- Valeria Racu (Sindicato de Inquilinas), sobre los precios del alquiler y la vivienda en España: "No es normal que gente que tiene más casas de las que necesita haga negocio con nuestras vidas"
- Climabar, sobre cómo combatir la crisis climática: "El primer paso es que la gente se entere, y luego aplicar todas esas soluciones que ya existen"
"A la próxima persona que me llame campeona, la apuñalo". Así arrancaba el vídeo que, hace un año, subió Inés Rodríguez a su cuenta de TikTok: @inusu_al. De esta forma, quería dejar bien claro que “quiere vivir su vida” y que, además, “no le gusta que le feliciten por existir”. El vídeo se viralizó enseguida en redes sociales, claro, y esta logopeda canaria, especializada en daño cerebral y enfermedades neurodegenerativas, saltó a la popularidad, hasta tal punto de que hoy en día cuenta con una sección en el programa 'El Intermedio', de LaSexta. Y no sólo eso. Actualmente, también imparte conferencias por toda España (con títulos tan directos como 'Todos tenemos taritas: cambiemos la forma en que vemos la discapacidad'); aunque intente restar importancia al hecho: “Voy a un sitio, cuento mi vida, aparentemente a la gente le gusta y le sirve para algo y me parece fenomenal, pero tampoco lo termino de entender”, confiesa.
Inés despliega sentido del humor y energía positiva en cuanto llega al plató. Antes de la grabación, adivinamos su coquetería: podría pasarse horas dejando que la maquillaran y no oculta que le apasionan las cámaras. Con cada pregunta, se detiene de forma prudente un par de segundos para pensar su discurso antes de dar –¡sin filtros!– una respuesta. Consigue trasladar continuamente su buen rollo y sacar más de una sonrisa. Vamos, que no te crees que pueda “apuñalar” a nadie… aunque sí que esté “un poco hasta el coño” (son palabras suyas) de que todo el mundo le pregunte sobre su discapacidad (tiene parálisis cerebral) y le digan que es “un ejemplo a seguir”. “Sólo intento vivir mi vida”, decía también en aquel vídeo que se hizo viral. Precisamente han sido estas ganas por divulgar su día a día lo que le hicieron hacerse con el premio revelación TikTok 2024 en la categoría 'TikTok for Good'.
Le preguntamos por qué decidió crear su cuenta en TikTok y su respuesta no deja lugar a dudas: “Vi la necesidad de comunicar mi día a día, de visibilizar mi realidad y la de otras personas con discapacidad en TikTok porque estaba un poco hasta el coño de aguantar tonterías y de que la gente me preguntase cosas que son fruto del desconocimiento. Pensé que, educando a la gente, sería más fácil el día a día”. Y es que Inés considera importante las redes sociales porque de esta forma consigue también “ver cómo gestionan su vida diferentes personas y así aprende de los errores de los demás”. “Me ayuda a mí a gestionar mi vida”, añade.
La misma naturalidad con la que Inés arma sus respuestas es también la que, confiesa, sigue a la hora de subir contenido; es decir, sin guion establecido, sin estrategia pensada. “No hay ningún mensaje principal que quiera transmitir, porque me gusta trabajar con la aleatoriedad de contenido”, reconoce. Pese a ello, o debido precisamente a ello, sí que está consiguiendo que cale su mensaje: “Transmitir la diversidad y diferentes realidades, y dar visibilidad a las personas con discapacidad de distintos tipos”. Tanto que, en poco tiempo, se ha convertido, sin pretenderlo, en una de las portavoces que da “caña a nivel social y burocrático para que las cosas cambien un poco”.
Una “caña” necesaria para que, por ejemplo, la tasa de empleo de las personas con discapacidad deje de ser de tan sólo el 27,8 %, frente al 68,1 % para las personas sin ella, como señala el Instituto Nacional de Estadística (INE). Una “caña” imprescindible para evitar que “el mayor y más importante problema de la educación en España” sea “la falta de inclusión social”, como así aseguraba el informe 'Iluminando el futuro', elaborado por Save the Children.
Precisamente educar en la inclusión es una de las luchas que persigue Inés, ya que, hasta ahora, hemos hecho “oídos sordos a este tema” y considera que hacerlo es “educar en respeto, consentimiento, algo muy necesario en la vida para todo y todo el mundo”. Para ello, recuerda, claro, la necesidad de poner el foco en los niños, en la juventud: “Si te crías en la inclusión, que al final es simplemente contemplar diferentes realidades, está ya todo hecho”, dice, “luego no habrá que hacer ningún esfuerzo de deconstrucción ni de nada, porque ya crecerás siendo una persona inclusiva”.
Diferentes realidades, sí. Y no sólo por discapacidad. También por identidad de género, por pertenecer a minorías étnicas o a grupos marginalizados… Así que en la conversación surge, de forma inevitable, una pregunta: ¿por qué nos cuesta ver y aceptar esas otras realidades? Inés piensa que es debido al “miedo a lo desconocido, algo completamente natural porque así funciona el cerebro humano”. De ahí que la divulgación, la explicación, la normalización sean herramientas imprescindibles para que “la gente entienda realmente lo que está pasando”, y así perder el miedo. Aunque, por supuesto, también depende de la actitud del destinatario, a quien pide mantener siempre “la escucha activa”: “Tener la cabeza un poco abierta para aceptar lo que las diferentes personas te cuenten”, además de “callarte un poco. No decir tu opinión a veces está bien”. Sí. Algunos silencios son necesarios (“igual hay que esperar a tener un poco más de información y luego ya procedes”, precisa). Y algunos gestos, actitudes y comentarios no vienen mucho al caso. Por ejemplo, Inés menciona “el paternalismo, esta infantilización que hay de la discapacidad”.
Poco a poco, lentamente, las cosas están cambiando, sí, y la joven canaria así lo reconoce: “Sí, creo que la sociedad está cada vez más concienciada”. Y buena parte lo explica por el papel de las redes sociales que, en su opinión, “permiten visibilizar realidades superdiversas y democratizan la comunicación, de manera que todo el mundo puede decir cosas… para bien y para mal, también te digo”, precisa.
Cuando le planteamos qué podemos hacer para avanzar, Inés tiene claro cuál es el ingrediente principal de su receta y que pueden animar a aquellas personas que se encuentren en una situación de exclusión: “Tener la cara muy dura, tener la seguridad de poder pedir lo que quieres y decir claramente lo que no te gusta, porque creo que hasta que no lo explicas, ser sutil no está siendo nada útil. Hay que decir las cosas tal cual porque así avanzaremos más rápido”.










