Hace unas semanas, Lola Flores volvió a convertirse en viral como consecuencia del último anuncio de Cruzcampo, un spot en el que revivía gracias a la Inteligencia Artificial, más de 5.000 imágenes de la artista, un gran trabajo de postproducción y la voz de su hija Lolita. En cuestión de horas, ya circulaba por todas las redes sociales (seguro que tú también lo viste) y volvía a aparecer en los telediarios nacionales. Al margen del reto técnico que supuso darle vida, una de las cosas que dejó clara esta reaparición de la Faraona es su capacidad para emocionar, provocar el aplauso y, ahora también, ganar ‘likes’. Y es que ella ya fue influencer mucho antes que todas las influencers. Mujer, artista y de sangre gitana, rompió estereotipos. Aquí ocho razones por las que, después de 25 años de su muerte, puede ser considerada un icono para las nuevas generaciones. Ocho razones que, además, comparte Cruzcampo.
Por la defensa de sus raíces
‘‘Manosea tus raíces, que de ahí siempre salen cosas buenas”. Esta es una de las frases que Lola dice en el anuncio de la firma cervecera y que, perfectamente, podría haber estado entre esas citas míticas que nos dejó. Al igual que nuestras artistas más actuales –como Rosalía o Penélope Cruz– reivindican su origen español y triunfan sin renunciar a su acento, Lola presumió de sus raíces por medio mundo. Siempre se mostró orgullosa de su ascendencia gitana, por parte de su abuelo materno, y por haberse criado en el barrio de San Miguel (Jerez de la Frontera, Cádiz), conocido por su tradición flamenca.
Un origen andaluz del que también presume Cruzcampo, gracias al sueño de dos de los hermanos Osborne que les llevó a romper la tradición familiar y entrar en el negocio cervecero. ¿Su objetivo en aquellos primeros años del siglo XX? Elaborar una cerveza especialmente adecuada para el clima del sur, hecha para disfrutarse a muy baja temperatura, pero manteniendo todo su sabor y su aroma.
Y de la diversidad
Lo refleja muy bien el anuncio de Cruzcampo: ‘‘Da igual si eres de la Conchinchina o de La línea de la Concepción, cajera del supermercado, catedrática o ministro’’. Y es que todos tenemos un acento, ese que hace que ‘‘se te vean las costuras y los dobladillos, que se te escuche hasta el hipo’’. Una manera de ser y relacionarnos con el mundo que nos hace únicos e irrepetibles, como la mismísima Lola. Adelantada a su tiempo, siempre defendió la diversidad y la mezcla. Elevó y reivindicó a los gitanos y, también, ayudó a normalizar al colectivo LGTBI+.
Una defensa de los acentos –no solo lingüísticos– que siempre ha llevado por bandera la marca cervecera, adaptando su portfolio a los distintos gustos y realidades. Es por eso que a día de hoy ofrece diez variedades, sin contar las que se sirven en La Fábrica de Cruzcampo en Málaga y que van cambiando cada cierto tiempo. Desde la Cruzcampo Especial (también con una versión sin gluten) a su Cruzcampo AIPA o su Gran Reserva.
Porque comparte los valores de los millennials
Que tu acento siga presente después de tanto tiempo, quiere decir que tienes algo que te conecta con las nuevas generaciones. En el caso de Lola, todos esos valores de diversidad, orgullo por el carácter y el origen. Los jóvenes de las generaciones millennial, Y y Z saben bien lo importante que es aprovechar y hacer parte de su marca personal todo aquello que les hace únicos. Como bien dice La Faraona: ‘‘El acento es tu tesoro, no lo pierdas nunca’’. Ella misma fue la prueba de que esa fórmula funciona; su naturalidad y autenticidad fue lo que conquistó a los españoles. Aunque no había redes sociales en su tiempo, siempre aprovechó la ventana que le dio la televisión para mostrarse como era y decir lo que pensaba.
Y todo esto es lo que Cruzcampo nos invita a sentir en el último anuncio, esa fuerza para exprimir todo lo bueno que hay en nosotros y dejar huella. En definitiva, el secreto que convierte en iconos a los mortales y, también, a las marcas. ¿Aún piensas que es casualidad que Lola Flores haya vuelto a la vida en un anuncio de Cruzcampo? Lo cierto es que no. Comparten mucho y aquí te lo demostramos.
