Se llama Abigail Frías, aunque en la Red es mucho más conocida por su nombre artístico: Abi Power. O por su alter ego 'nerd' Adelita Power, con quién ganó popularidad a base de parodias de temas de Katy Perry o Meghan Trainor. Comenzó en Youtube para dar una segunda vida a los personajes que interpretaba en sus clases de teatro. Años después de su despegue como 'youtuber', esta jerezana de 27 años está en racha: aparece en 'Sin Rodeos', la última película de Santiago Segura, y triunfa con su programa y 'podcast' Señoras Fetén, un formato que, al fin, demuestra que la comedia hecha por mujeres y con trasfondo feminista puede ser todo un éxito.
‘Señoras Fetén’ está teniendo muy buena acogida ¿cómo surgió la idea de hacerlo?
Yo soy muy fan de programas como ‘Ilustres Ignorantes’, 'La Vida Moderna'... pero veía que no había ninguno que fuera protagonizado por mujeres. Creo que faltaba ese concepto, el humor de chicas, y de ahí viene la idea.
¿Por qué crees que está funcionando tan bien?
En primer lugar, creo que es el momento de los 'podcasts'. Y en segundo, para mi lo que triunfa de 'Señoras Fetén' es que somos nosotras mismas en los programas. No tenemos límites ni barreras. Lo que le decimos a todo el mundo antes de empezar a grabar es: “tú suelta lo que se te ocurra”, que no se corten.
Es sorprendente que, dentro de ese gran mundo ‘hater’ que es Internet, los capítulos de Señoras Fetén que habéis subido hasta ahora tienen comentarios muy positivos en su gran mayoría. ¿Te esperabas esta buena acogida?
Sí, de 500 o 600 comentarios solo hay uno malo, es increíble. Tengo que decir que yo tenía mucha confianza en el producto, porque creo que la gente percibe lo cómodas que estamos mientras grabamos el programa. Cuando haces algo con tan buen rollo, la gente se da cuenta.
¿Sueles tener muchos 'haters’?
No, no tengo demasiados comentarios negativos. Con el físico nos dan más caña a las chicas, cuando en Navidades has engordado un pelín te lo dicen… También creo que los comentarios de tu canal son el espejo de lo que haces y mis vídeos siempre son positivos. Pero si tus vídeos se basan en meterte con alguien, insultar... pues tus comentarios serán igual. Por suerte, mis seguidores son igual de pasotas que yo.
Sin embargo, hay otros youtubers como Dulceida que levantan auténticas pasiones: o la amas o la odias.
El mundo de la belleza y el estilo de vida es mucho más complicado. En un vídeo de entretenimiento, o te ríes o no. Pero cuando das consejos sobre imagen… la gente va a saco. Ellas lo pasan peor.
Acaba de producirse una jornada histórica en España como ha sido el #8M. ¿Crees que están cambiando las cosas?
Yo creo que sí, algo está cambiando. En mi misma lo he notado, yo hace dos años era mucho más machista que ahora. Sigo teniendo cosas machistas, porque desgraciadamente es la forma en la que nos han educado. Pero veo la diferencia incluso en lo que me rodea: en mis amigas e incluso en gente que pensé que jamás sería feminista.
Adelita Power triunfó en Youtube y últimamente la tienes más escondida. ¿Es difícil desdoblar tu personalidad con dos personajes, dos canales…?
Sí, llevar los dos canales a la vez era difícil, me volvía un poco loca. Adelita es un personaje tan extremo que quema más. Yo he notado que era muy repetitivo, llevaba seis años siendo igual. En mi canal, sin embargo, yo he cambiado y él ha cambiado conmigo.
Aun así, Adelita es un personaje que sigo adorando. No la 'mato' porque sé que en el futuro querré volver a hacer cosas con ella. De momento está congelada, como Walt Disney (risas).
Has participado en la última película de Santiago Segura, ¿qué tal ha sido la experiencia?
Fue algo que salió de casualidad, porque unos conocidos, Bigotes y Dientes, habían salido en Torrente. Santiago Segura quería 'youtubers' para su última película y ellos le dijeron que me llamara. Santiago había visto los videos de Adelita y le gustaban, así que dijo que sí. Al final, creo que el rodaje de una película es como los de los cortos con colegas en los que he participado, solo que con un buen ‘catering’ (risas).
Hay otros ejemplos de youtubers que han participado en películas, como Soy Una Pringada en La Llamada. ¿Crees que esto es un reconocimiento al talento que hay en Youtube o simplemente un intento por sumarse al carro de los influencers?
Pues, sinceramente, creo que es porque saben que los ‘youtubers’ movemos gente. Porque tan buenos actores no somos… El Rubius salió en Torrente y mucha gente iba al cine por verle a él, y eso que ni hablaba.
En general, ¿notas que haya un cierto ‘odio al influencer’ en algunos sectores?
Al principio había más, un cierto recelo hacia esos chavales que nos grabamos en nuestra casa y tenemos miles de visitas. Pero ahora se está normalizando y se está reconociendo muestro trabajo. Porque gente como Dulceida podrá tener miles de críticas, pero lo cierto es que se ha montado un imperio. Tiene a toda su familia contratada, no para de trabajar, tiene su tienda de ropa… e igual que ella otras como Patry Jordán. Ellas dos, ya te digo yo que no tienen vida social. Yo soy más vaga: prefiero ganar menos pero salir de cañas por ahí (risas).
Pero es lo mismo que pasa con los futbolistas: hay quien se queja de que ganan millones de euros, pero es que mueven mucha gente. Al final todo es publicidad.
Hace poco, Jedet nos decía que los medios solo se preocupan por los 'influencers' para saber cuánto ganan.
