Como cada año, el pasado 28 de junio se celebró el Día Internacional del Orgullo LGTB+, una fecha marcada en el calendario que busca visibilizar los avances en materia de derechos del colectivo. Y es que en los últimos años se han dado pasos importantes en el reconocimiento de sus derechos, si bien aún queda camino por recorrer.

La celebración de este día, que se suele extender toda la semana, conmemora las movilizaciones espontáneas surgidas en Nueva York en 1969 contra una redada policial en el pub Stonewall Inn, uno de los pocos a los que podían acceder homosexuales en un momento en el que ser gay era aún ilegal en muchos estados de Estados Unidos.

Afortunadamente, muchas cosas han cambiado desde entonces y los derechos del colectivo LGTB+ tienen cada vez más reconocimiento.

Al menos en España, donde desde hace algunos años se están dando pasos para lograr la igualdad efectiva del colectivo. Precisamente hace unos días el Gobierno, los sindicatos y la patronal firmaron el acuerdo por la igualdad y la no discriminación de las personas LGTB+ en el ámbito laboral con el objetivo de lograr que los espacios de trabajo cada vez sean más seguros e inclusivos.

Se trata de un paso previo para establecer en el marco de la negociación colectiva distintas medidas que hagan efectiva la igualdad del colectivo y el resto de la sociedad. En concreto, se pondrán en marcha medidas para erradicar estereotipos en el acceso al empleo de las personas LGTB+, particularmente a través de la formación a los trabajadores que se encarguen de la selección de los perfiles en cada empresa.

Además, se establecerá la obligación para las empresas de integrar en sus planes de formación módulos específicos sobre los derechos de este colectivo, con especial hincapié en la igualdad de trato y de oportunidades, así como la no discriminación.

Asimismo, todo convenio o acuerdo colectivo que se alcance tendrá que atender a la realidad de las familias diversas y los cónyuges y parejas de hecho LGTB+, de forma que se garantice que el colectivo también podrá acceder a permisos, beneficios sociales y derechos de forma igualitaria al resto de los trabajadores.

El nuevo marco, de hecho, contemplará infracciones y sanciones cuando se lleven a cabo comportamientos que atenten contra la libertad, la orientación o la identidad sexual en el ámbito laboral.

Derechos de trabajadores LGTB+

A este acuerdo hay que sumar los derechos que se recogen en la Ley 4/2023, de 28 de febrero, para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTB+, en vigor desde la primavera del año pasado.

Esta normativa incluye una sección dedicada a las medidas en el ámbito laboral, entre las que se establece que la Administración debe "promover y garantizar la igualdad de trato y de oportunidades y prevenir, corregir y eliminar toda forma de discriminación por razón de las causas previstas en esta ley en materia de acceso al empleo, afiliación y participación en organizaciones sindicales y empresariales, condiciones de trabajo, promoción profesional, acceso a la actividad por cuenta propia y al ejercicio profesional, y de incorporación y participación en cualquier organización cuyos miembros desempeñen una profesión concreta".

En la práctica, implica que la Administración debe poner en marcha campañas para garantizar la igualdad de las personas LGTB+ con el resto de la sociedad, así como fomentar que los indicadores de igualdad incluyan al colectivo e impulsar la creación de códigos éticos y protocolos en las Administraciones Públicas y en las empresas, entre otras.

Además, se otorga a la Inspección de Trabajo un papel de control sobre esta materia y se establece que su personal debe estar formado para velar por el cumplimiento efectivo de los derechos de igualdad de trato y no discriminación de los trabajadores por su orientación e identidad sexual, expresión de género o características sexuales de las personas trabajadoras LGTB+ en el ámbito laboral.

Yendo a lo concreto, la ley establece que en el plazo de un año desde su entrada en vigor (que ya ha cumplido) las empresas de más de 50 trabajadores deben contar con una suerte de plan de igualdad LGTB+, en el que se debe incluir un protocolo de actuación para casos de acoso o violencia contra el colectivo. Estas medidas deben ser pactadas entre las empresas y los sindicatos.

La ley también incluye medidas similares para fomentar la empleabilidad de las personas trans y favorecer su integración e inserción en las empresas, también a través de subvenciones para las empresas.

Más allá de estas bases, queda mucho camino por recorrer en materia de igualdad y no discriminación del colectivo en el ámbito laboral y se espera que en los próximos meses y años estas medidas se vayan concretando en acciones. Tanto las Administraciones como las empresas tienen mucho que hacer.

Lettermark

Es periodista de economía. En Cosmopolitan escribe sobre trucos para ahorrar fácilmente y consejos para encontrar el trabajo de tus sueños. Le cuesta confesar que le encantan los excels y le obsesionan la ortografía, los pintaúñas y el número 12.