Porque practicó la sororidad
‘‘Con Rocío Jurado, con María Jiménez, con Massiel, con Mari Trini… Yo me llevo bien con todo el mundo’’, así zanjaba Lola Flores la supuesta rivalidad que se tenían las folclóricas De hecho, siempre hablaba bien de todas sus compañeras y ellas de la Faraona. Las apoyaba, las respetaba, las admiraba y no dudaba en ensalzarlas. Famosa es esa frase que le dedicó a Rocío Jurado en el homenaje que esta le hizo: “Eres una piedra dura de Chipiona que no se puede aguantar”.
Porque siempre marcaba tendencia
Ahora que el ‘‘más es más’’ es explotado por nuestras ‘celebs ’favoritas, quizás nos sorprendan poco los estilismos y maquillajes de Lola Flores. Sin embargo, ella fue de las primeras que se atrevió con todo y a la vez: uñas largas (y preferiblemente rojas), minivestidos, volantes, transparencias, animal print, joyas de oro XXL, eyeliner bien marcado y, sobre el escenario, una buena bata de cola. ¿Acaso alguien no recuerda el maxipendiente que perdió en el Florida Park y por el que paró una actuación? ¡Menuda jefa!
Nos demostró que siempre estaba a la última. Por eso, estamos seguras de que ella sería del 'team’ Andalusian IPA, la cerveza de Cruzcampo inspirada en la artesanía y los aires del sur. Una IPA fácil de beber, de moderado amargor, con toques cítricos y de frutas tropicales. Una combinación única y con tanto duende como ella.
Y fue pionera en el rap
Cuando aún el mundo desconocía lo que era el rap, Lola se marcó una canción que podría encajar perfectamente en este género (aunque tenía también algo de trabalenguas). Se trata del tema ‘Cómo me las maravillaría yo’, que sonó por primera vez en una película (‘Casa Flora’, 1973). Años después, cantaría también ‘¡Ay, Alvariño!’, un sencillo que su nieta Alba Flores –sí, la mismísima Nairobi en ‘La Casa de Papel’– interpretó siendo una niña en televisión.
Porque se vuelve viral cada año
Ha empezado el 2021 haciéndolo con el nuevo spot de Cruzcampo, pero ¿quién no ha recibido alguna Nochevieja el vídeo de Lola Flores brindando con el mensaje: “Venga esa copa, pa arriba”? Normalmente utilizado para felicitar el Año Nuevo o para celebrar alguna situación más o menos deseada. Un clásico de cualquier grupo de WhatsApp sacado de la felicitación televisiva que la folclórica hizo a los españoles allá por 1974.
Y es que siempre hay una buena excusa para rescatarla y escuchar sus palabras. En el spot que ha protagonizado este año, nos recuerda lo realmente importante: ser fiel a uno mismo, a los orígenes y recordarnos nuestra valía. No sabemos si acabará siendo más viral que su intervención de Nochevieja, pero, sin duda, es un vídeo que merece la pena ver para no olvidarnos de este mensaje tan poderoso.
¡Y hasta la llevan tatuada!
Al igual que ocurre con otros iconos de la cultura popular, como Gambrinus, la figura de Lola Flores protagoniza camisetas millennials, fundas de móvil, mascarillas y hasta los tatuajes más impresionantes. Solo hace falta echar un vistazo a Google Imágenes para encontrar diseños con su cara, sus poses o sus frases más conocidas. Un símbolo de autenticidad como Gambrinus, el personaje de la mitología germana adoptado por Cruzcampo en 1926 para representar el ingenio, la pasión y la maestría. ¿Sabías que hasta tiene colecciones de ropa, papelería y objetos decorativos con su imagen?
Cruzcampo recomienda el consumo responsable.
Anabel Sánchez Sierra es Project Manager de Branded Content en Hearst España. Creativa, curiosa y con alma 'techie', disfruta explorando nuevos formatos y formas de contar historias. Amante de los viajes, encuentra en cada destino una inspiración diferente para seguir ideando contenidos de marca que acerquen, que emocionen, que ayuden o que entretengan.















