- Falta de tiempo y salud mental: por qué vivimos agotados y cómo recuperar el bienestar
- Los hábitos sencillos que cambiarán tu vida en tan sólo dos minutos
- Relaciones familiares tóxicas: cómo romper con tu hermana (y no con tu madre
No controlamos todo lo que nos pasa. "Pero podemos influir en cómo interpretamos y respondemos a esas experiencias, y en qué provocamos con ello. Nuestros pensamientos y acciones esculpen constantemente la realidad que vivimos", asegura a COSMOPOLITAN la neurocientífica y psicóloga Sabina Brennan.
Igual opina Daniela McArena, fundadora de Ac2ality: "Existen técnicas para triunfar en la vida. Lo que pasa es que hay que aplicarlas y eso sólo lo hace muy poca gente", nos dice esta emprendedora, que acaba de publicar el libro 'Los 10 poderes del éxito' (ed. Espasa). Toma nota de las siguientes consignas.
Acepta tu situación
Si manifestar significa hacer realidad algo que tienes en la cabeza, quererte y reconocer tu valor y tus cualidades es el punto de partida para construir un futuro a tu medida. Los errores pasados son interesantes, porque pueden convertirse en una fortaleza. Como señala Brennan en 'La neurociencia de la manifestación' (ed. Alienta), "al aceptar las imperfecciones y perdonarte, puedes fomentar una relación contigo misma más compasiva y amable a la hora de tener que enfrentarte a obstáculos y contratiempos". Si no sabes cómo llevarlo a la práctica, existen trucos para lograrlo.
Sé amable contigo
¿Cuántas veces te has reñido con dureza, incluso con menosprecio, por haber cometido un error? "A menudo nos pegamos palizas psicológicas de una forma completamente desproporcionada. Lo hacemos hasta cuando pasan cosas que están fuera de nuestro control", observa Brennan. Estos dichosos patrones de autocrítica pueden disolverse si enseñamos a nuestra mente a reaccionar de forma distinta, con prácticas conscientes como las afirmaciones, dar gracias por lo que tenemos, escribir nuestros propios guiones o meditar imaginando que ya tenemos o somos lo que queríamos.
"Cuando me digo 'soy capaz de lograr mi objetivo', estoy entrenando a mi cerebro para reconocer mi valor. Al mismo tiempo, la comprensión y el perdón hacia esas partes de ti misma que habías siempre rechazado reducen la culpa y la vergüenza y abren el camino a la autoaceptación. Tenemos que recordar que todas nuestras elecciones han sido el resultado de nuestras experiencias y biología, y que siempre hemos hecho lo que considerábamos mejor en ese momento", añade.
Negatividad cero
Según asegura el neurocientífico Joe Dispenza, la clave para cambiar nuestros patrones de pensamiento y, con ello, nuestra vida, está en superar el sesgo de negatividad. Nos referimos a esa vocecita antipática que siempre está viendo el vaso medio vacío, sobre todo, si el vaso es nuestro. Es una tendencia natural en el ser humano, que ayudó a sobrevivir a nuestros antepasados prehistóricos, cuando veían peligro en cualquier parte. Pero hoy, más que ayudarnos a huir de un tigre hambriento, nos hace vivir ansiosas y nos nubla la vista para lo positivo.
"Imagina que tienes una reunión y todo el mundo te felicita, pero una persona te dice que hiciste algo mal. ¿Qué estarás recordando a lo largo de todo el día, las felicitaciones o la crítica?", nos pregunta Sabina Brennan. Cambiar el foco es algo que se puede educar, por ejemplo, anotando en un papel todas las cosas que hiciste bien en aquella reunión. Eso te va a ayudar a tomar distancia y a afrontar las observaciones negativas de una forma constructiva. Si lo consigues hacer con frecuencia, "con el tiempo, tu sistema de atención se habitúa al optimismo y la autoconfianza de forma natural", nos dice Brennan.
Afirma y lo tendrás
Scarlett O'Hara era una auténtica maestra de las afirmaciones para plantar cara a la adversidad. No sólo por su famosa frase "jamás volveré a pasar hambre", también por otra, "mañana será otro día", con la que cierra la película 'Lo que el viento se llevó'.
Cuando te repites a ti misma "yo puedo", "soy inteligente", "soy importante" o cualquier frase-fuerza similar, estás enviando a tu cerebro un mensaje que hará que actúe en consecuencia, sembrando el presente para que tu sueño florezca. En palabras de Brennan, "las afirmaciones son una herramienta poderosa para transformar nuestra actitud ante la vida".
