Hasta no hace demasiado, los 'liftings' faciales parecían ser el último recurso estético, ese al que recurren quienes tienen ya una edad avanzada y optan por pasar por el quirófano. Hasta no hace tanto, las celebridades ocultaban haber apostado por este procedimiento, pero Nikki Glaser, la cómica que presentó los Globos de Oro este 2025 y que habla con absoluta libertad de los procedimientos estéticos a los que recurre, aseguró en una reciente entrevista que pronto apostará por un ‘face lift’. "Lo tengo agendado para agosto de 2026. Existe cierto estigma en torno a operarse el rostro, invertir en belleza y someterse a este tipo de procedimientos", explicó a Jimmy Fallon.

Se ha sumado al escaso listado de celebridades que no quieren esconder lo que hacen en aras de la ¿interminable? búsqueda de la juventud. Kris Jenner se hizo un 'lifting' facial con 56 años y Jane Fonda, que se hizo el primero a los 40, repitió la fórmula a los 70 años. Marc Jacobs explica en el pódcast de Emily Ratajkowski su experiencia. “Algunas parejas se hacen masajes juntos. Mi marido y yo pensamos en hacernos un 'lifting' facial. Así que entrevistamos a un par de médicos y el que nos encantó fue el Dr. Jacono, que es increíble”, explica a la modelo.

"No estábamos preparados para ver tanto nuestras propias caras"

Desde la pérdida de firmeza que traen consigo las pérdidas de peso demasiado pronunciadas y rápidas hasta el auge de las videollamadas, lo cierto es que el rostro se ha situado en el epicentro de muchos espacios de la vida y, como asegura en 'Dazed & Confused' la periodista Lola Christina Alao, no estábamos preparados para ver tanto nuestras propias caras. “Los espejos, las llamadas de Zoom y los vídeos de TikTok hacen que nos enfrentemos constantemente a nuestro propio reflejo, y esto está cambiando por completo la forma en que nos vemos y valoramos”, asegura.

¿Hay una edad idónea para hacerse un 'lifting'?

Por eso, cada vez más mujeres están recurriendo a los 'liftings' faciales incluso en la treintena. Según la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, en la población española, la franja de población comprendida entre los 30 y los 44 años es la que más recurre a la cirugía estética. Pero el Dr. Ramón Calderón Nájera, cirujano plástico de Clínica FEMM, cree que el 'lifting' tiene una edad. “Es un recurso quirúrgico donde reposicionamos los tejidos descolgados. Aunque puede tener una indicación, hacérselo cuando realmente hay muchísima flacidez, en gente tan joven en torno a los 35 o incluso 40 años, hay otros procedimientos no quirúrgicos de medicina estética, como pueden ser los rellenos con hidroxiapatita de calcio o la radiofrecuencia, que ofrecen grandes resultados como para no tener que recurrir a un 'lifting' tan pronto”, explica.

Comenta que en esas franjas de edad la mejoría que notará el paciente es más limitada porque realmente no tiene tanta flacidez, por lo que los resultados no son tan llamativos como cuando alguien se hace un 'lifting' a los 50 o 60 años.

Por eso, antes de esa edad, recomienda recurrir a la medicina estética y completar esos tratamientos con suplementos que alimenten el colágeno y la piel, así como aprovechar los beneficios de la mesoterapia y del plasma rico en factores de crecimiento.

"La cirugía siempre debería ser la última opción"

La Dra. Natalia Ribé es tajante. “La cirugía siempre debería ser la última opción, no la primera. Es adecuada cuando realmente otras opciones mucho menos invasivas no solucionan el problema agudo de flacidez e inversión del triángulo de la juventud y, si bien es cierto que la genética puede afectar en este sentido, la edad es una variable esencial y por ello los hábitos y rutinas toman una importancia vital. La prevención es la gran protagonista”, asegura a COSMOPOLITAN.

Qué debes saber antes de hacerte un 'lifting' facial

Como recalca la Dra. Natalia Ribé, el sector principalmente se dirige hacia un enfoque preventivo, en el cual se contemple el tratamiento de manera personalizada, es decir, con protocolos adaptados a la edad y variables tanto intrínsecas como extrínsecas del paciente. En el caso de recurrir a la cirugía, considera vital implementarla como un protocolo combinado. “Los tratamientos de cabina post recuperadores van a modificar de manera radical no sólo el tiempo de recuperación, sino la apariencia de la cicatriz post operatoria. Las radiofrecuencias, ultrasonidos y otros tratamientos de cabina posibilitan una recuperación 360”, añade.

"Se piden intervenciones menos invasivas, con resultados a corto plazo y postoperatorios sencillos"

El Dr. Álvaro Fernández, cirujano plástico de IML CLINIC, explica que los 'liftings' cérvico-faciales con grandes despegamientos que se hacían hace décadas son cada vez menos indicados. “Las técnicas actuales de plicatura de SMAS en mini 'lifting', a edades más tempranas, permiten resultados excelentes con una rápida recuperación. La sociedad actual nos demanda intervenciones menos invasivas, con resultados visibles a corto plazo y postoperatorios sencillos”, asegura.

Matiza que tratamientos conservadores, como bioestimuladores e inductores de colágeno, pueden dar resultados muy interesantes en pacientes con flacidez leve moderada en tercio medio e inferior. “Las sesiones de aparatología con radiofrecuencia y otros moduladores de estroma dérmico pueden ser útiles si se aplican con regularidad por personal especializado”, asegura.

