Llevas trabajando ya algunos años y de repente te invaden las dudas: ¿cómo he llegado hasta aquí?, ¿realmente hago lo que me gusta? Tienes que saber que cuanto más te apasione lo que haces y más claro tengas dónde quieres llegar, trabajarás mejor, rindiendo al máximo y dando lo mejor de ti misma.
Por eso, todas deberíamos preguntarnos si tenemos el trabajo de nuestros sueños y sino, si estamos en el camino adecuado para lograrlo. Javier Carril, miembro del Consejo de expertos de Womenalia, nos da las claves para responder a estas preguntas:
1.Aprendizaje diario. ¿Siento que estoy aprendiendo cosas nuevas cada día?
Cuando llevas varios años de experiencia en un mismo puesto y no te embarcas en ningún proyecto nuevo, tu día a día está casi hecho. De primeras puede parecer que así dirás adiós a las complicaciones pero no olvides que puede llevarte al aburrimiento o incluso, frustración.
2.El síndrome del lunes. ¿Los lunes voy a trabajar con ánimo positivo y sin que me cueste?
Si superar los lunes no es cuestión de vencer la pereza y supone un esfuerzo extra, quizás sea una señal. El fin de semana es para desconectar y disfrutar de la familia y amigos así que lo más normal sería volver con las pilas cargadas. Pero si los lunes se te hacen cuesta arriba, deberías plantearte si realmente estás trabajando en lo que te gusta o si por el contrario estás frustrada o incómoda. Debes averiguar cuáles son los motivos reales para sentirte así.
3.Zona de confort. ¿Siento que estoy saliendo de mi zona de confort frecuentemente, haciendo cosas que me dan un poquito de miedo, o tomando decisiones difíciles con bastante frecuencia?
Quizás no te atrevas a hacer lo que verdaderamente quieres por miedo a lo que te puedas encontrar y te preguntas si serás capaz de hacerlo. Frente a esto, deja de pensar y actúa. Y no olvides que casi siempre, somos nosotras mismas las que ponemos los límites.
4.Visión a largo plazo. ¿Siento que con mi trabajo diario estoy avanzando hacia las metas y objetivos que son importantes para mí?
Tienes que plantear tu carrera profesional al igual que un plan de negocio cualquiera. El camino puede ser complicado pero debes plantearlo y llevarlo a cabo con optimismo, trabajo y perseverancia.











