y pulseras, Pandora. Mimi lleva top de tul y zapatos con plataforma, Ágatha Ruiz de la Prada. Pantalón rosa, Lola Casademunt by Maite. Nia lleva chaqueta denim de patchwork, Sandro. Top, U Do It. Falda metalizada y zapatos de plataforma, Ágatha Ruiz de la Prada. Collar y pendientes, NOC Atelier.

‘La niña de la escuela’, single de ‘La niña‘, álbum que Lola Índigo lanzó el pasado verano, fue una de las canciones más escuchadas de 2021, y ‘Las solteras’, su nuevo hit, promete alcanzar cotas parecidas. Como colofón, cerrará esta etapa musical con un ‘megashow’ en el Palau Sant Jordi de Barcelona el 15 de mayo. Aunque no es lo único que tiene entre manos, porque muy pronto verá la luz su propio documental. "Yo tenía en mente hacer un libro, pero al final me he sentado frente a una cámara y he contado un poco de mi historia. Me he abierto completamente en este documental y he desvelado cosas que no había dicho antes. Gracias al mismo me he enfrentado a cómo he cambiado en este tiempo, lo que me enseñó viajar por el mundo o el conflicto que tuve con mi cuerpo cuando maduré. Cómo fue para mí estar en un programa de televisión y sufrir el rechazo de la gente, sentir desde muy pequeña la opinión de los demás. Entonces, lo que más me gusta es que hay una moraleja más allá de que todo el mundo se pueda sentir identificado. ¿Conoces ese ‘good feeling’ que te dejan algunas películas? ¿Una sensación de tener ganas de seguir viviendo y luchando por tus sueños? Pues así es. Se llama ‘La Niña’ y habla de sueños’".

Además, tiene otro proyecto que quizá no conoces, y es que está deseando abrir una academia de baile. "Es el sueño real de mi vida, o sea mi ambición real. Va muy por encima de ser una superestrella. A mí lo que me entusiasma es tener a un montón de nenes con ganas de aprender y desconectar de sus problemas a través del arte. Mi felicidad tira mucho de que otros puedan sentirse inspirados por las cosas que hacemos. Me di cuenta cuando esto me llenaba más que alcanzar los primeros puestos en las listas de éxitos’".

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Belén Aguilera, por su parte, está saboreando el aterrizaje de ‘Superpop’, su segundo disco de estudio, con el que ha alcanzado el número uno de España. El 19 de febrero da inicio de su tour por España, donde ha colgado el cartel de ‘sold out’ en todas las ciudades menos una. No nos extraña, la verdad, porque sus letras son consideradas por el público como la voz de nuestra generación. ¿Quién no se ha sentido identificado con ’Inteligencia Emocional’?

"En mi disco hablo de cuando te das cuenta de que eres adulto, entras en los veintitantos y dices: ‘vale, ¿y ahora qué?’. Es como un juego de niveles, donde cada canción trata un tema más complicado que el anterior (emocionalmente hablando), y se dividen como en bloques de dos. Hablo del mismo tema, pero en una sería cómo lo exteriorizas y en la otra cómo realmente te sientes, siendo honesto contigo mismo y sin poner barreras’".

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Hervás & Archer
Belén lleva top y pantalón, U Do It. Collar chocker de margaritas, La Victoria.Collares de manos, Noc Atelier. Sandalias, Roger Vivier.

En cuanto a Nía Correia, puede presumir de no haber dejado a nadie indiferente con sus actuaciones en el programa ‘Tu cara me suena’. Lo mismo hará con los dos conciertos que ya tiene cerrados, en Madrid y Barcelona, los días 24 de abril y 8 de mayo respectivamente. Asimismo, su debut en la interpretación llega el 11 de marzo, gracias a Netflix y a Manolo Caro, con la serie musical ‘Érase una vez... pero ya no’, donde comparte escena con Sebastián Yatra, Asier Etxeandia e Itziar Castro. "Me he divertido mucho rodando ‘Érase una vez... pero ya no’, ha sido como un juego –cuenta–. Y adoro mi personaje, Juana: sale con un maltratador psicológico y le cuesta tomar decisiones porque está enamorada. Pero es una tía fuerte y al final se da cuenta de que el amor no tiene por qué implicar sufrimiento. Al no haber estudiado interpretación, me he dejado llevar totalmente y he volcado todas mis emociones en ella".