Tratamientos alternativos antes de recurrir a un 'lifting' facial

El Dr. Ramón Calderón Nájera comenta que una vida saludable y optar por determinados tratamientos de medicina estética permitirá retrasar la edad del primer 'lifting'. “Un paciente de 35, 40 o 45 años, por norma general, puede beneficiarse mucho de estos tratamientos de medicina estética, de la hidratación y de revitalización de la piel más que de una cirugía. La cirugía la recomiendo a partir de los 45 o 50 años, cuando la piel presenta flacidez”, asegura.

“Un buen momento para hacerse un 'lifting' es cuando se ha borrado la línea de la mandíbula y han empezado a aparecer las bandas del cuello, así como cuando también los párpados han envejecido, pues solemos combinar 'lifting' y blefaroplastia. Precipitarnos a hacernos un 'lifting' porque se haya borrado un poco la línea de la mandíbula no es lo que más recomiendo, pues existen otros procedimientos más conservadores para recuperarla”, dice.

Y es entonces cuando preguntamos a la Dra Natalia Ribé acerca de qué alternativas no invasivas al 'lifting' recomienda. “Es importante llevarlas a cabo desde la prevención, con el fin de retrasar esos signos del envejecimiento como son la flacidez, arrugas faciales o surcos nasogenianos pronunciados. Pueden ser una alternativa para aquellas personas que no quieren someterse a tratamientos más invasivos, como es la cirugía”, advierte antes de destacar algunos tratamientos.

  • Complejos Híbridos Cooperativos (CHC): son moléculas estables, fruto de la fusión térmica patentada —tecnología NAHYCO— de dos ácidos hialurónicos y que amplifican la señal metabólica propia de un ácido hialurónico, actuando como un auténtico activador celular de alto nivel. Los CHC están basados en ácido hialurónico natural, sin ningún tipo de aditivo químico. A tal efecto destaca dos tratamientos estrella: Prophilo y Structura.
  • Profhilo: tratamiento inyectable que estimula la producción natural de colágeno y elastina a través de una alta concentración de ácido hialurónico. Su fórmula se dispersa homogéneamente en la piel, proporcionando una hidratación profunda, mejorando la elasticidad y la calidad cutánea sin efectos volumizadores. “Es ideal para combatir la flacidez, nutrir la dermis, mejorar la textura y conseguir un rostro más fresco, hidratado y descansado. Se inyecta en sólo cinco puntos del rostro, garantizando máxima comodidad y permitiendo retomar la rutina de inmediato. Los resultados son visibles desde la primera sesión, estimulando el colágeno y mejorando la firmeza de la piel”, explica.
  • Structura: primer y único inyectable de ácido hialurónico del mercado con esta indicación. Un producto que se define como un tratamiento de 'lipolifting facial', restaurando el tejido adiposo subcutáneo superficial y aportando una firmeza profunda. “El tratamiento permite que el propio paciente regenere el tejido graso subcutáneo por sí mismo, para así recuperar una de las estructuras subcutáneas más importantes que da volumen y firmeza a la piel y que se ha perdido por el paso del tiempo. El abordaje del tratamiento se apoya en la habilidad innata del cuerpo para repararse y autoregenerarse”, asegura.
  • Vibia Sabina Technique: es una técnica personalizada de terapia inductora de colágeno para combatir la flacidez facial y lograr el deseado "efecto V", que eleva todas las estructuras del rostro. “Esta técnica se enfoca en redefinir el óvalo facial mediante la estimulación de colágeno específico en tres puntos estratégicos en la cara: el tercio superior (pómulos), el tercio medio y el tercio inferior (mandíbula)”, comenta.
  • Venus Legacy: es un equipo de alta tecnología para tratar arrugas, surcos, reafirmar la piel, reducir la celulitis y mejorar la flacidez. “Este equipo emite una radiofrecuencia multipolar y pulsos magnéticos (MP)2 que producen sobre la piel un calentamiento denso y uniforme, a diferencia de otras tecnologías, que producen sobre la piel un calentamiento puntual y doloroso. Esto produce la síntesis del colágeno y su contracción, proliferación de fibroblastos, neovascularización y lipólisis. En el caso de su función facial, produce un efecto 'flash lifting' con una sola sesión”, dice para terminar.
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Marita Alonso es experta en cultura pop y estilo de vida. Escribe acerca de fenómenos culturales desde una mirada feminista en la que la reflexión está siempre presente. No tiene miedo de darle una pincelada de humor a las tendencias que nos rodean e intenta que el lector ría y reflexione a partes iguales. Cuando escribe sobre relaciones, su objetivo es que la toxicidad desaparezca y que las parejas sean tan saludables como las recetas que intenta cocinar... Con dramáticos resultados, claro. Los fogones no son lo suyo.

Ha publicado dos libros ("Antimanual de autodestrucción amorosa" y "Si echas de menos el principio, vuelve a empezar") y colabora en diversos medios y programas de radio y televisión luchando por ver las cosas siempre de una manera diferente. Cree que la normalidad está sobrevalorada y por eso no teme buscar reacciones de sorpresa/shock mediante sus textos y/o declaraciones.

Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense, imparte master classes de cultura pop, estilo de vida y moda en diversas universidades. En Cosmopolitan, analiza tendencias, noticias y fenómenos desde un prisma empoderador.