¿Te resulta familiar esta historia? Si tienes TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad), es probable que hayas vivido situaciones parecidas a esta más veces de las que te gustaría. Por ejemplo, se te ocurre ir a por un café rápido antes de que empiece una reunión por Zoom y, por el camino, acabas charlando con tres compañeros y yendo al servicio. Cuando te sientas delante del ordenador, no sólo se te ha enfriado el café, sino que además vas con 20 minutos de retraso. Distraerse con facilidad, ir saltando de una tarea a otra sin acabarlas, no parar de moverse o interrumpir a otras personas son síntomas de este trastorno. Al igual que el autismo, la dislexia, la hipersensibilidad o las altas capacidades, se debe a un cerebro neurodivergente. En la cultura de internet, lo llaman también neurodiversidad o 'neurospicy'.

    ¿Qué tipos de TDAH hay?

    Hace años se hablaba de dos categorías: TDA (trastorno por déficit de atención) y TDAH. En la actualidad, se consideran tres variantes: predominantemente desatento (antes llamado TDA), predominantemente hiperactivoimpulsivo o una combinación de ambos. El cerebro humano tiene una especie de filtro que nos permite percibir los estímulos más importantes de nuestro entorno e ignorar el resto. Pero las personas con TDAH carecen de esta funcionalidad, lo que les provoca la entrada de un exceso de 'inputs'. Por eso quienes sufren este trastorno, tienen dificultades a la hora de fijar su atención. En ellos la dopamina (la hormona de la felicidad) está menos disponible en zonas del cerebro que son importantes para la concentración, el control de los impulsos y la memoria a corto plazo.

    Además, el 80% de las personas con TDAH tiene un cronotipo tardío o, lo que es lo mismo, son personas nocturnas: la melatonina (hormona del sueño) se pone en marcha aproximadamente una hora y media más tarde. Y estas personas también padecen alteraciones del sueño con una frecuencia superior a la media. De hecho, los problemas para dormir son tanto causa como consecuencia de esta patología, según se constata en diversas investigaciones.

    Se estima que entre un 30 y un 50% de los casos en mujeres no está diagnosticado

    ¿Por qué hay menos mujeres con TDAH diagnosticado?

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    Los síntomas del TDAH son tan diversos como lo somos los seres humanos. Desde cambios de humor hasta irritabilidad, pasando por atracones, este trastorno es mucho más que la idea que tenemos de la típica persona inquieta y distraída de la clase. Sin embargo, y por desgracia, como viene siendo habitual en el mundo de la medicina, las mujeres están enormemente infradiagnosticadas, al igual que ocurre con el autismo, por ejemplo.

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    «En la población pediátrica se identifica el TDAH más en varones que en mujeres, en una proporción de cuatro a uno. La mayoría de los expertos cree que se comunica una menor incidencia en niñas y adolescentes porque tienden a sufrir el subtipo con predominio de inatención, mientras que es el subtipo hiperactivo el que llama la atención de los adultos y hace que se derive a esos niños al médico para ser evaluados», señala el doctor Manuel Mas-Bagà, especialista en salud mental de CAT-Barcelona. Los expertos estiman que en la población femenina hay sin diagnosticar entre el 30 y el 50% de los casos. Las niñas, más que los niños, aprenden a enmascarar sus síntomas. Con esta práctica lo que persiguen, de forma consciente o inconsciente, es tratar de pasar lo más desapercibidas posibles para encajar en el mundo neurotípico, ya sea para formar parte del grupo, para evitar la estigmatización o para sentirse más aceptadas. Pese a todo, parece haber esperanza.

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    En los últimos años, el TDAH ha pasado de ser un síndrome de niños rodeado de prejuicios a un trastorno que puede afectar a cualquier persona. Porque eso es lo que es. "Este trastorno persiste en la edad adulta en dos de cada tres afectados. Su desarrollo depende de factores ambientales y genéticos, pero son estos últimos los que tienen un mayor peso. Se calcula que explican el 74% de su variabilidad", señalan investigadores del Hospital Vall d’Hebron. De hecho, un estudio epidemiológico liderado por este centro, junto al Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili, el Hospital Universitario Instituto Pere Mata y el CIBER, revela que este trastorno se relaciona con una mortalidad hasta cinco veces más elevada que las personas que no lo tienen. "Por primera vez, hemos identificado genes asociados a la vez con el TDAH y una menor esperanza de vida", apunta la doctora María Soler Artigas, investigadora del grupo. Una de las explicaciones de esto, según los autores, son los comportamientos de riesgo que a menudo presentan estas personas. "El TDAH puede hacer que sean más propensas a tener conductas desafiantes o de riesgo que les lleven a sufrir más accidentes", afirma el doctor Josep Antoni Ramos Quiroga, jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Vall d’Hebron.