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nía correia


Ellas tres tienen la suerte de formar parte del escaso porcentaje de mujeres que encabezan la lista de artistas principales de España (un 17% según el portal de música en streaming Spotify, frente al 20% del resto del mundo). "Si abres el top 50 de éxitos de una plataforma de cualquier país, en algunas aparecen más mujeres que hombres. Pero aquí nos sigue costando mucho alcanzar eso", arranca Lola, dispuesta a abrir este melón.

FALTA DE OPORTUNIDADES

Por supuesto, dar una explicación a esta descompensación de cifras requiere de diversos factores. El primero, la distinción de sexo en cuanto a las exigencias de la industria. "Es innegable, de ciegos incluso, no ver que a una artista se le pide el triple que a un hombre. Todo lo que requiere un show femenino –vestimenta, físico, talento...– debe estar a un nivel muchísimo más alto", manifiesta Belén, que se ve apoyada al cien por cien por Lola en esta cuestión. "Para llevara cabo esas 50 cosas de más que hacemos, algo debemos tener, ¿no? Y con esas cosas me refiero a un ‘piquete’ impecable, por supuesto montar una puesta en escena espectacular; que escribas tus canciones, faltaría más; currarte un proyecto musical; grabar un videoclip que no consista exclusivamente en plantarte haciendo ‘playback’ delante de un Lamborghini... Para que, encima, luego te digan: ‘No, haced vosotras lo que hacen ellos’. Bueno, es que hago eso y más. Tanto yo como mis compañeras". Aunque ojo, que las intenciones de esta charla no van por el camino de restar méritos al esfuerzo de los artistas masculinos. Más bien tratan de evidenciar la falta de oportunidades con que se encuentran las mujeres.

Belén Aguilera: "Es innegable, de ciegos incluso, no ver que a una artista se le pide el triple que a un hombre".

Por ejemplo, Nía confiesa que, tras ganar la edición 2020 de ‘Operación Triunfo’, marcada por la covid-19, fue consciente de los comentarios que se hicieron sobre "apoyar más a mis compañeros chicos, por el hecho de que, gracias a su físico, iban a volver locas a las niñas y, por tanto, vender más. Quizá si me apoyases a mí, o si lo hicieras de igual manera a los dos, y nos dieras las mismas oportunidades, las cosas serían diferentes. Sé de primera mano que conmigo no ha sido así". La responsabilidad de que esto no se vuelva a repetir, por supuesto, está en todos nosotros. Pero también en las plataformas mainstream, donde escuchamos música todos los días. Según apunta Belén: "El otro día abrí una ‘playlist’ y, de las 200 canciones que tenía, sólo tres eran de artistas femeninas. En cambio, había un montón de chicos que acaban de emerger. Se les apoya mucho porque hacen cosas maravillosas y nadie cuestiona que no se les dé cabida. Pero yo pongo una canción al azar y es un tío; la siguiente, otro; la siguiente, otro más –se queja–. Dadle una oportunidad también a las mujeres que están empezando. No hay que buscar mucho: hay artistas alucinantes que acaban de comenzar. Únicamente pedimos igualdad, ya que hemos conocido a todos estos cantantes masculinos de nueva generación porque nos han aparecido en el listado aleatorio o les han ‘playlisteado’. ¿Por qué hay tan pocas mujeres? Lo mismo ocurre con las productoras o directoras de videoclip. Hay un ínfimo porcentaje".

Nía Correia: ‘‘Soy consciente de que en ‘OT’’ se apoyó más a mis compañeros chicos, por el hecho de que, gracias a su físico, iban a volver locas a las niñas y, por tanto, a vender más’’

No obstante, reconocen sentirse muy apoyadas por los artistas que mencionan. "Me siento admirada y muy respetada por mis compañeros. Sobre todo, porque aquellos de los que me rodeo tienen esa energía de querer compartir lo que hacemos nosotras", dice Lola. "Y también te siguen y están contigo porque han visto el enorme trabajo que has tenido que hacer para llegar donde estás–añade Nía–. Para ellos, al final, el esfuerzo no es tan grande".

nia correia, lola índigo y belén aguilera
Hervas & Archer
Nía lleva camiseta ceñida estampada, legging estampado y falda amarilla, Sportmax. Zapatos amarillos, Jimmy Choo. Collar largo y anillo, Noc Atelier. Mimi lleva blazer amarilla y body, Guess. Conjunto de top y falda, Calvin Klein Jeans. Zapatos verdes metalizados, Lodi. Anillos, Tous. Belén lleva top asimétrico, pantalón blanco y maxi guantes estampados, JC Pajares. Zapatillas, Skechers. Collar de cristales, Swarovski.

