El año pasado, ocurrió algo que no entraba en mis planes, y no porque no quisiera, sino porque me parecía, literalmente, imposible. Es como si, de algún modo, me hubiera hecho a la idea de que nunca lo tendría. Me refiero a esa suerte de utopía que supone para la generación 'millennial' la compra de su primera vivienda. Reconozco que siempre me ha hecho gracia ese concepto de 'primera vivienda', como dando por sentado que en algún momento podremos tener una segunda y una tercera.
Pero, como te decía, en 2024 pude comprarme un piso. Y esto, después de más de diez años danzando de alquiler en alquiler, fue como un 'shock' (de los buenos). Ya no habría más mudanzas y, sobre todo, al fin podría invertir en la decoración que realmente me gustaba: tendría mi propio sofá, mis propios textiles... sin ese miedo que siempre había sentido a que las cosas no encajasen en la siguiente vivienda de alquiler.
Pero claro, entre la hipoteca y la reforma, mi presupuesto se había reducido bastante. ¿Qué hice? Ponerme a buscar y a comparar precios en internet, hasta que llegué a una conclusión: los muebles y los accesorios que comprase, tendrían que cumplir varios requisitos. El primero, ser piezas de diseño que le dieran estilo a mi hogar (vamos, que nada de muebles feos de esos que quieres esconder cuando vienen visitas). El segundo, que fueran funcionales y versátiles, para poder sacarle el máximo partido a cada estancia. Y el tercero, que tuvieran precios asequibles. A todo ello, le sumé un plus: la sostenibilidad.
La única tienda que encontré que cumplía con todo ello fue IKEA, que encima ha bajado los precios en muchos de sus productos, y enseguida preparé una lista de 'must haves' que siguen el concepto de la firma sueca del ''Value For Money'', es decir, que como consumidor compense lo que estoy pagando por el producto versus lo que el producto en sí me reporta. Todos ellos sirven para mejorar mi día a día en cuanto a aprovechamiento del tiempo y del espacio, pero también influyen en mi bienestar, porque sus diseños son realmente top, y además, cuidan del planeta. ¿Quieres conocerlos?
Un diván con almacenaje integrado
El primer mueble de IKEA con el que me hice, fue la estructura diván con tres cajones HEMNES en color blanco. Como soy adicta a la decoración, llevaba viendo varios años esta monada de cama con aires románticos, así que decidí instalarla en mi despacho, a modo de sofá para el día a día y como cama de invitados cuando sea necesario. Además, utilizo sus tres cajones para guardar la ropa de cama y las toallas a salvo del polvo. Lo cierto es que estoy encantada con el resultado y la funcionalidad que me ofrece (y queda de maravilla con unos cuantos cojines coloridos con estampados florales). ¿Lo mejor? En IKEA han bajado su precio.
COMPRAR 329 €
Un escritorio sencillo pero muy práctico para teletrabajar
En los pisos de hoy en día, el espacio no es que abunde precisamente, y aunque yo tengo la suerte de contar con una habitación para el despacho, no es lo habitual. Por eso, si teletrabajas desde casa y necesitas montarte la oficina en el salón, no hay mejor escritorio que ALEX. Su diseño minimalista es, a su vez, muy práctico, porque dispone de dos cajones y un organizador para los cables. Yo lo he puesto en el salón, en un hueco que tengo junto a la ventana, para contar con un espacio más de trabajo cuando me saturo de estar en la misma habitación, ¡y estoy fascinada con él! Además, puedes encontrarlo a un precio más barato que antes.
COMPRAR 119 €
Un sofá cama con chaiselongue y espacio para guardar cosas
Otro fichaje que hice para el salón, es el sofá cama FRIHETEN, porque está lleno de ventajas y es pura versatilidad. Para empezar, tiene chaiselongue, y eso significa que puedo pegarme maratones de series e incluso teletrabajar con las piernas estiradas y tan a gusto. Además, su diseño moderno encaja perfectamente con mi estilo. Y aquí viene la 'créme de la créme': el sofá se convierte en cama en cuestión de segundos, y el chaiselongue cuenta con espacio de almacenaje en su interior. Si quieres hacerte con él, aprovecha ahora que en IKEA han bajado su precio.
COMPRAR 499 €
Un tablero perforado para poner orden en cualquier pared
Uno de los primeros accesorios que incluí en mi carrito de IKEA fue el tablero SKÅDIS. Y es que siempre me ha alucinado su funcionalidad, porque te permite optimizar el espacio en cualquier estancia. Yo lo uso para colgar las joyas en mi dormitorio, pero es muy útil en la zona del escritorio para tener a mano todos tus utensilios, gracias a los accesorios de la misma serie. Además, si te quedas corta de espacio, siempre puedes añadir otro tablero a su lado, a modo de solución modular.
COMPRAR 20 €
Una mesa bandeja multifuncional
La mesa GLADOM lleva ya un par de años acompañándome. La había comprado para utilizar como mesita de noche en el último piso en el que estuve de alquiler, y ahora la tengo en el salón, cerca del sofá. Como el tablero es una bandeja extraíble, le doy un montón de usos: para apoyar las bebidas o los libros, para colocar el portátil y el mando de la televisión... ¡Incluso la he llegado a convertir en un expositor de plantas improvisado! Y ahora, IKEA ha bajado su precio, así que corre a por ella.
COMPRAR 19,99 €
Aránzazu Díaz Huerta es experta en decoración en Nuevo Estilo, por eso ha convertido su hogar en una especie de pop up store de las últimas tendencias, y por eso disfruta tanto elaborando contenidos sobre interiorismo. Además, se lo pasa genial buscando los hoteles más originales del mundo para sorprender a sus lectores. Le apasiona todo lo que tiene que ver con el hogar, pero también la moda, la belleza, el lifestyle y las mascotas, y aunque no tiene cuenta en TikTok, no se pierde ni un solo trend.
Se graduó en Comunicación Audiovisual en 2016 en la Universidad Pontificia de Salamanca, y continuó sus estudios con un máster en Periodismo Cultural por la Universidad San Pablo CEU. En el verano de 2017, hizo el curso de Escritura Creativa en la Escuela de Escritores de Madrid. Y cuando llegó la pandemia, se refugió en el Curso Online de Periodismo Especializado en Moda, Belleza y Estilo de Vida de la revista Vogue en Condé Nast College Spain. Además, como buena cinéfila que es, ha colaborado en el libro ''El clasicismo en el cine. Una mirada intergeneracional'', de D. Pedro Sangro Colón y D. Miguel Ángel Huerta Floriano.
Antes de comenzar su trayectoria en el mundo del periodismo freelance, pasó por la Cadena Ser de Oviedo y la revista cultural El Duende. También tuvo su propia columna de opinión en el periódico Salamanca RTV al día.
Desde el año 2017, colabora como redactora de contenidos online en Mi Casa, Nuevo Estilo y otras revistas del Grupo Hearst, incluyendo el departamento de Branded Content. En su tiempo libre, escribe relatos de ficción y no ficción, habiendo publicado en la revista literaria Fábula, y hace fotografías de paisajismo (especialmente, de lugares donde haya flores).


















