- Netflix ha conectado la temporada 4 de 'Los Brigerton' con 'Downton Abbey' y casi nadie se ha dado cuenta
- Hemos descubierto la increíble historia real de la criada en la que se inspiraron para el personaje de Sophie en ‘Los Bridgerton 4’
- De 'Los Bridgerton' a 'Orgullo y prejuicio': ¿por qué nos gustan tanto a las mujeres las series y las películas de época?
Hay dos formas de hacer producciones de época: siendo muy fieles a los hechos o haciendo interpretaciones más libres para que puedan conectar más directamente con el público actual. Muchos de los grandes éxitos recientes de ese género han decidido seguir esta segunda vía precisamente por el motivo que acabamos de contar. De esta forma nos encontramos 'The Great' que muestra de una manera muy irónica la vida de Catalina la Grande, 'La vida breve' que hace algo similar con la biografía de Luis I o los propios Bridgerton que introducen elementos que no tendrían cabida en el momento en el que se desarrolla la historia.
En el caso de la serie de Netflix aceptamos con gusto que suene Taylor Swift o Pitbull, porque sabemos que es intencional, pero de pronto vemos algunos fallos que parecen tener más relación con el descuido, como en el último que se acaba de detectar y, además, no es el único. Recordemos que en otras entregas aparecieron líneas amarillas en la calle que no se usaron hasta un siglo después y lo mismo ocurre con las cremalleras de los vestidos, las melenas sueltas en mujeres o las uñas acrílicas que ha llevado Penelope en alguna ocasión.
A todos estos se ha unido uno nuevo y es que los fans de 'Los Bridgerton' están escandalizados por un llamativo error en la temporada 4 de la serie de época de Netflix. Una vez ha sido detectado, las redes se han llenado de comentarios. En esta ocasión, este fallo tiene como protagonista a uno de los nuevos fichajes de esta última entrega, Araminta Gun, que interpreta a Katie Leung, la madrastra de Sophie.
En una de las secuencias pudimos ver un primer plano de una de las orejas de la actriz y algo extraño se percibía en la zona de arriba. Fijando la atención, descubrimos que lleva una especie de tirita para tapar lo que parece un pendiente.
Ni la actriz, ni la plataforma se han manifestado al respecto, ni pensamos que lo hagan, como ya ha sucedido en otras ocasiones. Teniendo en cuenta los altos niveles de esta producción, el mimo con el que se confecciona el vestuario y todos los detalles decorativos, no nos extrañaría que pudiera ser algo meditado con la finalidad de agitar la conversación, como así ha sido. Seguro que a Lady Whistledown y la Reina Carlota les ha encantado todo el 'salseo' que se ha generado en redes con todo este tema.

Marieta Taibó es editora de actualidad y cultura en Cosmopolitan y experta cine y series de televisión desde hace más de una década. Cuando no está escribiendo, la encontrarás delante de la pantalla analizando los últimos estrenos de Netflix, Prime Video, HBO Max, Disney+ y el resto de plataformas en ‘streaming’ para recomendar aquellos títulos interesantes o que lo van a petar. Entre crítica y noticias de ficción televisiva, entrevista a actores. En su grabadora encontrarás charlas de sus entrevistas con Blanca Suárez, Mario Casas, Úrsula Corberó, Ana de Armas, Miguel Ángel Silvestre, Leonardo Sbaraglia, Lily Collins, sí, ‘Emily in Paris’ o Christina Hendricks, la pelirroja de ‘Mad Men’, por citar algunos nombres. Fuera de la pantalla, además, te recomendará los mejores planes de ocio y gastro. En otras etapas profesionales, también ha escrito de moda y belleza. De hecho, es autora del ensayo ‘La cara secreta del negocio de la belleza’, de la editorial Almuzara. Marieta Taibo es Licenciada en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y cuenta con el Curso Superior de Marketing y Comunicación de Moda y Lujo de la revista Elle y la Universidad Complutense. Sus primeros pasos como redactora fueron en la sección de economía de La revista de actualidad La Clave hasta que dio el salto a la de sociedad y cultura, su verdadera pasión. Posteriormente, trabajó en El Confidencial, y luego en la revista femenina AR como coordinadora de la agenda cultural y cabeza de la sección de cine. De ahí, dio el salto a las revistas Supertele y TP y en ellas estuvo diez años escribiendo de películas y series, labor que compaginaba como colaboradora de la revista Babylon Magazine haciendo reportajes en profundidad sobre cultura, hasta que llegó a Cosmopolitan hace seis años.