HACER COMUNIDAD

Las tres son optimistas respecto a la resolución de este problema, pero consideran que no hay que bajar la guardia. "Está muy bien todo lo que se ha conseguido, pero todavía falta muchísimo por hacer", sentencian. En su opinión, y aquí hay unanimidad, para acabar con la desigualdad en la profesión hay que tirar de sororidad, incluso aunque confiesen haberse topado en alguna ocasión con personas que no son tan conscientes de la situación. Sin embargo, no las culpan. Belén, por ejemplo, reclama que "esa gente sea capaz de escuchar historias ajenas para contraponerlas a las suyas. Que reflexione, porque es muy bonito lo que se puede aprender". "Creo que el miedo a la sororidad viene infundado socialmente por la idea de que sólo hay hueco para una–reflexiona Lola–. Piensan que sólo hay cuatro plazas para las mujeres y 50 para los hombres. Pero realmente las cosas no tienen por qué ser así. Esto no va de quitarle los puestos a ellos. Hay que lograr lo contrario: que se creen más plazas. Sigue habiendo un prejuicio".

Lola Índigo: ‘‘El miedo a la sororidad viene infundado socialmente por la idea de que sólo hay hueco para una, pero las cosas no tienen por qué ser así. Esto no va de quitarle los puestos a ellos. Hay que lograr lo contrario: que se creen más plazas’’.


¿La manera práctica de conseguir este cambio? "Con la unión. Debemos trabajar en enseñar nuestra música y la de otras artistas. Si yo empiezo a compartir a una cantante, a otra y a otra, si empezamos a darnos apoyo, creamos una cadena que nos impulsa a todas. Yo creo en eso", prosigue Lola Índigo. ¿Algo parecido al movimiento Me Too, que surgió en 2017 en la industria cinematográfica para luchar contra el acoso sexual? "Es mucho más simple que eso, de verdad. Es demostrar apoyo a las chavalas. Es escribirles un mensaje por Instagram. Es ayudarlas en el estudio, sobre todo las que ‘charteamos’ –cuenta la granadina–. Las que tenemos la suerte de estar ya trabajando en esto tenemos que hacer un esfuerzo para que las que vienen se encuentren con un panorama mejor. Si yo fuera una nena que está empezando, haciendo mi música, y viese que todos los que empiezan a pegar fuerte son chicos, pensaría que no tengo ninguna oportunidad". "Y mira que nosotras aportamos y hacemos lo que podemos,¿eh?", interrumpe Belén. "Sí, y deben creer que ese apoyo es de corazón, sobre todo cuando piensen que se están esforzando para nada –continúa Lola–. Hay que sentarse juntas en el estudio para compartir canciones. Trabajar en comunidad. ¡Lo necesitamos! Porque, además, ellos lo hacen. Yo tengo a mi grupo de amigos de Granada, que todos hacen música con todos. Cuando uno flaquea, el otro tira, y eso funciona. Tenemos que ser amigas. Tiene que haber una amistad pura y real. Un apoyo verdadero".

lola índigo
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Mimi lleva chaqueta acolchada, body estampado y cadena de eslabones, Versace. Botas, Lodi.

Están convencidas de que nadie las puede parar y de que no hay techo de cristal que pueda con ellas. Nía lo explica muy claramente: "Yo hace dos años no pensaba que iba a vivir como lo estoy haciendo ahora. Sí es verdad que sabía que iba a ganarme el pan con la música, ya fuese a este nivel o volviendo a hacerlo de antes, que es lo que me daba felicidad (fue protagonista durante tres años del musical ‘El rey león’)". Para Lola, la felicidad depende de la ambición que tenga cada uno: "A mí ya me gustaba la vida que tenía antes. Estaba encantada de cantaren un cabaret. ¿Qué es lo peor que me puede pasar? ¿Volver a aquello? Cuando lo que tú amas va más allá de la fama y el dinero, el hecho de obtener beneficios espirituales y emocionales te ayuda a vivir mucho más tranquila. ¿Que mi techo de cristales llegar a ser una artista internacional como Lady Gaga? Igual sí, pero quizá no es lo que yo quiero".

LIDIAR CON LA FAMA

A cada una, la fama le llegó de diferente manera. Lola fue la primera expulsada de OT 2017, pero ahora es una de las artistas españolas más escuchadas. El éxito no le ha cambiado, pero reconoce que no es como se esperaba. "Da mucho miedo cuando llegas hasta aquí y lo observas desde dentro... Hay muchas cosas que no son reales, si las comparas con lo que yo consideraba como real en mi vida de antes. Tener, por ejemplo, una conversación con alguien, sin ningún tipo de intención más allá de intercambiar pensamientos. Ahora siempre está el trasfondo de que una persona puede querer algo de ti o tú de esa persona. Aún así, prefiero que la gente me conozca por lo que soy, mi mala leche y buen hacer, que mostrarme como la artista lejana y fría que parece inalcanzable, que no te imaginas tomando un café con ella".

