Pérdida de biodiversidad, agotamiento de recursos, deforestación, contaminación, desigualdad... No es que el planeta haya entrado en crisis sino en una auténtica emergencia debido al cambio climático. Y sí, somos cada vez más conscientes (de hecho, incluso hay gente que sufre ecoansiedad). Así lo reflejó una macroencuesta de las Naciones Unidas, donde el 64% de las entrevistadas llamaba, además, a la acción porque... no hay plan B: el planeta Tierra es el único hogar posible.

¿Qué puedes hacer?

Es evidente que la solución pasa por nuestras manos, impulsando primero un estilo de vida más limpio, ecológico y sostenible. Pero además, como señala Nuria Sánchez, responsable de proyectos de ciudadanía de la Fundación Hazloposible –que impulsa la participación de la sociedad en causas solidarias–, “cuanto más conscientes seamos de esta realidad y mayor sea nuestro nivel de compromiso, mayor será la presión que podremos realizar a empresas y gobiernos” para revertir la situación. De ahí la importancia del voluntariado ambiental, que busca “generar un impacto beneficioso para el medio y para el resto de los seres que lo habitan o se nutren de ese ecosistema”, prosigue Sánchez.

Y si te estás planteando ayudar, esta experta dice que, además de “conciencia y empatía, deberás pensar si te enfocas hacia labores de campo –como reforestación o limpieza de playas– o hacia la sensibilización para cuidar el medioambiente, la educación, la planificación o el diseño de estrategias”. Aunque... ¿por qué no ambas opciones?

Sobre el terreno

Preocupada por la biodiversidad del planeta, ya que “muchas especies no se pueden adaptar a la subida de la temperatura”, hace diez años la psicóloga María Charalampidou decidió entra en el Grupo local WWF en Zaragoza. Una labor que le ocupa, sobre todo, los fines de semana, organizando actividades para ayudar a sensibilizar a las personas –porque “todavía hay gente que no se ve que sus acciones tiene consecuencias”, afirma–- y también con labores de reforestación o limpieza de los márgenes de los ríos. Un trabajo con “impacto social porque el voluntariado nos beneficia a todos como comunidad”, apunta la responsable de Hazloposible.

Y generar una conciencia sobre el uso de los recursos es otra forma de conseguirlo. De ahí que en plena pandemia, la analista financiera Michaela Anghelescu hiciera suyo el mensaje de OXFAM Intermón: “La igualdad es el futuro”. Desde entonces, todos los sábados por la mañana pone su granito de arena, trabajando en la tienda de Comercio justo de Castellón, además de “invitar a reflexionar” a todas, a través de las redes sociales de esta ONG.

Labor de concienciación

Sí, es necesario generar una consciencia global pero, como señala Sánchez, también local. Y es justo lo que persigue Sara Ortuño, quien conoció Greenpeace hace ahora doce años. Esta profesora de primaria de Almería arrancó, hace tres, con el proyecto Nueva Andalucía Barrio Amable, que busca “abrir las calles a la ciudadanía para que el coche deje de ser el único dueño de la calle”. Y es que son muchos los frentes para preservar un planeta que poco a poco se nos escapa.

voluntariado salvar el planeta
Sam Edwards//Getty Images

Las mejores ONGs para hacer voluntariado ambiental en España

Asociación Huella de Carbono

Promueve un consumo sostenible para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Cómo colaborar: es un voluntariado 100% digital (estamos acostumbradas a aprovechar el tiempo de teletrabajo). Te dan formación, ‘mentorship’, soporte... de forma gratuita, pero no equipo informático, ni wifi, ni móvil. Piden un mínimo de seis meses y no existe máximo. Y siempre puedes darte de baja anunciándolo con al menos 15 días de antelación.

Requisitos: conocimientos básicos de ofimática y una dedicación de dos horas a la semana donde te enseñan a medir, reducir y compensar la huella de carbono. Deberás pasar una charla de 30 minutos y un periodo previo de acogida.

Más info: asociaciónhuelladecarbono.org.

Ayuda en acción

Pobreza, desigualdad de género, cambio climático y migración son sus principales retos, poniendo en el centro a las personas. La idea: cuidar la Tierra y ser más sostenibles.

