Con las imposiciones del mundo de la moda y el fitness, cada vez es más difícil que estemos orgullosas de nuestro cuerpo, pero es esencial que nos respetemos y queramos a nosotras mismas para ser más felices. Estos puntos te indicarán si amas tu cuerpo y, en caso contrario, qué debes hacer para sentirte orgullosa de él.

1. Te da igual la báscula

Tu dieta es equilibrada, haces deporte y tu vida no gira en torno a los números que marque la báscula.

2. Te encanta la ropa sexy

Por norma general no sueles vestir prendas muy provocadoras. Pero si la ocasión lo requiere, sacas del armario- ¡por fin!- ese vestido con transparencias y esculpes la mejor de las sonrisas en tu cara. Porque, por mucho que te marque un poco la tripita, tú te sientes sexy y lo reflejas.

3. A veces has pensado: “Uf, debe ser genial tener sexo conmigo”

Cuando estás con tu chico en la cama, muchas veces se te ha pasado por la cabeza cómo sería tener sexo contigo ya que te ves muy sexy y atractiva desde esa perspectiva.

4. Te das pequeños placeres

Y no, no hablamos solo de masturbarse. Si tu cuerpo te pide un trozo de brownie nada más salir del gimnasio, ¿quién eres tú para negárselo? Comer es uno de los mayores placeres de la vida y cohibirlo solo te hace más infeliz.

5. Obvias los comentarios sobre tu cuerpo

Si alguien osa con meterse contigo, haces oídos sordos. Porque, como ya sabemos todos, no hay mayor desprecio que no hacer aprecio. Has aprendido a ignorar las opiniones agresivas de los demás y sus bromas ya no te molestan. Es más, puede que tengas hasta tu propia respuesta automática ante sus insultos.

6. Las tallas no te afectan

Aunque ese vestido verde cueste 50 euros y su talla sea una 48, te da igual porque te sientes estupenda con él y no sigues las rígidas imposiciones de las tallas. ¿Es que acaso existen personas XXL o XS?

7. No haces ejercicio para adelgazar

Sino para sentirte bien contigo misma y mantenerte en forma. Entrenas tu cuerpo por salud y por diversión y no porque sientas que debes adelgazar y ser un maniquí más.

8. Te encanta verte en los espejos

Ya sea andando por la calle o en el baño de tu casa, los espejos siempre te devuelven una versión sonriente de ti misma. Y eso es porque te sientes bien con tu cuerpo y se nota.

9. Practicas sexo con las luces encendidas

Muchas mujeres viven acomplejadas por algún defecto en su cuerpo y eso no les permite disfrutar plenamente del sexo. Tú, sin embargo, lo practicas con todas las luces encendidas y, si hiciera falta, con las cortinas abiertas.

10. No comparas tu cuerpo con el de las demás chicas

Tienes muy arraigada la idea de que cada persona es diferente y, por ello, procuras no compararte con nadie. Tú te sientes guapa tal y como eres, tengas pecho pequeño o grande, piernas largas o abdomen plano.