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Desde 2005, el 20 de junio, bautizado como ‘Yellow Day’, es considerado el día más feliz del año en contraposición al ‘Blue Monday’, el día más triste del año según el psicólogo británico Cliff Arnall, quien determinó que el tercer lunes de enero era el día más complicado de sobrellevar ante el regreso tras las Navidades, la cuesta de enero, el mal tiempo… “Sabemos que hay una serie de factores que influyen sobre nuestro estado de ánimo y nuestro bienestar. Los llamamos con frecuencia los “reguladores naturales”, porque son variables que afectan positivamente a nuestro estado de ánimo. Algunos de los más importantes son las actividades al aire libre, la naturaleza, el sol y la temperatura cálida, así como poder socializar y tener tiempo para hacer actividades de ocio. Teniendo todo esto en cuenta, Cliff Arnall de la Universidad de Cardiff, propuso este día como uno en el que se podían cumplir todos estos requisitos”, explica Arun Mansukhani, autor de 'Condenados a entendernos'.
“Realmente, no tiene sentido pretender que tengamos que ser muy felices ese día, pero en un mundo en el que vivimos cada día más acelerados y estresados, quizá no esté de más esta fecha para recordarnos que lo que más feliz nos hace es precisamente estar con amigos y seres queridos en entornos naturales, disfrutado del sol y del ocio. Es un buen recordatorio para disfrutar de todas esas pequeñas grandes cosas”, matiza el psicólogo.
Ana Lucas, directora de Psico-Salud, señala que al tener cada persona sus altibajos emocionales y, por más que sea cierto que ciertos días pueden tener un impacto positivo o negativo en nuestro estado de ánimo, en realidad no estamos hablando de una regla absoluta. “El estado de ánimo varía según las circunstancias y experiencias individuales, y no todos experimentamos los mismos niveles de felicidad o tristeza en un día específico”, explica. “El estado de ánimo no es algo constante, a menos que estemos lidiando con una depresión o manía. Para la mayoría de las personas, el estado de ánimo fluctúa. Algunos días nos sentimos más animados y vemos la vida con más color, mientras que otros días podemos estar más bajos de ánimo debido a diversas circunstancias. Generar bienestar y un buen estado de ánimo depende de múltiples variables, como tener nuestras necesidades básicas cubiertas, cuidar aspectos como el sueño, la alimentación, el entorno social y el trabajo. Por supuesto, influye también nuestra actitud. La actitud positiva se puede aprende y entrenar. Existen programas de psicología positiva que nos ayudan a disfrutar del placer de las pequeñas cosas cotidianas y valorar la belleza de la vida”, aclara.
Resulta también esencial conocer la forma de lograr que no nos afecte encontrarnos especialmente abajo precisamente en una fecha tan especial. Mansukhani explica que las emociones negativas son parte de nuestra vida, y que por más que es mala idea dejarse atrapar por ellas y caer en una espiral negativa, igualmente peligroso es pensar que podemos eliminar toda emoción negativa de nuestra vida. “Esa pretensión es lo que conocemos como “intolerancia al afecto negativo”, que es la incapacidad para soportar cualquier emoción negativa y la necesidad de huir de ella. Esto lleva a lo que conocemos como positividad tóxica, en la que una persona tiene la pretensión de estar siempre feliz", dice el psicólogo.
"Esta es una de las mejores maneras para asegurarnos precisamente la infelicidad: pretender estar siempre bien. En lugar de eso, debemos poder aceptar que las emociones negativas existen y que tenemos que aprender a tolerarlas y sostenerlas. Esta aceptación, suele llevar a que, en un tiempo corto, esas emociones negativas pierdan fuerza. Si esto no ocurre, quizá es buena idea buscar ayuda profesional”, dice.
El arte de agendar (o no) la felicidad
Luis Gallardo, fundador y presidente de la Fundación Mundial de la Felicidad, asegura que asociar una fecha con la felicidad puede ser beneficioso para nuestra salud mental, ya que puede ayudarnos a crear una expectativa positiva y predisponernos a estar más contentos. “Cuando tenemos algo que esperar con ilusión, nuestro cerebro libera dopamina, una sustancia química que se asocia con el placer y la recompensa, lo que puede hacernos sentir más felices y motivados. Además, asociar una fecha con la felicidad puede ayudarnos a crear recuerdos positivos y a fomentar la conexión social. Por ejemplo, si asociamos el ‘Yellow Day’ con la felicidad, podemos planear actividades con amigos y familiares para celebrar ese día juntos, lo que puede fortalecer nuestras relaciones y aumentar nuestro bienestar emocional”, dice.
