- La actriz Elizabeth Hurley (60), sobre su relación con Hugh Grant (65) en los años 90: "Me pidió que aceptara"
- La actriz Amy Locane, sobre su relación con Johnny Depp en los 90: "Era una adolescente, estaba enamorada de él"
- Ashton Kutcher, sobre los hijos de Demi Moore y su relación con ellos: “Ayudé a criarlos en su adolescencia”
Hay actores que llegan a lo más alto de Hollywood arrastrando historias personales que poco tienen que ver con los focos y las alfombras rojas. Las heridas de la infancia, en muchos casos, no desaparecen, sino que se transforman en carácter, ambición o en una sensibilidad que les hace más especiales y únicos. Mila Kunis, por ejemplo, dejó Ucrania cuando era una niña para empezar de cero en Estados Unidos y sin hablar inglés, una experiencia que marcó profundamente su manera de entender la industria y su propio lugar en ella. Otros han tenido que enfrentarse a relaciones familiares rotas que decidieron cortar por su propia salud mental, como ha contado en más de una ocasión Angelina Jolie sobre su distanciamiento con su progenitor.
En el caso de Jennifer Aniston, la herida tuvo forma de divorcio. La actriz hija del intérprete griego-estadounidense John Aniston y de la también actriz Nancy Dow, vivió cómo la relación de sus padres se deterioraba poco a poco hasta romperse definitivamente. Durante un tiempo siguieron conviviendo en Nueva York, pero la tensión era evidente. Finalmente, se divorciaron cuando ella era una niña, un momento que, como ha recordado ahora con perspectiva, la marcó más de lo que entonces era capaz de entender.
En la entrevista que dio a Dax Shepard explicó que se fue a vivir con su madre y recordó con todo detalle el apartamento que su padre les encontró: "Estaba en la calle 92 de la Avenida Columbus, costaba 800 dólares al mes y tenía tres habitaciones con renta incluida". Desde el piso 21, decía, podían ver el río Hudson, el East River y las luces del Empire State por la noche. “Era como una casa de muñecas”, comentó entre risas, consciente de que quizá estaba dando demasiadas referencias. Sin embargo, este hogar duró poco, pues su madre lo dejó, mientras su padre abría un restaurante y seguía trabajando en algunas de las producciones clásicas que todos conocemos como las series 'Love of Life' y más tarde 'Search for Tomorrow'.
La conversación se volvió más profunda cuando le preguntaron si su madre hablaba mal de su padre delante de ella. Aniston fue clara: "Los padres de antes no tenían las herramientas emocionales que hoy se consideran básicas. A los padres no se les enseñaba lo que creo que se les enseña hoy: a ser amables y a liderar con amabilidad. Puedes hablar mal de tu pareja a puerta cerrada, pero no delante de tus hijos, porque eso es abuso”, afirmó. Y añadió que, por desgracia, todavía hay adultos que no pueden evitar sembrar esa negatividad. Además, defendió que los hijos deben poder construir su propia opinión cuando crezcan: “Hasta que no seas mayor y te vayas de casa, no plantes negatividad, porque a esa edad sólo eres un pequeño cerebro impresionable”.
Jennifer Aniston (57) también expresó sobre el divorcio de sus padres a sus 9 años que ella lo que necesitaba era que le hicieran caso."Yo sólo quería su atención, por supuesto". Reconoció que esa necesidad resultó agotadora, pero que también formó parte de un proceso constante de crecimiento. Explicó también que la vida, con sus nuevas experiencias y relaciones, va tocando heridas que creíamos cerradas, y que por eso valora tanto "que tengamos terapia y personas con las que hablar para no perder el control", dijo.
A día de hoy, Jennifer Aniston mira atrás sin dramatismo, pero sin restar importancia a lo vivido. No convierte su infancia en un relato trágico, pero tampoco lo edulcora de una forma en la que evite hablar de esos malos momentos, pues decide hacerlo con responsabilidad emocional. Y, por encima de todo, reconoce esa necesidad infantil, casi universal, de que tus padres te miren y te mimen, incluso cuando su historia juntos ya está llegando a su fin.
Álvaro Alonso es redactor de actualidad y ‘celebrities’ en Cosmopolitan y experto en famosas y cultura Y2K desde hace varios años. Si no está escribiendo, seguramente esté encontrando las mejores anécdotas y contenidos en redes sociales sobre los años 2000s y las tendencias de moda que vuelven a llevarse hoy en día. Es un apasionado de los realities show, por lo que conoce al detalle las vidas de las hermanas Kardashian y todas esas palabras y expresiones de la cultura pop que la Generación Z utiliza.
En su día a día en Cosmopolitan, Álvaro Alonso está enfocado a la redacción de contenidos de celebrities y actualidad, siempre con tilde ‘fashion’, pues es un apasionado de las pasarelas. No se le escapa ningún contenido que se haga viral en Instagram, Twitter y TikTok. Conoce muy bien las redes, pues compagina la redacción con la creación de contenidos, sobre todo en TikTok, donde comparte vídeos non-stop. Álvaro Alonso está graduado en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos y estudia un Máster en Comunicación Audiovisual en la Nueva Era Digital por la Universidad Complutense de Madrid.
Comenzó a escribir como redactor en una agencia de comunicación sobre contenido de actualidad en la Comunidad de Madrid, pasando por varios medios digitales e impresos como Togayther, donde escribe cada vez que puede sobre moda, televisión, ‘celebrities’ y contenido enfocado desde la perspectiva LGTBI. De la misma forma, en Why Not Magazine colabora de manera frecuente, hablando sobre temas de cultura, música y televisión.
















