Si Dulceida fue la primera 'influencer' española, llevamos desde 2011 dejándonos influir en casi todo por nuestras gurús en redes. Hablamos de más de una década en la que España se ha convertido en el país europeo con mayor número de profesionales de la influencia (unos 15.000 con más de 100.000 seguidores, según datos de 2025 de la consultora 2btube) y el lugar en el que la mayoría de los jóvenes de entre 18 y 35 años sueñan con ganarse la vida en YouTube, TikTok o Twitch (según datos del portal de empleo Jobatus).

¿Una locura? Para nada. Es posible ganar un sueldo digno sin tener que convertirse en un gigante de las marcas como Ibai, María Pombo o Alexandra Pereira. De hecho, gran parte de los que están en activo se dedican a ello de manera profesional. La pregunta es: ¿puede conseguirlo cualquiera? ¿Se aprende a ser 'influencer'? ¿Qué hay que hacer para convertirse en un referente?

Conectar como sea

Convocamos a cuatro de las agencias más importantes de España para despejar la gran duda: ¿un creador de contenido nace o se hace? Esto te va a aliviar: no hay unanimidad en la respuesta, aunque tres de cuatro se inclinan por calificar de innata la habilidad imprescindible para tener éxito en el mundo digital: no se trata sólo de comunicar, sino de conectar. "La capacidad de comunicar suele venir de serie", sostiene Beatriz Portela, fundadora de Okiko Creatives, empresa pionera en España en representación del talento digital y casa de Gala González o RoRo.

"Busco perfiles que sean interesantes, que no se limiten a contar su vida, y al mismo tiempo que sepan comunicar de forma única, personal, diferente. Esto último viene de fábrica: lo tienes o no lo tienes. El equipo experto puede pulirlo, pero no inventarlo". Lo mismo sostiene Luis Díaz, fundador de H2H (Human to Human), multipremiada agencia por sus campañas con 'influencers': "Lo más importante es ser capaz de conectar con las personas que están detrás de la pantalla en un plano emocional. Personalidad y carisma no pueden aprenderse: son un don".

"Hay que saber comunicar de forma única, y esto es algo que viene de fábrica"

Se requiere ambición

María Majón, fundadora y CEO de Let’s Be Group, presume de haber 'fabricado' la primera generación de influyentes de TikTok: Sara Fructuoso, Lucía Correa, Claudieta, Tatiana Kaer… Propone partir de la diferencia entre creador de contenido e 'influencer': "El primero crea contenido de calidad pero no tiene el alcance y el posicionamiento del segundo. El segundo suele ser un creador de contenido con un rasgo diferencial (editar muy bien, ser gracioso, carismático…) que sí tiene influencia". Eso es, precisamente, lo complicado.

Majón sostiene que existen cinco cualidades que se repiten en todos sus representados exitosos y que deben venir de serie: "Saber comunicar, creatividad, adaptación al cambio, capacidad de escucha y análisis y ambición". Todas ellas, de entrada, para poder empezar a trabajar. Desde Keepers, la agencia de Xuxo Jones, Henar Álvarez o Luc Loren, Sergio Barreda abre una oportunidad al aprendizaje. "Aunque algunos talentos pueden ser innatos, muchas habilidades se pueden aprender y mejorar. Contar historias, transmitir un mensaje claro y conectar con la audiencia requiere práctica y se puede perfeccionar. Además, la creatividad es clave. Y la autenticidad, fundamental: los seguidores buscan personas reales".

Sí a experimentar

Insistamos: ¿merece entonces la pena apostar por formarse en una escuela o cursar un grado relacionado con lo audiovisual? "Sí, especialmente aquellos que están empezando y necesitan una compresión sólida de cómo funciona la industria o de marketing y creación de contenido. Sin embargo, la experiencia práctica y el aprendizaje continuo son igualmente esenciales –sostiene Barreda–. El proceso de prueba y error es fundamental, ya que cada creador debe encontrar su propio estilo y tono. La formación puede proporcionarte la base, pero la verdadera magia viene cuando aplicas lo aprendido y encuentras lo que funciona para ti y tu audiencia".

"El proceso de prueba y error es fundamental: cada creador ha de encontrar su propio estilo y tono"

Talento sin seguidores

En realidad, el verdadero escaparate de un 'influencer' es su canal, y allí es donde puede llamar la atención de la industria. María Majón asegura que no se puede llegar a lo más alto sólo con un 'manager' de tu lado. "No te va a dar el alcance que te ofrece una agencia, que te puede exponer frente a clientes, medios y eventos, elaborando además una estrategia personalizada. Conocemos lo que quiere cada uno y podemos orientar a nuestros representados acerca de cómo deben ofrecérselo para que la relación fluya perfecta". Beatriz Portela lo confirma: "Les explicamos cómo funciona el algoritmo y lo que deben corregir y les interesa potenciar. Y además, podemos ayudarles a descubrir su propia línea editorial, a que aflore lo que está dentro, sin imposturas".

