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Emma tiene 17 años y se hace cortes en las caderas, donde le cubre el bañador, para que nadie se lo vea. No sabe muy bien por qué lo hace, ni siquiera cuándo empezó a hacerlo. Todo ocurre como en una nebulosa. Lo que sí sabe es que, cuando se hace daño, de algún modo se siente mejor. El comportamiento de Emma es más frecuente de lo que parece. Incluso una cantante de éxito internacional como Billie Eilish ha reconocido que llegó a autolesionarse. Pero, ¿por qué se llega a esto y cómo se puede solucionar?
Este año, a Emma los exámenes no le van tan bien como antes, las peleas con sus padres, la autoexigencia, algunos de sus 'compis' se meten con ella… Eso le provoca malestar, pero ni sabe cómo definirlo cuando se le pregunta. “Me agobio, noto algo en el pecho como si me fuera a estallar. A veces lloro, otras ni eso” –explica– y cuando me corto, para por un rato”. Su caso no es único.
Según el último informe FAROS, del hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, el 27,6% de los jóvenes en Europa tiene conductas autolesivas, mientras que la Fundación ANAR (Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo) alerta de que hay cifras récord de autolesiones en adolescentes, que, según su último informe de 2021, se han multiplicado por 56,1 en los últimos años, lo que supone una tasa de crecimiento de más de un 5.514%.
Además, destacan la adolescencia como el período en el que las personas son más vulnerables, ya que es un momento de crecimiento y cambio físico, cognitivo y emocional sin precedentes y más difícil de gestionar sin la ayuda adecuada. Por eso, es fundamental que cuenten con herramientas para ello.
¿Qué es la autolesión?
“La autolesión se puede definir como el acto intencionado de hacerse daño sin la intención de morir” –explica la psicóloga y experta en trastornos de la personalidad Dolores Mosquera–. Es una acción a la que recurren algunas personas, efectiva a corto plazo y que pretende, en la mayor parte de los casos, lidiar con una situación desagradable”. Sin embargo, Mosquera también subraya que la intención de quienes se lesionan “es la de luchar y de seguir con vida, de alguien que quiere vivir, no morir”.
Para ayudar a afrontar este problema, Mosquera decidió escribir el libro ‘La autolesión: el lenguaje del dolor’, ya que recibía muchas visitas en su consulta sobre este tema, de personas que “generalmente acudían avergonzadas, confusas y, en algunos casos, muy estigmatizadas”. La psicoterapeuta se decidió a titularlo así porque, para ella, “las autolesiones nos hablan del sufrimiento de las personas”.
¿Por qué las personas se autolesionan?
Su libro es un útil manual para comprender por qué una persona llega a lesionarse. La intención de Mosquera era “explicar a pacientes y familiares la complejidad de esta problemática de una manera respetuosa y actualizada”. La psicóloga, que forma parte de INTRA-TP, un equipo de profesionales especializados en trastornos de personalidad, trauma y disociación, señala que la autolesión se suele producir para “poder soportar un estado emocional que no puede ser contenido o expresado de una manera más adecuada”.
Además, recuerda que la autolesión tiene otros componentes asociados y que el desencadenante es tan variado como la motivación que se esconde tras cada caso. “En ocasiones la persona persigue frenar el dolor, en otras sentirlo como algo ‘real’, algo palpable, visible y ‘explicable’, y en otras puede llegar a ser un castigo hacia uno mismo. La pregunta no es fácil de responder de manera simple”, reconoce.
Sobre este auge, Diana Díaz Álvarez, directora de las líneas de ayuda de la Fundación ANAR, advierte del peligro de las redes sociales y del tratamiento de las noticias sobre autolesiones en los medios de comunicación. “A través de las tecnologías entran en contacto con personas que las justifican y dan procedimientos para hacérselas. También se corre el riesgo de convertirlo en una moda si no se tiene cuidado con los titulares y las noticias que se dan. Eso no solo no resuelve el problema, sino que lo empeora”, alerta, “hay que tener precaución de no hacer apología, que no sea fuente de inspiración, ni efecto llamada”.
