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¿Qué es lo que hace a una persona ser buena en lo que es? Quitando aquellos casos en los que la suerte hace que suene la campana, es el esfuerzo y la dedicación lo que contribuye a que una persona sea mejor. Y hoy hemos tenido la suerte de poder hablar con Mavi Casanova (@mavicasanovadesign), una persona que sabe que con empeño y "10.000 horas de práctica" se consigue lo que sea. Esta artista andaluza ha transformado la delicada técnica de la acuarela en su sello personal, conquistando corazones y miradas con su habilidad para plasmar emociones en cada trazo. Desde retratos llenos de vida hasta invitaciones de boda únicas, Mavi ha sabido cómo convertir su pasión en un estilo de vida, ofreciendo una ventana al alma a través de sus obras. Con su energía espontánea y su amor por el arte, Mavi no solo pinta, sino que también enseña a otros a encontrar su propio camino en el mundo de la pintura.
En esta entrevista, Mavi nos comparte su inspirador viaje desde los primeros bocetos que hizo con 10 años y que rescató del "baúl de los recuerdos" hasta su evolución como artista y maestra. Su historia es un recordatorio de que el arte no solo es una expresión creativa, sino también una terapia, una forma de meditar y, en su caso, una salvación en un mundo que no para. Además, nos cuenta cómo su estilo, caracterizado por esas inconfundibles 'watercolor splashes', refleja su personalidad y cómo ha logrado transformar el arte en una carrera que ama y que la conecta con miles de personas alrededor del mundo.
¿Quieres saber cómo Mavi logra capturar la esencia de las personas en sus retratos? ¿Ya la estás visualizando en tu boda dejando en la mente de los asistentes uno de los mejores recuerdos? Si es así, es tu oportunidad para conocerla desde el interior, porque como ella misma dice: "Si quieres que algo sea inolvidable, tienes que hacerlo a través de las emociones".
¿Qué te motivó a la hora de empezar a pintar acuarela hace 10 años y cómo ha ido evolucionando tu estilo?
Todo fue justo unos meses antes de irme a Australia. Me puse a organizar y ordenar todas las cosas que tenía en “el baúl de los recuerdos” en casa de mis padres … y rescaté unos dibujos de cuando tenía unos 10 años. Junto a ellos aparecieron unas acuarelas infantiles y me llamó la atención. Mi madre, poco antes de partir, me regaló mi primer 'set' de acuarela y me dijo: “Para que cuando estés en el otro lado del mundo, te acuerdes de tu madre”. Y eso fue mi mayor motivación.
Mi estilo se ha visto marcado por mis manchas 'watercolor splashes' que siempre han estado conmigo. En cierto modo define mi personalidad, soy bastante espontánea y por eso me llevo tan bien con la acuarela.
¿Cuál consideras que es tu punto fuerte con las acuarelas?
Lo que más me dicen mis clientes es la facilidad con la que consigo pintar los ojos, plasmar las miradas, expresiones y emociones a través de ellos. Creo que los retratos tanto de personas como de mascotas son uno de mis puntos fuertes.
Por otro lado, el haber estudiado magisterio ha sido muy importante para poder enseñar acuarela a mis alumnas. Y gracias a ello, he desarrollado mi propio método de enseñanza que, como dicen mis alumnas, es fácil y didáctico.
¿Qué consejo le darías a alguien que quiere seguir tus mismos pasos?
10.000 horas. Esta ha sido la respuesta a muchas de las preguntas que le he hecho a mi padre desde pequeñita. Para ser bueno en algo, hay que dedicarle 10.000 horas. No vale con hacer un curso, estudiar una carrera y ya. Además, es imprescindible práctica, práctica y más práctica. Y sobre todo que disfrute siempre del proceso. Es en el camino cuando realmente aprendes y, sin darte cuenta, descubrirás tu propio estilo.
¿Alguna colaboración o iniciativa que recuerdes con especial cariño?