Cómo colaborar: para ser, en sus propias palabras, “un agente de cambio que ayuda a generar una ciudadanía más concienciada a favor de la sostenibilidad”, entra en la plataforma de voluntariado ‘online’ ONsiders, que ofrece formación y participación de forma sencilla, entretenida e innovadora.

Requisitos: como explican, hay que ser una persona “comprometida, luchadora, inquieta y soñadora, y tener capacidad crítica, conciencia solidaria y espíritu optimista”.

Más info: ayudaenaccion.org.

salvar el planeta
Iuliia Bondar//Getty Images

Greenpeace

Utiliza la acción directa (no violenta) para atraer la atención pública hacia los problemas urgentes que sufre el medio ambiente.

Cómo colaborar: si buscas “detener el cambio climátic0; proteger a toda costa la biodiversidad; prevenir la contaminación y el abuso de los océanos, las tierras, el aire y el agua dulce, y promover la paz, el desarme y la no violencia”, te ofrecen dos vías: o bien acercar sus campañas a toda la sociedad a través de “la información, la sensibilización y la movilización ciudadana” o hacerlo con acciones directas.

Requisitos: Cumplir los acuerdos de convivencia y respeto al resto de voluntariado.

Más info: consulta en es.greepeace.org/es

Oxfam Intermón

Esta ONG se define como “una red de cambio” que lucha contra las desigualdades, apoyando a poblaciones en situación de vulnerabilidad extrema.

Cómo colaborar: sobre todo, a través del voluntariado en tiendas de comercio justo y negocios sostenibles. Además, se preocupan por identificar una necesidad (recogida de firmas, redes sociales, traducción...) y buscan perfiles que encajen.

Requisitos: compartir sus principios y valores. Ahora lanzan la campaña #Trans4mers de comercio justo, y piden gente que trabaje en equipo y sepa vender de cara al público.

Más info: sus ofertas están en hacesfalta.org y oxfamintermon.org.

World Wildlife Fun (WWF)

Fundada en 1961, su red de voluntarios contribuye a la conservación, investigación y recuperación ambiental.

Cómo colaborar: las opciones son variadas: en sus proyectos de conservación en parques nacionales o restauración de áreas degradadas (con plantaciones, colocación de cajas nido, mantenimiento...) o realizando un “seguimiento del estado de conversación de espacios y especies”, cuentan. Además, a través de los doces grupos locales que hay en España, puedes colaborar para transmitir los mensajes de campañas como ‘Hora del Planeta’, ‘Plantación en Red’... En verano, hay turnos que van desde una semana a trece días. El resto del año, las jornadas son de un día o de fin de semana.

Requisitos: debido a la alta demanda se hace una selección, y al ser actividades de campo se pide buena forma física y saber trabajar en equipo.

Más info: wwf.es.

voluntariado salvar el planeta
Westend61//Getty Images

Las mejores ONGs para hacer voluntariado ambiental en el extranjero

Las acciones para salvar el planeta lógicamente deben ser infinitas. Si buscas cómo ayudar –sin confundir voluntariado con volunturismo o viajar de manera sostenible– te recomendamos estas iniciativas, movimientos y ONGs internacionales.

  1. The Nature Conservancy. Usan criterios científicos para proteger los lugares que más lo necesitan. Si quieres ayudarles plantando árboles o eliminando especies invasoras en alguna reserva natural, tienes que ver las áreas en las que se fijan (nature.org).
  2. EarthDay.org. Un movimiento con más de 150.000 socios en más de 192 países cuya actividad trasciende el Día de la Tierra. En él, cada voz y cada asociación cuenta, ya que registra todas las iniciativas para lograr la educación climática universal (earthday.org).
  3. Friends of the Earth. Persiguen un mundo más justo, en el que no sólo las personas, sino también la naturaleza, prosperen. Buscan personas que abanderen el movimiento verde y que permitan que las minorías se sientan representadas (foe.org).
  4. Ocean Conservancy. Protegen la salud de los océanos: de las especies que los habitan y de los humanos, cuyo sustento depende de ellos. Desde sus inicios (1972) han recolectado más de 175 millones de kilos de basura de las costas del mundo (oceanconservancy.org).