Muchas son las madres que visten a sus hijas a su imagen y semejanza, y una de las madres más conocidas que hace esto con su pequeña es Beyoncé. Ivy Blue, a su corta edad, ya es casi un icono de estilo gracias a su madre. Y es que la moda siempre ha tenido un gran peso en la vida de la cantante, hay que recordar que su madre lanzó una firma de ropa. Hay que recordar que en los MTV Awards de 2016, madre e hija con estilismos muy parecidos.

Lo que se pone la cantante nunca deja indiferente a nadie, pero lo de anoche fue algo que nos dejó sin palabras. Beyoncé acudía a la segunda edición de la Wearable Art Gala, una gala celebrada en los ángeles en la que la vestimenta es muy importante. La fiesta estaba inspirada en "De WACO a WAKANDA" y sus estilismos iban acorde con el dress code. Como auténticas heroínas del movimiento Black Panther, Beyoncé e Ivy Blue acudieron pisando fuerte.

Las dos iban vestidas de dorado. Ivy llevaba un vestido con los tobillos al aire, mucho volumen en la falda y una peluca dorada. La pequeña no dejaba de saludar al público como si de una princesa se tratara. Su madre lucía un diseño con placas en dorado y transparencias, demás de detalles joya por el traje. Lucía además unos pendientes en dorado tamaño XL. Lo más llamativo de su traje era la cola, que tenían que sujetarla varias personas.

Beyoncé acudía a la gala porque iba a ser homanejada por su labor humanitaria, una gala en la que por cierto, estaba también casi toda su familia. Su madre, Tina Knowles-Lawson, era la maestra de ceremonias, y allí estaba también su hermana Solange Knowles. Beyoncé acudía, no solo acompañada por Ivy Blue, también por su marido Jay-Z. ¿Irán así de arreglados también a las cenas de Navidad?

Lettermark

Paloma Herce es periodista y publicista, experta en moda, estilo de vida y todo lo que tenga que ver con ser una bon vivant desde hace 10 años. Graduada en Periodismo y Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad CEU San Pablo, ha estudiado el Máster de Radio de la Cadena COPE y el curso de Estilismo y Personal Shopper de Condé Nast College. Empezó escribiendo de moda, de verdad, en Harper’s Bazaar, y después ha continuado en revistas como Cosmopolitan o TELVA. Tiene una newsletter que utiliza a modo de diario y un consultorio de invitadas en el que da tips sobre elegancia. Su filosofía de vida, y de trabajo, se basa en una frase de Diana Vreeland que dice ‘the eye has to travel’. Y ella lo hace viajando, leyendo, viendo películas y disfrutando de exposiciones