Sin embargo, destaca la importancia de recordar que la felicidad no depende sólo de eventos externos o fechas especiales, sino que es un estado mental que podemos cultivar a través de nuestras actitudes y acciones diarias. “Por lo tanto, es importante no depender exclusivamente de fechas especiales para sentirnos felices, sino trabajar en nuestra felicidad de manera constante y sostenible”, asegura.
El poder del amarillo y del sol en nuestro ánimo
El amarillo es un color cálido y luminoso que a menudo se asocia con la alegría y la energía, pues los colores tienen la capacidad de influir en nuestro estado de ánimo y emociones debido a las asociaciones culturales y personales que tenemos con ellos. Sin embargo, Ana Lucas recuerda que la relación entre los colores y el estado anímico puede ser subjetiva y varía de una persona a otra. “La luz influye en la producción de serotonina por parte del cerebro. Por lo que sabemos hasta ahora, este neurotransmisor está directamente relacionado con nuestro estado de ánimo. Nosotros procedemos de un linaje de animales diurnos para los que le día y la luz del sol representaban seguridad, mientras que la oscuridad representaba el peligro. Por tanto, es un vestigio de nuestro pasado evolutivo”, dice Arun Mansukhani.
Cinco claves para ser más felices
Aunque el ‘Yellow Day’ se vincula a la llegada del buen tiempo y de las vacaciones... ¿Cómo podemos aprovechar esta situación para mejorar nuestro estado anímico incluso si no creemos en fechas más felices que otras?
Luis Gallardo nos da cinco claves:
- Sal al aire libre. "Pasar tiempo al aire libre puede ayudarte a sentirte más conectado con la naturaleza y a disfrutar del buen tiempo. Puedes dar un paseo, ir a la playa o simplemente, sentarte en un parque", explica.
- Haz ejercicio. "El ejercicio es una excelente manera de mejorar tu estado de ánimo y aumentar tus niveles de energía. Puedes hacer ejercicio al aire libre, como correr o andar en bicicleta, o hacer ejercicio en casa o en el gimnasio", señala.
- Dedica tiempo a tus pasatiempos. "Hacer cosas que disfrutas, como leer, pintar o escuchar música, puede ayudarte a relajarte y a sentirte más feliz", dice.
- Socializa con amigos y familiares. "Pasar tiempo con personas que te importan puede ayudarte a sentirte más conectado y alegre. Puedes organizar una barbacoa, una cena o simplemente salir a tomar un café", indica.
- Practica la gratitud. "Agradecer las cosas buenas de la vida puede ayudarte a sentirte más positivo y feliz. Puedes escribir en un diario las cosas por las que estás agradecido o simplemente tomar unos minutos al día para reflexionar sobre las cosas buenas de tu vida", comenta.
Marita Alonso es experta en cultura pop y estilo de vida. Escribe acerca de fenómenos culturales desde una mirada feminista en la que la reflexión está siempre presente. No tiene miedo de darle una pincelada de humor a las tendencias que nos rodean e intenta que el lector ría y reflexione a partes iguales. Cuando escribe sobre relaciones, su objetivo es que la toxicidad desaparezca y que las parejas sean tan saludables como las recetas que intenta cocinar... Con dramáticos resultados, claro. Los fogones no son lo suyo.
Ha publicado dos libros ("Antimanual de autodestrucción amorosa" y "Si echas de menos el principio, vuelve a empezar") y colabora en diversos medios y programas de radio y televisión luchando por ver las cosas siempre de una manera diferente. Cree que la normalidad está sobrevalorada y por eso no teme buscar reacciones de sorpresa/shock mediante sus textos y/o declaraciones.
Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense, imparte master classes de cultura pop, estilo de vida y moda en diversas universidades. En Cosmopolitan, analiza tendencias, noticias y fenómenos desde un prisma empoderador.