La pregunta del millón, claro, es cómo lograr que una de estas agencias 'top' se fije en ti y decida reclutarte en sus filas. Sorpresa: los seguidores no son imprescindibles. "En Let’s Be hemos fichado a perfiles con 40.000 seguidores que ahora son número uno –confirma Majón–. Hace una semana reclutamos a un talento con 16.000 seguidores que en estos días ha acumulado hasta 30.000. La cuestión no es si es micro o macro, sino si tiene potencial para crecer".

Confirmamos: el mercado está hambriento de gurús de las redes. Y, también por ello, la percepción social de la profesión ha cambiado. "Ha demostrado ser una carrera legítima y sostenible –explica Sergio Barreda–. Cada vez más personas de diferentes edades e intereses están generando ingresos significativos por la capacidad de conectar con una comunidad específica. Los 'microinfluencers' y 'nanoinfluencers', que pueden tener audiencias más pequeñas pero altamente comprometidas, están demostrando que es posible ganar un sueldo medio digno. Con la estrategia adecuada, un enfoque auténtico y la capacidad de ofrecer contenido valioso, cualquier persona con una comunidad sólida puede tener una carrera exitosa".

¿Qué consejos les pueden servir a aquellos que deseen probar suerte? "El mejor que podría dar es: 'Sé tú mismo'. No puedes mantener un personaje en redes que no está alineado con tu yo más interno", sugiere Luis Díaz. María Majón añade: "Tener una historia propia e inspiradora es importante".

Alerta: timos

Efectivamente, la historia personal de cada uno cuenta. Un ejemplo clarísimo es el de Violeta Magriñán, caso favorito para Lorena Macías, publicista y autora de 'Cien años de mendigram: la gran historia del influ-realismo mágico' (ed. Roca). Macías recuerda que "empezó anunciando vendas antipapada en la tele, pero ha vivido un 'rebranding' y está trabajando con marcas de nivel". De hecho, Lorena rescata un comentario muy significativo de una de sus seguidoras: "Tú, que has sido dependienta, sabes lo que es ahorrar para ir a Maldivas".

Es importante, los seguidores desean identificarse con sus 'influencers' y estos no deben traicionar su confianza. Sobre todo a la hora de recomendar marcas, productos o servicios que parezcan bonitos y baratos, pero resulten deficientes, nocivos o incluso un timo. En una reciente entrevista con Henar Álvarez, Dulceida reconoció que "hay perfiles a los que les dices que es una estafa y les da lo mismo: lo quieren hacer igualmente". La realidad es que, con esta estrategia, puedes ingresar dinero a corto plazo, pero a medio, perderás tu comunidad.

Un trabajo con proyección

Es un buen momento para lanzarse al mundo de la influencia: la demanda crece.

  • Paraíso digital. España es el país con más 'influencers' de Europa: 1,56 millones, según Influency. Se estima que el 15% de los que están activos en el continente son de aquí.
  • Inversión al alza. Lo confirma Luis Díaz: en 2024 se alcanzaron 126 millones de inversión de las marcas en 'talents' digitales, un 59% más que el año anterior.
  • Oportunidades. Díaz apunta que las marcas demandan nuevas caras para evitar la saturación: cada vez hay más gente que alcanza el nivel mínimo de influencia.
  • Serie media. María Majón sostiene que los 'midinfluencers' (desde 50.000 seguidores) ya pueden ganar el doble que el sueldo medio. Incluso los 'nano' pueden facturar.

Las gurús 'online' del futuro

Las 'influs' virtuales ya están aquí. Y son perfectas…

  • La pionera. Se llama Laia, vive en Instagram y es la primera AIGC (contenido generado con inteligencia artificial) de España: hasta se vistió de fallera virtual.
  • Un físico 10. Laia tiene medidas ideales, una melena rubia elegantísima y las facciones perfectas. No cumple años, no se cansa y no se queja.
  • Competencia. Fulmina los precios: las agencias que la llevan sostienen que permite reducir los costes de producción de contenido un 80%.
  • Estrellas IA. Sergio Barreda las ve triunfando en "campañas donde la perfección visual y consistencia es clave, y el presupuesto, limitado".
  • Muy humanos. "La conexión emocional no se puede sustituir. Los 'influencers' seguirán siendo los favoritos de las marcas", opina Barreda.

Aliados fuera de cámara

Aprovecha los recursos de tu entorno y no te olvides de actualizar tus accesorios. Toma nota, además, de estos consejos.

  • Tu cómplice. Todo irá más rodado si cuentas con alguien que te apoye, asista y acompañe cuando lo necesites. Alguien en casa: amiga, pareja, madre o vecina maja.
  • Inspiración. Sigue los perfiles de 'influencers' extranjeras a las que te quieras parecer: todo el mundo copia porque copiando se inventan cosas.
  • El equipo. Actualiza tus 'gadgets': ficha la cámara del momento (DJI Osmo Poclet 3) o el micrófono con pompón que sujetan en la mano las 'influencers'.
  • ‘Networking’. Date a conocer entre las creadoras de tu campo: felicita, comenta, aporta en sus perfiles. Crea tu red de colegas que serán amigas.
  • Los críticos. Procura crearte un circulo de amigos que puedan criticarte. Necesitarás escuchar cómo puedes mejorar tu contenido de personas de confianza.