Todas tenemos claro que las redes sociales –y la tecnología en general– se han convertido en una herramienta muy poderosa y esencial para fomentar la globalización. Cada vez estamos más interconectados, lo que conlleva que, además de interactuar con numerosas personas situadas en diferentes partes del planeta, nuestras culturas se mezclen y terminemos construyendo un mundo más unido; al menos en apariencia.

Gracias a esto, fenómenos como BookTok son fundamentales para dar a conocer virtualmente éxitos literarios de un país, dentro y fuera de sus fronteras. Con apenas unos ‘likes’ y unas cuantas visualizaciones en un vídeo, se puede lograr que un libro sea el próximo ‘best seller’ del año, como sucedió con ‘Romper el círculo’ de Colleen Hoover o recientemente con ‘La asistenta’ de Freida McFadden. Estar al día en redes puede ayudarte a elegir tu próxima lectura y yo vengo a descubrirte tu nueva obsesión porque llega a España el último fenómeno literario japonés: un emocionante libro ambientado en una pequeña librería que ha enganchado a más de 500.000 lectoras.

Hablo de ‘La librería de los viernes’, la novela de Sawako Natori que ha viajado de pantalla en pantalla, acumulando ventas y reseñas. La escritora japonesa es hoy una de las referentes del ‘healing fiction’, ese género que celebra los relatos pausados, reconfortantes y profundamente humanos. Relatos que siguen el día a día de sus personajes desde la cotidianidad, pero también desde la sinceridad de una pluma que busca conectar con los sentimientos y las emociones del lector.

La sinopsis de ‘La librería de los viernes’ es sencilla, pero acogedora. A las afueras de la capital nipona, una pequeña librería esconde un superpoder: cualquiera que entre en ella, encontrará el libro que necesita en ese preciso momento. Fumiya, un estudiante universitario con una mochila emocional bastante cargada y pesada, entra buscando una historia para su padre enfermo, pero sale de allí habiendo encontrado un refugio literario. ¿Que por qué es única la Librería de Los Viernes? Por esos tres libreros tan entrañables que se esconden entre sus paredes y por ese café tan delicioso que cambia en función de la lectura recomendada cada día por los dueños.

Espasa 'La librería de los viernes', Sawoko Natori

'La librería de los viernes', Sawoko Natori

Si algo tiene de especial esta historia es que, además ser una lectura especial e íntima, de esas que sabes que te van a dejar el corazón con muchas tiritas, también conquista por el estómago. La gastronomía es tan protagonista como los libros de la pequeña tienda; terminas de leer y te quedas con hambre porque las palabras, perfectas descripciones de la cocina de Japón, se transforman en una delicia exquisita. Cada capítulo relaciona un clásico literario con un plato inspirado en él. Y como dice ‘Le Monde’ al hablar de ‘La librería de los viernes’: “[Es] un canto a la lectura pausada y reconfortante que se disfruta como un mochi recién hecho”.

En un momento en el que vamos demasiado deprisa y en el que consumimos historias casi a la misma velocidad a la que hacemos ‘scroll’, ‘La librería de los viernes’ nos recuerda que leer también puede ser un acto de autocuidado. Que parar, sentarnos con un café humeante entre las manos y dejarnos abrazar por una novela es, a veces, la forma más sencilla (e incluso efectiva) de sanar. La propia Sawako Natori afirma: “Para mí no sólo es un gran honor [haber escrito esta historia], sino que me hace ver que el amor por los libros es algo que compartimos y nos lleva a entendernos, más allá de la barrera del idioma”.