"Deseaba encontrar trabajo para ser independiente y, ahora que lo tengo, siento que no es lo que quiero. Sé que soy afortunada. Me dedico a lo que me gusta, pero esperaba otra cosa", afirma Andrea Villalba, de 25 años, que estudió Estadística y trabaja como analista de datos en una consultora. "Trabajo de 9:00 a 18:30, y la oficina, los desplazamientos y el teletrabajo consumen toda mi jornada. Me encanta lo que hago y estoy a gusto con mis compañeros, pero parece que tienes que echar más horas de la cuenta o hacer méritos para llegar a algo en la compañía. Esta presión, unida a que no tengo tiempo para mí, me angustia. No pretendo ser un parásito. Quiero trabajar y hacerlo bien, pero me niego a vivir con este estrés; necesito tener mi parcela privada y sentirme en calma para ser feliz; estar bien psicológicamente
es importante".

PERSIGUIENDO EL EQUILIBRIO

El caso de Andrea no es el único. Este sentimiento, cada vez más arraigado entre la generación Z, es lo que los expertos han bautizado como 'quiet ambition' o ambición silenciosa, un fenómeno caracterizado por entender que "el éxito no consiste en ir escalando o lograr un rol de liderazgo, sino en mantener un nivel de responsabilidad moderada que te permita realizarte, pero sin renunciar a esas parcelas de tu vida personal que te ayudan a sentirte bien", explica Carolina Rodríguez Montes, psicóloga, 'coach' y consultora de bienestar organizacional en Affor Health.

"Las últimas generaciones se enfocan más en el bienestar que en la notoriedad"

A grandes rasgos, estamos ante la búsqueda del equilibrio entre el éxito profesional y el personal, dando la prioridad al equilibrio mental se sitúa por encima del afán de poder. "Es un enfoque hacia el crecimiento integral que se caracteriza por el esfuerzo constante sin la necesidad de buscar reconocimiento público. Se trata de trabajar centrándose en la excelencia, pero sin alardear de los logros obtenidos", añade Silvia Soria, 'coach' y mentora en orientación vocacional y emprendimiento y fundadora de la comunidad educativa Universo Poderosas. "A diferencia de la ambición tradicional, que se asocia con la búsqueda de estatus, la silenciosa valora la satisfacción personal por encima de la notoriedad", añade.

LA PANDEMIA Y LA AMBICIÓN SILENCIOSA

Este cambio de mentalidad comenzó a fraguarse con la llegada del covid-19. "La pandemia transformó la percepción del trabajo y de la vida, especialmente entre los más jóvenes. Muchos comenzaron a valorar más el tiempo personal y la salud mental, buscando formas de trabajar que no comprometiesen su bienestar", expone Silvia Soria, que añade: "La ambición silenciosa se adapta a esta nueva forma de ver la vida, promoviendo un enfoque más consciente y menos competitivo". El problema es la desconfianza que tienen los directivos en esta generación. Una encuesta reciente de Resume Builder revela que el 75% de los líderes empresariales cree que es más difícil trabajar con los 'centennials' que con empleados mayores, y el 49% destaca su falta de habilidades de comunicación, motivación o esfuerzo.

REEVALUAR LAS PRIORIDADES

Pero, ¿cuáles han sido los detonantes de este cambio de paradigma? Las dos expertas tienen claro por qué la 'quiet ambition' está ganando terreno en el ámbito laboral. "El deseo de mantener una mejor salud mental y un equilibrio entre el trabajo y la vida personal, y el rechazo a las políticas de oficina y la competitividad tóxica son las principales causas", comentan ambas.

"Los ‘centennials’ buscan conciliar y rechazan las políticas de oficina y la competitividad tóxica"


La vida moderna provoca que nuestro cortisol esté por las nubes.
"El nivel de estrés laboral ha crecido y algunas personas asumen que esto es normal, lo que perjudica tanto a la salud física como a la mental", expone Carolina R. Montes, que advierte de que esta ansiedad puede terminar haciéndonos caer en las redes del 'burnout'. De ahí que estemos reevaluando nuestras prioridades. "La búsqueda constante de reconocimiento es agotadora y poco sostenible a largo plazo. Esta nueva tendencia, en cambio, permite a los individuos concentrarse en su desarrollo de una manera más equilibrada y mucho más saludable", sostiene Silvia Soria.

ilustración de persona con perros
Lotte Gielen

LA PARÁBOLA DEL PESCADOR

Lo cierto es que no estamos dispuestos a renunciar. Queremos realizarnos a nivel laboral y disfrutar de una vida personal plena. Una encuesta de la consultora Randstad sostiene que el 48% de las personas dejaría su trabajo si fuera un obstáculo para disfrutar de su vida y el 45% no aceptaría un puesto con horarios de oficina estáticos. Y, aunque pueda resultar chocante, alcanzar este balance beneficia a todas las partes. Diferentes estudios corroboran que un adecuado equilibrio entre vida personal y profesional promueve una mayor satisfacción entre los trabajadores, aumenta la productividad y ayuda a atraer y retener talento.