Cerebro moldeable
Quizá hayas oído hablar de la neuroplasticidad, esa cualidad del cerebro que hace que las conexiones entre neuronas puedan adaptarse a distintas situaciones, estimulando ciertos tipos de patrones de pensamiento o debilitando otros. La buena noticia es que puede entrenarse como un músculo, afinarse como un instrumento. Por ejemplo, las afirmaciones actúan gracias a la capacidad cerebral de aprender y cambiar. "Tener en mente pensamientos positivos de forma repetida puede fortalecer las redes neuronales que están asociadas", asegura Sabina Brennan.
¿Qué quieres?
Cada persona tiene su propia definición de éxito, aunque encontrar tus metas personales no siempre resulta una tarea sencilla. "Imagina un artículo redactado por un periodista sobre ti el día de tu muerte. ¿Qué te gustaría que dijera?", propone Daniela McArena. Por su parte, Brennan recomienda dedicar 30 o 60 minutos a hacer el siguiente ejercicio: "Si ya tienes alguna idea de lo que quieres, empieza a preguntarte '¿por qué quiero esto?'; luego, una vez más, vuelve a cuestionarte '¿por qué quiero eso?'". Pregúntate, además, "¿qué es lo que deseo?", "¿en qué soy buena?" y "¿cómo dar el paso?". Y así hasta llegar realmente al corazón del asunto.
Con frecuencia, la respuesta final puede ser de dos tipos: "Porque me haría feliz o porque demostraría que soy capaz. La segunda opción delata que el objetivo en sí no es lo que quieres de verdad, sino lograr la autoaceptación".
Metas propias
Encontrar espacios de tranquilidad, en los que consigas meditar y reflexionar, te ayuda a conectar contigo misma, con tus verdaderas pasiones y tus objetivos personales, "en lugar de andar complaciendo expectativas sociales o familiares que vienen de fuera", señala Brennan. Por otra parte, recuerda también que la memoria se puede moldear, cambiando el tono emocional asociado a ella. Por ejemplo, "cuando recuerdes un fracaso, puedes hacerlo con una visión más compasiva y constructiva, de manera que se reduzcan la carga emocional asociada y las creencias negativas que podría reforzar", aconseja esta neurocientífica y psicóloga.
Diseña tu entorno
"No basta con tener fuerza de voluntad para lograr algo: necesitas diseñar un entorno que te impulse y rodearte de personas que te eleven", apunta McArena. Y es que las relaciones influyen más de lo que creemos en nuestro comportamiento. "Las cinco personas de tu alrededor definen quién eres. Por eso, es mejor rodearte de gente que admiras, a la que te gustaría parecerte", aconseja. Incluso visualizar un objetivo de forma colectiva con gente afín "acelera los resultados".
Relativiza
¿Te sobra energía para sufrir porque algo no es perfecto? Si quieres triunfar (en lo que sea), cuanto menos tiempo dediques a desviarte del objetivo con sufrimientos inútiles, mejor. "Mantener la calma es clave para entender lo que fue mal y decidir si interesa cambiar algo para que no se repita o si, en verdad, no era tan importante", dice el psiquiatra Luis de Rivera. Un truco que emplea McArena es preguntarse: "¿Esto me importará dentro de cinco años? ¿Y dentro de uno?".
Actúa sin miedo
"Fe, visualización, gratitud" son tres pilares clave en la exitosa carrera de McArena. Aunque no le habrían servido de mucho sin un cuarto: "Disciplina". Su caso demuestra que la autoconfianza y disposición para triunfar deben complementarse con la acción: una vez que has establecido tu meta y el plan para lograrla, eres la única responsable de ponerlo en práctica. Ahora sólo queda tener cuidado con lo que deseas... ¡porque se puede hacer realidad!
Crea tu panel de sueños
Con 30 años, McArena ha cumplido todo lo que puso en su panel de sueños cuando era niña, incluida la cifra de un millón de euros. Si quieres probar, agarra una cartulina, cuélgala en un lugar visible de tu casa y...
- Visualización real. Haz un 'collage' en esa cartulina con lo que quieres lograr: coche, casa, hobbies, cuerpo, trabajo... Ponlo bien grande, y no te cortes imaginando esa futura tú.
- Frases inspiradoras. Usa el presente, como si ya tuvieras eso que te gustaría materializar. No escribas "quiero ser importante" o "quiero trabajar en Naciones Unidas", sino "SOY importante", "trabajo en Naciones Unidas".
- Lista de consejeros. Incluye en tu panel fotos de las personas que tienen una cualidad que quieres poseer y desarrollar. "Dime a quién admiras y te diré en quién te convertirás", dice McArena.