Sí, a mi ya no me pasa pero al principio era constante. La primera pregunta de la entrevista siempre era: ‘¿cuánto cobras’? Me pregunto si cuando esa persona entrevista a un panadero también le hace lo mismo…
Una vez, un amigo 'youtuber' y yo le gastamos una broma a una redactora. Dijimos: ‘Si la primera pregunta es que cuánto cobramos, vamos a decirle algo muy exagerado’. Y eso hicimos: le contesté que acababa de comprarme una casa y le había regalado un coche a mi madre. Y lo sacaron en la tele: al final tuvimos que pedir disculpas.
Creo que para evitar todo esto sería muy útil que hubiera un convenio entre 'influencers', que existiera una regulación de cuánto cobrar en función de tus datos. Porque entre nosotros muchas veces podemos llegar a pisotearnos: uno que tiene muchos seguidores pide poco, uno que tiene pocos pide mucho… Pero soy consciente de que esto es muy complicado.
Hace poco, compartiste un video en el que contabas cómo te diste cuenta de que eras bisexual. ¿Crees que Youtube es una buena plataforma para contar temas que quizá no tengan el reflejo que merecen en los medios tradicionales?
Youtube es el sitio donde puedes hacer lo que te de la gana, aunque cada vez menos… Cuando al principio, 'youtubers' como Melo o Koala Rabioso salieron del armario, la gente lo agradecía mucho… recibían muchos comentarios de gente en su misma situación que se sentían identificados. Lo que pasa es que llegó un momento de saturación en el que no quedaba ni un solo heterosexual en Youtube (risas).
Y también se subían vídeos muy dramáticos con el tema. Yo es que nunca he tenido una mala experiencia con eso, cuando se lo conté a mi madre su respuesta fue ‘pues vale’. Yo llevaba años queriendo decírselo, estaba súper nerviosa y esa fue su respuesta: ‘pues vale’.
Dices que cada vez hay menos libertad en Youtube, ¿por qué?
La situación es rara. Youtube tiene sus normas de la comunidad, que impiden cosas como el acoso. Pero luego ves los vídeos que están en tendencias y contradicen todos sus propios códigos. Hay gente que acosa, que insulta… y Youtube es el primero que los premia. Creo que muchas veces se contradice.
Un caso claro es el de Logan Paul: le quitaron los ingresos de Youtube tras mostrar un cadáver, pero se los volvieron a dar en un mes…
Sí, es que al final Youtube es una empresa… y como empresa lo que quiere es ganar dinero. Lo castigaron un poco pero necesitan sus ingresos.
Yo es que sigo los vídeos de mis amigos cercanos, pero en general lo que rodea a la plataforma cada vez me da más pereza… creo que me estoy haciendo mayor.
¿Qué le dirías a las personas que piensan que una mujer no puede ser cómica?
Personalmente no conozco a nadie así, no creo que nadie lo piense realmente. Lo que pasa es que estamos acostumbrados a que los cómicos sean hombres, que el graciosillo del grupo sea el chico… No es algo que digamos directamente, que una chica no puede hacer gracia, pero sí llevamos interiorizada esa idea.
Y si ves El Club de la Comedia o Comedy Central, te das cuenta de que salen pocas chicas cómicas. Y los hombres empatizan peor con las mujeres que las mujeres con los hombres: si un chico ve un monólogo sobre la regla, se siente incómodo. Pero muchos hombres hacen chistes sobre ir al urólogo y nos hace gracia a todos. Les cuesta meterse en nuestra piel.
Muchas de las chicas que se plantean abrir un canal de Youtube lo hacen para hablar de cosas más ‘de chicas’: tutoriales de maquillaje, de moda… ¿crees que estamos un poco encasilladas?
Creo que seguimos pensando que a las mujeres se nos da mejor la moda o el maquillaje. Y, además, las chicas en otras categorías están más ocultas. Parece que cuesta más verlas.
¿Qué es lo mejor que te ha aportado Youtube?
Vivir de ello es lo más guay. Mi hobby se ha convertido en mi trabajo, lo cual puede ser bueno o malo. Me lo paso bien, pero me lo tengo que seguir pasando bien casi a la fuerza… Supongo que si un día dejo de divertirme, lo dejaré.
¿Y lo peor?
La peor parte son las redes sociales. Tener que estar siempre pendiente del móvil. No puedo estar varios días sin subir fotos porque necesitas alimentar tu pefil. Hoy en día, con el móvil no se desconecta.
¿Cómo llevas el ‘fenómeno fan’?
Mis fans son muy majos, siempre se acercan respetuosos… En general, la gente nos agradece que hagamos los vídeos de Youtube, porque es algo que ellos miran para evadirse y pasar un buen rato. Muchos te dicen que le has ayudado a pasar un mal rato y eso es algo que te marca, porque tú los vídeos los grabas a solas en casa y luego ves la repercusión que tienen.
¿A quién sigues en Youtube?
El último canal al que me he suscrito es un hámster al que le hacen recetas en miniatura: pancakes, tarta… tamaño hámster (risas).
Wasabi sigue siendo de mis canales favoritos. Andrea Compton me encanta, al igual que Roenlared, Loulogio, Jagger… Suelen ser canales de 'sketches' y humor. Ahora, me he suscrito al canal de ‘Fama’, una vez pasada la fiebre de OT… Y, por supuesto, veo muchos videos de gatitos y perritos.
¿Qué planes tienes para el futuro?
Me gustaría hacer más cine y series, más monólogos… y ojalá que Señoras Fetén siga adelante y se convierta en un programa de tele o de radio. Me gustaría seguir haciendo entretenimiento, pero también fuera de Youtube.