En el estudio de ANAR, entre las causas que más se citan quienes se autolesionan están la soledad que sienten, los problemas de comunicación y sentirse cada vez más expuestos a la violencia a través de la tecnología. También influyen otros problemas como la reciente pandemia o la guerra en Ucrania, que les hace sentir malestar, incertidumbre y falta de esperanza.
¿Quién se autolesiona?
La experta deja claro que no hay un perfil de persona que se autolesiona, aunque señala que suelen tener en común las dificultades para regular sus emociones y lidiar con el dolor emocional. “Se puede sentir triste, vacía, con dificultades para identificar sentimientos y expresarlos, o confundirlos. Se juzgan, no saben si es ‘normal’ sentirse así o no. Muchos pacientes consideran la autolesión como una ‘amiga’ a la que recurrir en cualquier momento, una salida inmediata a una carga emocional demasiado pesada”, explica.
Aunque suele ser un problema asociado al Trastorno Límite de la Personalidad, la autolesión puede suceder en personas con otro tipo de patologías o, también, sin patología, en niños, adolescentes y adultos, y de maneras muy variadas.
Con la pandemia, se ha percibido un aumento las consultas sobre salud mental en mujeres y una tendencia al alza entre las personas más jóvenes a autolesionarse. En la Línea de Ayuda de la Fundación ANAR han pasado de 57 consultas sobre autolseiones en 2009, a 3200 en 2021. Mosquera puntualiza que es un tema que siempre ha estado presente y advierte del “componente de imitación potenciado por las redes sociales. Una persona joven fácilmente influenciable puede imitar algunas conductas que observa en otras personas, como amigos, compañeros y muchas veces artistas a los que admira”.
Sin embargo, eso no tiene que hacer que se banalice el problema. “Es importante recordar que, sea cual sea el motivo, una persona que agrede su cuerpo tiene alguna dificultad que es importante entender y tratar. Además, también me parece importante no poner el foco en los jóvenes que realizan la conducta, sino revisar qué está fallando en la sociedad para que esto esté ocurriendo”.
Línea de Ayuda de la Fundación ANAR (teléfono y chat para niños, niñas y adolescentes, gratuito, confidencial, 24 horas): 9000 20 20 10.
El número de teléfono 024, línea de atención para ayudar a personas con conducta suicida del ministerio de Sanidad.
Para Mosquera, es fundamental que la ciudadanía esté informada de estas dificultades “ya que la atención psicológica debe llegar lo antes posible. Muchas familias creen que este tipo de conductas se deben a la edad y esperan demasiado tiempo antes de decidirse a pedir ayuda”. Buscar la terapia adecuada es fundamental, profesionales que estén especializados y ayuden a descubrir qué motivos impulsan a autolesionarse.
“Una persona puede autolesionarse para sentir dolor físico y calmar así el dolor emocional, o porque siente que no tiene control sobre nada y lo único que puede controlar es el daño que le hacen a su propio cuerpo. O lo usa para castigarse, o para salir de un estado de desconexión y notar su cuerpo de nuevo. En algunas personas la autolesión produce alivio y/o calma”, explica Mosquera. El camino para dejar de autolesionarse pasa, lo primero, por hablar del tema, algo fundamental para afrontarlo.
Para Selena Gomez, quien nos ha dado varias lecciones de de salud mental, hablar de las autolesiones, la depresión o el suicidio se ha convertido en algo recurrente. Su compromiso es tan grande que ha llegado a producir la serie ‘Por trece razones’, sobre los problemas mentales de jóvenes que han llegado en algún momento a autolesionarse y que podrían caer en la depresión o tener pensamientos suicidas. La cantante quiere conseguir que no se sientan solos, que sepan que pueden encontrar ayuda.
¿Qué soluciones hay?