    Beneficios de ser neurodivergente y tener TDAH

    Los estereotipos que se asocian habitualmente con el TDAH, como olvidar cosas a menudo, ser impuntual o distraerse con facilidad, crean un estigma en torno al diagnóstico. Pero el TDAH es un espectro, no es igual para todo el mundo. Además, ir saltando de un pensamiento a otro no siempre es un inconveniente, también puede resultar de ayuda en otras facetas de la vida. "A menudo, vemos que la sensibilidad sensorial y la agudeza de las personas con TDAH hacen que, por ejemplo, sean increíblemente buenas a la hora de gestionar las crisis, aportando ideas innovadoras y planteando nuevas líneas de actuación", nos cuenta por teléfono Anna Sarbo, 'coach' y formadora de la fundación ADHD-Nederland, especializada en este trastorno. Y añade que, "normalmente, también se les da muy bien crear un ambiente de trabajo agradable a su alrededor".

    La clave para sobrellevar este trastorno está en conocerse a uno mismo

    La aceptación del TDAH es el primer paso

    Ocurre muchas veces que estas personas se esfuerzan constantemente, pero siguen sintiendo que no encajan. "Entonces se produce lo que llamamos 'daño consecuente'. En el momento en que nos preguntamos si somos lo bastante buenos y si un lugar es lo bastante seguro para ser nosotros mismos, el cerebro y el cuerpo se ponen en modo activo. Y esto nos deja muy poca energía para las cosas del día a día, como llegar a tiempo a los sitios o estructurar tareas", explica Sarbo. Es frecuente que la gente que no tiene TDAH dé consejos del tipo: "Haz primero las cosas que más te cuesten y después las más sencillas" o "Empieza el día limpiando la bandeja de entrada de tu correo electrónico", algo de poca utilidad. "No son más que convenciones a la hora de ejecutar actividades –asegura la experta–. Lo fundamental es que cada persona busque aquello que le funcione, así tendrá más tiempo libre y estará menos activada". La clave está en descubrir nuestra esencia: las cosas que preferimos, la forma en la que nos comunicamos, de qué manera recargamos batería… "Conocernos a nosotros mismos y saber hacernos entender es vital. Por ejemplo, si los trabajos detallados no son lo tuyo, pero se te dan fenomenal los procesos de pensamiento creativo, es básico que lo digas", concluye.

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    Organízate con calma

    ¿Cómo es vivir con TDAH en la práctica? La presentadora de televisión holandesa Tirsa With nos lo cuenta. "No me sentía identificada con ciertos estereotipos, como que se nos olvidan las cosas. A mí no me ocurre, ¡porque siempre lo compruebo todo mil veces!". Ella descubrió que tenía TDAH al terminar sus estudios, lo que le dio la oportunidad de buscar un trabajo a su medida. A los 15 años el especialista no consideró oportuno que se hiciese las pruebas, "porque no tenía ningún problema en el colegio y un diagnóstico sólo conllevaría un estigma". Hoy reflexiona: "No creo que el TDAH sea algo de lo que deba avergonzarme".

    Decidió hacerse las pruebas a los 25, un año después de haberse graduado 'cum laude'. El diagnóstico fue un TDAH combinado, lo cual explicaba muchas cosas. "Tuve que dejar a medias el primer intento de presentar la tesis, sentí que era demasiado para mí. La segunda vez, recibí asesoramiento para estudiar desde casa, y eso me resultó de gran ayuda. Ahora sé que lo más importante es aprender a regular el estrés para no planificar el trabajo desde los agobios o la ansiedad. Funcionar así es increíblemente agotador".

    Headshot of Virginia de los Ríos

    Virginia de los Ríos es experta en Belleza y Grooming, temas de los que escribe habitualmente en Cosmopolitan: cremas faciales, cosmética corporal, tratamientos capilares, protocolos en cabina, perfumes, nuevos activos… Desde Dior a Chanel, pasando por Loewe, Sephora, Augustinus Bader o Cantabria Labs, sigue al milímetro los lanzamientos de las marcas del sector beauty, desde las más prestigiosas a las firmas nicho o las marcas low cost.

    A esta periodista especializada en belleza y tratamientos –y a la que muy pocas cosas le harían renunciar a un pintalabios rojo satinado– le sigue apasionando, después de 15 años escribiendo sobre belleza, colarse en los laboratorios cosméticos para conocer cómo se desarrollan los ingredientes más punteros, destapar el frasco de las nuevas esencias y meter los dedos en los tarros de crema. Antes de que Instagram fuera un embrión, creó la plataforma The New Millesime, con el formato de tablero, para dar a conocer y analizar lo último en cosmética de lujo y lifestyle.

    Virginia de los Ríos se licenció en Filología Hispánica por la Universidad de Deusto, posteriormente se diplomó en Edición y Publicación de Libros por la misma universidad y tiene el Máster en Periodismo por la Universidad del País Vasco. Fue profesora de Lengua y Literatura españolas durante dos años en la Universidad de St. Andrews (Gran Bretaña) y cuenta con una experiencia de más de dos décadas como periodista en distintos medios de comunicación, entre los que destacan algunas de las cabeceras de HEARST, como Elle, Cosmopolitan, Harper’s Bazaar, Men’s Health o Esquire. Además, ha sido redactora jefe de Women’s Health y ha colaborado en numerosos grupos editoriales y publicaciones de relevancia, como Prisa, Unidad Editorial, El Semanal XL, MujerHoy, Yodona, Fuera de Serie, etc.