Por su parte, Nía confiesa que actualmente le cuesta saber de quién puede fiarse. Sentimiento también incentivado porque sólo tiene un EP en el mercado, ‘Cuídate’ (2021), y es consciente de que su camino acaba de empezar. "Yo quiero girar por las salas, subirme al escenario y que el público escuche lo que canto. La gente a mí no me conoce lo suficiente. Todo tiene un proceso. No puedo ir saltándome pasos. Es algo similar a cuando a ti te gusta alguien: primero te fijas en esa persona y ya luego surge algo", reflexiona cuando está a punto de dar el gran salto televisivo de la mano de Netflix.

No sabía si la interpretación le iba a gustar tanto como la música, pero acaba de cumplir 28 años y "no quería quedarme con la espina". Confiesa además que los primeros días de rodaje fueron duros. "Antes de entrar en ‘Érase una vez... pero ya no’ hice el casting para otras series de Netflix, pero sonó la flauta con Manolo Caro. El primer día de grabación empecé llorando, tenía una angustia... Qué patética. Solo tenía una frase, pero estaba supernerviosa. La dije, nadie me dijo nada y llegué a mi casa llorando. Llamé a mi ‘coach’, porque yo no estaba acostumbrada a no recibir ‘feedback’, y estaba muy preocupada de que a Manolo no le hubiera gustado. Tenía que cambiar el chip y así hice, porque si no, no lo hubiera disfrutado".

La andadura profesional de Belén ha sido bastante más progresiva. Empezó subiendo covers a Instagram en el perfil @thegirlandthepiano. En 2020 publicó su primer álbum de estudio (‘Como ves, no siempre he sido mía’) y ‘Superpop’ ha significado su consolidación dentro de la industria. "En el fondo, ha sido una suerte no haber tenido el ‘boom’. Si lo hubiese experimentado, no gozaría de la estabilidad y la seguridad que tengo. Puedo decir bien alto que me lo he trabajado yo misma. Soy muy autoexigente y perfeccionista. Soy Virgo".

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Y es que la gestión de una carrera que siempre está bajo el ojo público no es fácil. A Lola Índigo, por ejemplo, le han llamado gorda en redes sociales y repite hasta la saciedad que "Twitter es el demonio en bicicleta". ¿Cómo ha conseguido deshacerse de todas sus inseguridades y convertirse en un referente de cuerpo no normativo? "Parece un topicazo, pero aprendiendo que la la personalidad va muy por encima del aspecto físico. Hay muchos tipos de belleza y todos son válidos e increíbles, no obstante a mi me conquista una personalidad muy por encima de un cuerpo. Cuando me di cuenta que estaba muy obsesionada por encajar en el canon establecido, empecé a construir un amor propio. Es lo que intento predicar. Aunque es algo complicado, porque cada uno tiene una perspectiva de sí mismo y eso es luego precisamente lo que provoca los trastornos alimenticios. Para ti puedo estar flaca, pero yo he leído comentarios que decían: ‘Lola Índigo se ha comido a Lola Índigo’".

De similar modo, Nía se ha visto envuelta en una polémica en la que se decía que en el programa ‘Tu cara me suena’ la favorecían por ser negra, ya que solo interpreta a personajes negros. "Me molesta darme cuenta de que aún hay mucho racismo, porque en mi vida lo había experimentado. [Los espectadores de ‘Tu cara me suena’] se quejan porque piensan que me favorecen al solo ponerme artistas negros, como si todos los negros cantásemos igual o como si fuese un género musical. Lo que pasa es que la gente no está acostumbrada a ver a negros en televisión. Es verdad que una de las condiciones que puse al programa fue, que si me tocaba hacer algún artista blanco, que no me pintasen como si fuera una caricatura, y esto me ha limitado. Pero entre caracterizarme y hacer una parodia, hay un trecho. No quiero que suceda como cuando en las cabalgatas de los Reyes Magos ves a Baltasar pintado de negro. Eso es ‘blackface’ y está prohibido en algunos países".

