1. Comer clementinas
El olor que desprende esta fruta anaranjada es uno de las más positivas y excitantes, de acuerdo con un reciente estudio del medio Gemical Senses.

2. Enciende una vela de vainilla
En el mismo estudio de Chemical Senses, los participantes calificaron el olor de la vainilla en el mismo rango de satisfacción y relajación que la clementina.

3. Da un feliz paseo
En lugar de caminar caída y sin ganas con el ceño fruncido, ponte de pie, con los hombros hacia atrás y añade un poco de movimiento a tu paso normal.

4. Llena tu mesa y fondo de pantalla de color verde
El color relajante por excelencia, asociado con la felicidad, el confort, la paz y la esperanza.

5. Recoge tu mesa
Como el desorden eleva los niveles de estrés, organizar tus cosas puede ser la clave para mejorar tu estado de ánimo.

6. Llama a tu madre
El sonido de su voz puede mitigar el estrés y reunir la hormona oxitocina para sentirte bien (dos cosas que allanan el camino para conseguir sentimientos de felicidad, de acuerdo con un experimento realizado en el que se analizaba a las niñas antes y después de hablar con sus madres).

7. Consíguele un pequeño amor a tu mascota
No necesitamos ninguna ciencia para explicar por qué las mascotas te hacen sentir irracionalmente contenta. Tan solo mira a estas pequeñas preciosidades, e intenta no sonreír.

8. Di gracias
Tu madre seguramente tenía razón acerca de esto. Mientras que las investigaciones han demostrado que el materialismo puede hacer a la gente miserable, la gratitud puede invertir los efectos. Así que, ¿por qué no escribir una pequeña nota que diga gracias de vez en cuando? A tu pareja, amigos o, incluso, compañeros de trabajo. Te sentirás mucho mejor después.

9. Intercambia canciones optimistas
Las personas que escuchan música positiva son más optimistas que las que no, de acuerdo con un estudio de la universidad de Missouri.

10. Compra experiencias en lugar de cosas
No significa hacerle sombra a tu fabulosa colección de zapatos, pero la ciencia está de acuerdo en que comprar cosas materiales no lleva a la felicidad. En cambio, cuando te gastas el dinero en experiencias, como conciertos, vacaciones o planes culturales, entra en juego el factor de la anticipación, lo que provoca felicidad inmediata.