Una de las colaboraciones que recuerdo con especial cariño fue participar en una exposición colectiva en una galería de arte, en Nueva York. Un retrato que pinté durante mis tardes de picnic en Central Park.
¿Por qué crees que tus ilustraciones en directo pueden ser una buena opción a contratar en eventos tan importantes y personales como tu propia boda? ¿Cuál es tu elemento diferencial?
Cuando haces un evento quieres que sea inolvidable. ¿Y cómo haces que un evento sea inolvidable? A través de las emociones. El arte tiene esa capacidad y, a lo largo de los años, la voy desarrollando para hacer más fácil algo que para tanta gente no lo es tanto: poder transmitir a través de las acuarelas emociones, dar alma a un papel … y así crear un recuerdo para toda la vida.
He tenido la suerte de trabajar con marcas como Bvlgari, pintando ilustraciones rápidas en directo. Para mí es muy gratificante poder ilustrar a los invitados en tan solo unos minutos y notar su reacción cuando ven la acuarela.
¿Qué te inspiró a crear invitaciones de boda personalizadas y cómo logras que cada diseño sea único para cada pareja?
Todo empezó por casualidad. Fue una amiga la que me dijo: “Quiero que me hagas las invitaciones de mi boda, que plasmes tu arte y tu estilo en ellas”. Y así descubrí este maravilloso mundo.
No hay dos personas iguales. Lo mismo pasa con las invitaciones. Para mí, es fundamental conocer a los novios y, por tanto, necesito reunirme con ellos y que me cuenten su historia. En base a eso creamos la invitación.
Si alguien va a tus clases, ¿qué es lo más importante que se va a llevar?
Llevo enseñando acuarela desde el 2020 y durante estos 4 años he ido formándome y mejorando mi técnica. Eso me ha llevado a poder enseñarla de una manera más didáctica y a desarrollar mi propio método de enseñanza.
Se van a llevar lo que a mí me hubiese gustado tener cuando empecé a pintar: una persona que les haga sencillo el proceso y que les pueda guiar en cada uno de los pasos para dominar la acuarela. Yo también he estado donde ellas y sé perfectamente lo que es sentir esa frustración cuando el agua te domina a ti. Y, lo más importante de todo, voy a hacerles amar la acuarela como yo.
¿Qué elementos clave incluyes en tu nuevo programa para ayudar a otros artistas a vivir de su arte y por qué crees que es necesario?
En lo que a mí respecta, de entrada, no pensé que el arte para mí pudiera ser un modo de vida. Pero vivir del arte no solo consiste en estar siempre con el pincel en la mano. Es fundamental estar en constante formación para poder mejorar y aprender. Si quieres ganarte la vida con el arte, no solo es necesaria sino imprescindible.
Con las clases de acuarela he descubierto que, además de pintar, me apasiona enseñar… y tener alumnas que ya estén siguiendo mis pasos hace que me sienta orgullosa de ello. Una de las cosas que he aprendido con los años es que todo tiene su momento y ahora es, también, el de ayudar a todas aquellas personas que quieren hacer del arte su modo de vida.
Amo mi trabajo, amo pintar y crear arte a través de mis manos. Y, por supuesto, amo esta oportunidad que tengo ahora de poder transmitir todo lo que sé. Conozco a mucha gente con mucho talento, que se sienten perdidos y no saben cómo seguir. Esto es lo que ofrezco con este programa: una mentoría donde ayudo a gente que está donde yo me encontraba hace unos años, para enseñarles a poder crecer en este mundo y poder crear un negocio estable.
Nos habías contado que la acuarela es tu terapia y meditación. ¿Cómo influye esta filosofía y práctica en tu vida diaria y en tu creatividad?
Lo único que me hace desconectar es pintar. Puedo estar horas y horas sin fatigarme. Cuando pinto, el mundo para mí se para. Es mi meditación.
¿El arte te salva?
Sí. En este mundo tan precipitado, donde vamos todos 'como locos', es definitivamente mi salvación.


