Se trata de algo que le pasa a mucha gente y puede empeorar si desconoces que hay maneras de afrontarlo (la primera es aprender a gestionar tus emociones sin causarte daños físicos). Buscar ayuda terapéutica es fundamental, pero también contárselo a tu BBF, a tus padres o a alguien en quien confíes. Incluso Netflix ha sacado una guía de ayuda en caso de autolesiones en colaboración con la organización internacional Crisis Text Line.
Aprender a canalizar emociones como la ira o la tristeza puede ayudar a una persona que se lesiona. Puede ayudarte practicar deportes como la meditación o el boxeo. Elige lo que prefieras, pero que te ayude a expresarte y a conectar con tu cuerpo.
Hay que buscar, también, las señales que pueden estar provocando esos problemas difíciles de gestionar. Uno de ellos, y muy grave, es el ‘bullying’. Como decía en una entrevista para COSMO Carmen Cabestany, presidenta de la Asociación NACE (No al Acoso Escolar), los jóvenes que sufren 'bullying' pueden acabar con autolesiones, estrés postraumático, ansiedad y/o depresión.
Eso sí, nada de considerar las autolesiones como una simple llamada de atención. "Eso realmente forma parte del problema; es cierto que puede ser uno de los motivos en algunas personas, pero siempre tenemos que preguntarnos: ¿por qué alguien necesita llamar la atención de esta forma? ¿Acaso no hay otros modos de obtener la atención de los demás, de sentirse visto o escuchado?", reflexiona Mosquera.
Por eso, alerta: "Los mitos, los juicios y las visiones simplistas no ayudan a ofrecer un apoyo a las personas que se autolesionan y a veces hace que los familiares se molesten más y 'los ignoren'. Es decir, si en lugar de intentar ayudar a la persona que se autolesiona, me enfado con ella, a medida que vaya pasando el tiempo el problema se irá magnificando y se irá complicando".
¿Qué hacer si sufres este problema?
Dolores Mosquera recomienda lo siguiente: "pensar que hay otras opciones, que esa opción funciona muy a corto plazo, pero que acaba generando problemas graves a medio y largo plazo. Recurrir a alguien en quien puedas confiar, y a un profesional de psicología, que te ayudará a desarrollar herramientas para llevar mejor tu sufrimiento sin tener que dañar tu cuerpo. Hay personas que se avergüenzan de esta conducta, sobre todo si los demás les han transmitido que es motivo de vergüenza o que lo hace la 'gente rara'. Es importante que sepan que no es nada de lo que avergonzarse. Es algo que muchas personas hacen cuando no han aprendido otras herramientas de gestión emocional. Y siempre estamos a tiempo de aprender nuevas herramientas, a cualquier edad".
¿Y si tienes una amiga o familiar que se autolesiona?
"Lo más importante es no juzgar y no dar consejos si no nos los piden –aconseja Mosquera–. Cuando queremos a alguien, tenemos la tendencia de recomendarle cosas que nos funcionan a nosotros. Pero a veces esto puede no funcionar para otra persona e incluso puede ser contraproducente. Le diría que lo más importante es escuchar, que la persona que se autolesiona sepa que estás ahí, que te importa, que quieres ayudarla y que hay otras formas de aliviar el dolor. Sin lugar a duda, que le anime a pedir ayuda a un profesional si es algo que ha ocurrido con frecuencia o si la persona tiene la sensación de no poder pararlo o no saber gestionarlo".
Periodista, guionista y escritora especializada en feminismo y cualquier tema que tenga que ver con los derechos humanos y la igualdad de género y el colectivo LGTB+. Además de viajar, sus otras pasiones son los libros, el cine, la música. La podéis encontrar de festivales y conciertos, dándolo todo bailando. Coautora con Mabel Lozano del libro ‘Te invito a un mojito', sobre el cáncer de mama. Le encanta entrevistar a mujeres 'power' y se motiva en 3, 2, 1...

