Lo impresionante de este discurso es que no quiere convertirse en abanderada de la lucha negra y el porqué tiene todo el sentido del mundo. "Yo vivo mi vida normal. No quiero ir de: ‘venga, síganme todos’, por el color de piel. Me da rabia. Pero si puedo ayudar a niñas que se sientes inferiores por ser negras, allá voy, por supuesto".

nía correia
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Nía lleva chaqueta acolchada, bomber y shorts de boxeador, Von Dutch. Camiseta con bordados, Custo Barcelona. Corsé rosa, Ágatha Ruiz de la Prada. Botas rojas, Lola Casademunt by Maite. Pendientes metalizados, Lausett. Anillo azul, Swarovski

PLANES DE FUTURO

Afrontar este tipo de situaciones requiere de una gran fortaleza mental. Tanto Nía como Belén van al psicólogo con este fin. Esta última reconoce abiertamente tener ansiedad, dolencia que vuelca en las letras de sus canciones y que le ha dado el título de ‘la psicóloga’ de nuestra generación.

"Me hace bastante ilusión, ya que he sufrido mucho el tema de la salud mental. También trabajado mucho en mí misma, invirtiendo dinero y tiempo, porque en el pasado he estado encerrada en el heteropatriarcado, consumida por un trastorno alimenticio y en una relación muy abusiva. Entonces vino mi querida amiga la ansiedad, pero me ha hecho ser la persona que soy ahora. Me ha hecho más fuerte. Así que poder transmitirlo de alguna manera es genial. Me alegra que alguien se sienta menos solo, si escucha una canción mía".

Lola, en cambio, no va a terapia. Es consciente de que debería, pero en lugar de ello, se refugia en su pueblo para desconectar. "Volver a las raíces y a la gente que te quiere de verdad es la mejor formar de tocar el suelo", declara. Un suelo que las tres pisan fuerte y del que no piensan despegarse por muchas luchas que tengan que librar. Especialmente, porque sus planes de futuro están bastante bajados a tierra.

Nía simplemente desea "estar como ahora, trabajando mucho, haciendo más música, probando la interpretación y siendo feliz". Belén tiene "canciones muy interesantes, pero no con forma suficiente para sacar un tercer disco". Prefiere disfrutar de lo que llega, también porque acaba de pasar la barrera de los 25. Ríe sobre su decisión de no plantearse ningún cambio importante de cara a los 30: "Quizá para los 40 sí, pero sólo si tengo que calmarme". Lola, en cambio, espera ser madre antes de los 40 porque "a los 30 seguiremos siendo unas niñatas", bromea. Diferentes perspectivas de futuro, pero la misma conclusión: "Eso sí, igual de buenas que ahora", ríen las tres.

Maquillaje y peluquería: Cristo Rodríguez para NARS. Asistente maquillaje: Dreia Casanova y María Pozuelo. Asistente de fotografía: David Valor. Ayudante de estilismo: Nuria Díaz. producción: Asha Martínez.
Headshot of Nerea Panicello

Nerea Panicello es experta en música, series y redes sociales. No hay canción pop que no haya pasado por los auriculares que siempre lleva puestos, entrega de premios Grammy o MTV VMA’s que no haya cubierto en directo o festival al que se haya quedado con ganas de ir. Tampoco ficción (serie o película) de Netflix o HBO Max de la que no se obsesione con el reparto y busque todas las teorías de los fans. Ni reel de Instagram o vídeo de TikTok viral que no haya recibido su ‘iike’. Su carpeta de guardados en IG está repleta de ideas para crear contenido.

Su momento favorito de la jornada laboral es cuando se sienta frente al artista o intérprete de turno para someterle a sus preguntas o a unos de los retos en vídeo de COSMOPOLITAN. Ha entrevistado a cantantes como Lola Índigo, Rauw Alejandro, Camilo o la banda Morat. También a actrices como Claudia Jessie (‘Bridgerton’), Kristen Stewart o Maisie Williams. Aunque siempre recordará sus cinco minutos de gloria con los Jonas Brothers.

Nerea se graduó en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos en 2018. Antes de colocarse el birrete, realizó prácticas durante 2017 en la Revista de Ana Rosa Quintana. Lleva formando parte de Cosmopolitan desde 2018. Actualmente está terminando un Máster de Periodismo Digital y Nuevos Perfiles en la Universidad Rey Juan Carlos. En sus ratos libre, recibe clases de lengua musical y batería para seguir mostrando lo que no se ve las canciones.

Acumula seis años de experiencia, en los que ha elaborado temas para sus versiones ’print’, diariamente en digital y ejercido de Community Manager en cuantiosas ocasiones.