Te sientes atareadísima y ocupada todo el día. Felicidades, es el sentimiento que todo el mundo cree tener. Nos referimos a un sentimiento de 'ocupación' que, en ocasiones, se llega a convertir incluso en una competición entre parejas o amigos para definir quién de todos tiene la agenda más petada. Pero créenos, esta no es el tipo de competición que quieras ganar. Para dejar de sentirte así, te presentamos al trío perfecto que te ayudará a desestresarte: un sueño reconfortante, una excelente organización y un abundante cuidado personal. Todo esto viene a ser 'el equilibrio' que debes encontrar en tu rutina para llegar a la paz.
Primer paso: duerme.
Sabemos que suena a cliché cuando alguien te comenta que "dormir más es la solución a todos estos tipos de problemas", pero mira, los clichés son lo que son por alguna razón. La relación que mantienes con tu cama es una de las más importantes que tienes en la vida. Piénsalo fríamente: es generosa, callada y no le importa si la dejas plantada y te piras en mitad de la noche.
Cuando eres propensa a perder sueño gracias a Instagram (¡típico!), recuerda esto: que te alejes de tu teléfono solo hará que lo desees aún más. Mucha gente te dirá que dejes el móvil en otra habitación mientras duermes o cosas así, pero sabemos de antemano que no lo vas a hacer. Así que, por ejemplo, déjalo cargando en tu escritorio, tocador o algún punto alejado al que no puedas echarle mano cuando estás en la cama, en lugar de colocarlo en tu mesita de noche. O configúralo para que se active en 'modo nocturno' de forma automática y no te moleste.
Vale, una vez que ya estoy descansada, ¿cómo organizo TODO el espacio que me rodea?
Pon los objetos de tu casa bocabajo, cógelos si ves que siguen así pasado un tiempo y tíralos. Vuelve a repetir el proceso. Este sería un buen comienzo. Ahora que levante la mano quien se haya sentido alguna vez víctima personal de Marie Kondo. En fin, la manera más efectiva de combatir el desorden es simple: deshazte de toda la mierda. Sabemos que es más fácil decirlo que hacerlo, así que comienza aplicando este truco en tu armario.
Atenta: pon todas las perchas en un mismo sentido y, en tu día a día, después de que te hayas puesto algo (y solo después de que te lo hayas puesto, eh) dale la vuelta a esa percha. Pasados seis meses podrás ver de forma clara qué usas y qué no, momentazo en el que decidirás qué puedes tirar tranquilamente (vamos, tirar, vender o donar, por ejemplo).
Otro método efectivo es el reto del 12-12-12: descubre 12 cosas que puedes tirar, 12 cosas que puedes donar y otras 12 que necesitan ordenarse y volver a su lugar.
Ahora hablemos del 'autocuidado'...
Esto quizás te resulta evidente, pero está demostrado que el ejercicio mejora tu estado de ánimo. Porque, básicamente, las endorfinas te hacen sentir feliz. Diversos estudios prueban que todo lo que necesitas es entrenar durante 30 minutos al día. Repetimos: solo 30 minutos... ¡es el tiempo que inviertes en molestar y apachurrar a todos los perritos que se te cruzan por el camino a lo largo del día! Y si no te gusta correr, prueba otras disciplinas como nadar—que es bueno para TODO el cuerpo—, el yoga —que te ayuda a relajarte— o, redoble de tambores... CAMINAR. Nunca lo olvides, el 'power-walking' —una variante de caminar rápido— es considerada una disciplina atlética.













