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¿Sabías que uno de los rincones más 'instagrameables' de la primavera está en Zamora? Toma nota. Hay un conjunto de lagunas cuya vegetación cambia con el paso de las estaciones, y nos regala una postal diferente para cada temporada. Después del letargo invernal, la escasa flora natural y, con ella, la falta de los colores que avivan la fotografía de nuestro paisaje, llega abril para dejarnos (además de la alergia) un sinfín de floridos paisajes.
A las afueras de la capital zamorana, frente a las murallas y el castillo, se encuentra el Campo de la Verdad (entre la calle de Almaraz y las aceñas de Gijón). Y la verdad es que está plagado de amapolas. Los locales ya eran conocedores de la existencia de este 'spot' lleno de amapolas color rojo ardiente que contrasta con el verde de la vegetación circundante.
Pero atenta, porque lo gracioso de esta historia se remonta a 2020, cuando la Embajada de España en Tokio publicó una foto en su cuenta oficial de Twitter con un texto en japonés que decía "la ciudad de Zamora en plena floración con la catedral al fondo". La publicación se hizo viral y empezaron a llegar un montón de turistas japoneses que querían ver en primera persona esta floración de amapolas y disfrutar de esta paleta de colores y fragancias.
La mejor época para verlas es en abril y septiembre, así que guárdate estas fechas en tu calendario y no te pierdas esta obra de arte natural. Puedes acceder a ella fácilmente a pie desde el camino de Carrascal. Y si tienes suerte de que sople algo de viento, verás cómo las amapolas se mueven suavemente creando un efecto ondulante hipnótico. Además, impresiona ver el contraste de este campo con la sobriedad de la región. Vamos, que lo mires por donde lo mires, es todo un espectáculo que no te puedes perder.
Además, la presencia de estas flores no sólo alegra la vista a cualquiera, sino que es un símbolo de la estación cálida y una señal de la llegada de días más soleados (por fin puedes obtener la dosis de vitamina D que necesitas). Y esto, junto a la naturaleza en su máximo esplendor, es algo que nos dota de una energía extra, o al menos, diferente.
Por si fuera poco con su aspecto, el aroma de las amapolas también es algo que nos conquista. Es tenue pero fresco. Y como curiosidad, estas flores, que son odiadas sólo por los agricultores por robar nutrientes a los cultivos, cumplen una función ecológica además de su valor estético. Son una fuente de néctar para abejas y otros polinizadores, que contribuyen al bienestar del ecosistema.
Así que ya lo sabes: si buscas un plan de primavera diferente, quieres disfrutar de la naturaleza y conectar con ella, este es tu plan.
Raquel Ortega es experta en estilo de vida y le apasiona escribir sobre los temas que más interesan (y afectan) a su generación: relaciones, psicología, bienestar, cultura, viajes, gastronomía y autocuidado. En pocas palabras, adora todo lo que le ayuda a entenderse mejor y, sobre todo, aquello que tiene que ver con el placer (el físico, pero también el de comer bien, descubrir una historia que te remueve o hacer un viaje de esos que te recoloca por dentro). Raquel es esa amiga que escucha tus audios de cinco minutos hablando sobre tu ex y, además, lo analiza y te responde con referencias de series, libros y estudios sobre apego.
Graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Carlos III de Madrid, ha trabajado como videoperiodista en EL PAÍS y colaborado con medios como El Generacional. Su especialidad son las entrevistas a cantantes, escritoras y deportistas. Cuando no la encuentres escribiendo, probablemente esté probando un nuevo WOD de ‘crossfit’ o, simplemente, en un bar entre unas copas de vino con sus amigos.
P.D.: ¿Recuerdas lo del audio de cinco minutos? Podría ser ella perfectamente. Raquel no manda audios, manda podcasts (y sueña con, algún día, tener uno de verdad).