La transformación digital también ha influido en el cambio de las reglas del juego. "La digitalización y el trabajo en remoto han modificado la dinámica de cómo se mide y se percibe el éxito", expone Soria. Antes se vivía para trabajar y ahora se trabaja para vivir. La parábola del pescador es una buena reflexión en este sentido. Cuenta esta historia que un pescador era feliz saliendo a faenar tres horas al día y dedicando el resto de su jornada a dormir, estar con sus seres queridos y realizar actividades que le satisfacían.

Un día se cruzó en su camino un norteamericano experto en negocios y, sorprendido ante su facilidad para pescar, le recomendó ampliar su jornada para hacer crecer su negocio. En definitiva, trabajar más duro para crear un imperio, sacarlo a Bolsa y, pasado el tiempo, venderlo por unas cifras astronómicas. ¿Y todo para qué? Para poder dedicar los últimos años de su vida a estar con los suyos y hacer lo que le apeteciera. Justo lo que ya venía haciendo en ese momento. ¿De verdad es esto lo que queremos? Esta es justamente la cuestión que rumia la generación Z.

"Flexibilidad horaria, teletrabajo, ayudas para el ocio… es lo que ansían ahora los trabajadores"

EL FIN DE LAS JERARQUÍAS

Tampoco la jerarquía tradicional de las empresas se da la mano con la 'quiet ambition'. "Esta filosofía huye del poder autoritario y promueve un tipo de liderazgo más humano, empático y emocional, centrado en el bienestar colectivo y el desarrollo integral de las personas", explica Silvia Soria.

Entonces, ¿qué necesitan las nuevas generaciones para estar contentas en su acceso al mundo laboral? Marta Freire, psicóloga, 'coach' y experta en comportamiento humano DISC, distingue cuatro puntos clave: "Sería interesante implementar medidas que permitan una conciliación real, como flexibilidad horaria, teletrabajo, buen ambiente laboral, ayudas para el ocio… (el conocido salario emocional); activar la escucha activa para conocer sus intereses y responder a sus necesidades reales; facilitar el acceso a programas de formación, desarrollo profesional y asesorías de mentoría o 'coaching'; así como activar una cultura de 'feedback' transversal para garantizar una comunicación interna clara, coherente y transparente".

El éxito según las generaciones

Así percibe el éxito cada generación, según la 'coach' Carolina Rodríguez Montes :

‘Baby Boomers’ (1946-1964)

Esperan un reconocimiento en su empresa de siempre, tener una carrera de valor y convertirse en referente para sus compañeros.

Generación X (1965-1980)

Persiguen la conciliación. Quieren que se tengan en cuenta sus opiniones y se implementen las ideas que proponen.

‘Millennials’ (1981-1996)

No conciben trabajar en algo que no les gusta y esperan un desarrollo profesional constante o 'learnability'.

Generación Z (1997-2010)

Buscan entornos multidisciplinares e inclusivos donde se les permita innovar. Quieren sentirse realizados, pero le dan prioridad a su salud mental.

"Las últimas generaciones se enfocan más en el bienestar que en la notoriedad"

Los pros y los contras de esta filosofía

La 'quiet ambition' tiene beneficios pero también inconvenientes, tal y como expone la 'coach' Silvia Soria.

Ventajas

  • Promueve el bienestar personal dentro de la oficina.
  • Fomenta el desarrollo de competencias de forma gradual y sostenible
  • Impulsa la autenticidad, permitiendo mantenerse fiel a los valores propios.
  • Tiene un impacto real y duradero, priorizando la esencia sobre la visibilidad.

Inconvenientes

  • La valía del trabajador tiene una exposición limitada.
  • No se percibe demasiado bien su contribución al resto del equipo.
  • Existe una gran dependencia de la opinión del entorno laboral.
  • No mostrar los logros puede ser percibido como falta de ambición.