Siempre bromeo con eso de que el estado de mis uñas influye directamente sobre mi estabilidad emocional. Es como cuando tengo el pelo sucio, que no estoy 'ok'. Soy incapaz de llevarlas descuidadas y sin esmaltar, en parte, porque tengo un tablón infinito de ideas guardadas en Pinterest. Por eso, desde hace unos años, voy alternando entre uñas de gel y esmaltado semipermanente, pero casi nunca las llevo pintadas con esmalte tradicional pues la duración no es la misma y me cuesta mantenerlas. Apenas las he dejado respirar y, a pesar de que amigas y profesionales del sector me lo advertían, me negaba a desperdiciar una sola semana sin algunos de los diseños de 'nail art' que más irresistibles me parecían. Hasta que pasó lo que tenía que pasar. Una lección a base de bien y en forma de hongo. Bueno, de hongos (en plural) porque tengo tres.

Te cuento cómo han aparecido, lo que me han contado los expertos y cómo estoy consiguiendo que se vayan por donde han venido.

Antes de nada, ¿qué son los hongos y por qué aparecen? Nos hablan de ellos Tamara Soengas, Brand Manager de Mavala y el podólogo Diego Dominguez.

¿Qué son los hongos en las uñas?

"Los hongos o micosis son organismos eucariontes microscópicos así que, no son ni animales ni plantas. Los hongos proliferan en lugares calientes, húmedos y oscuros y, se alimentan de queratina. Por eso normalmente siempre aparecen en las uñas y más habitualmente en la de los pies", comenta Soengas. "No suelen causar molestias, pero altera la estética de las uñas (vuelve la uña más gruesa, la decolora, se vuelve escamosa y pierde el brillo)", advierte.

Además, la experta señala que "los hongos son muy contagiosos por contacto directo y podemos ser portadores de ellos y no desarrollarse hasta que ciertos factores lo favorecen, como la bajada de defensas". Los factores que destaca la experta son los siguientes:

  • El envejecimiento. A lo largo de los años acumulamos más cantidad de hongos que colonizan el pie, y las defensas de nuestro cuerpo son más débiles.
  • Mantener las uñas húmedas –que es justo lo que me ha pasado a mí–.
  • Padecer tiña en el pie o pie de atleta, aunque también puede deberse a haber llevado un calzado ajustado durante mucho tiempo.
  • Sufrir otras enfermedades de la piel, como la psoriasis.
  • Tener las uñas dañadas.
  • La diabetes, que afecta negativamente a las defensas inmunológicas de nuestro cuerpo.
  • Tener familiares con onicomicosis, tanto porque puede indicar cierta predisposición genética, como por la posible transmisión de los hongos.
  • Inmunosupresión, originada por quimioterapia, VIH, o fármacos biológicos.
  • Sudoración excesiva.
  • Mala circulación sanguínea.
  • Algunas prácticas deportivas (nadar, judo, correr…).

Además, Soengas confirma que "uno de los factores que desencadena los hongos es morderse las uñas, usar uñas artificiales, tener una sudoración excesiva o mantener las manos en agua durante mucho tiempo".

Sin embargo, existen síntomas que nos alertan si nuestras uñas padecen hongos. Aunque al principio los síntomas suelen ser a nivel estético, es una cuestión que hay que atender ya que si se deja evolucionar, la uña terminará por destrozarse. "En la visita al podólogo éste puede valorar visualmente si existe una infección de la uña por hongos cuando lo observa directamente. Los datos de coloración, deformidad y fragilidad son bastante característicos y orientan hacia el diagnóstico de hongos. No obstante, existen otras enfermedades al Magen de los hongos que provocan alteraciones de las uñas. De ahí la importancia de realizar un cultivo para conocer si se trata de dermatofito", añade Dominguez. En mi caso...

El error: unas uñas de gel mal hechas

El primer error que cometí –lo tengo clarísimo– fue no acudir a mi salón de uñas de cabecera por falta de tiempo. Dado que necesitaba tener las uñas bien para un viaje, recurrí a otro, muy cerca de casa y del cual no tenía referencias (ni para bien, ni para mal). Allí pedí el servicio de uñas de gel... O acrílicas, no lo tengo muy claro. Los dueños del establecimiento las ofertaban como esmaltado de gel pero, más tarde, las chicas de mi salón me aseguraron que se trataba de acrílico. En cualquier caso, yo salí muy feliz porque me había hecho un diseño de manicura muy tendencia y la realidad es que habían quedado estupendas.

El segundo error fue mantener dicho 'gel' unas cuantas semanas. En lugar de acudir a que lo retiraran, recurrí al clásico relleno de gel. Más fácil, más rápido y, sobre todo, más barato. La última vez que me hice dicho relleno ya sí fue en mi salón de referencia. En este, una de las chicas me advirtió: "No te las han hecho muy bien. Tienes algunas despegadas. ¿Quieres que las retiremos y las hagamos bien?". Pero como tenía prisa, pensé que en la próxima cita ya si eso. ¡MAL!

El tercer error fue, precisamente, estar tan enamorada de mi nueva manicura que no dudé en posponer la cita para su retirada. Hasta que un día, pasadas dos semanas, se me cayó una de las extensiones (porque sí, siempre aprovecho para ponérmelas más largas) y, con ella, el gel en cuestión. Y ahí estaba lo que yo intuí que era un hongo. Me asusté tanto que me fui volando al salón para proceder a la retirada y, uy, ¡sorpresa! No tenía un hongo... ¡Tenía tres! El más grande y feo en el dedo meñique y, por suerte, los otros dos eran más sutiles.

Causas y detonantes de los hongos en las uñas

Después de la sesión, volví a casa asustada y muy convencida de que me pasaría un largo periodo de tiempo sin hacerme las uñas. Escribí rápidamente a la dueña de mi salón de confianza, la cual me aseguró lo que yo misma había intuido previamente. No me habían puesto la extensión bien, no estaba bien adherida a la superficie de la uña y vete tú a saber desde cuándo lleva entrando agua y humedad ahí dentro. ¿Resultado? Tres hongos bien hermosos.

¿Qué dicen las expertas de mi caso?

"Que salgan hongos con uñas de gel o manicura semipermanente se debe a que alargas más el tiempo en hacerte las uñas y, entonces, se pueden producir levantamientos por golpes, que se te parta un poco alguna uña y se abombe el esmalte... Y la uña se queda expuesta", me cuenta Sofía, de Bless My Nails. Por lo tanto, y tal como yo intuía, "ahí entra humedad y suciedad, entonces, si justo tienes también las defensas más bajas, es fácil que se creen este tipo de hongos", comenta.

La conclusión que yo saco de todo esto: ¿Son peligrosas las uñas de gel? Sí y no. Sí porque puede pasarte lo que me ha pasado a mí, que es que estén mal adheridas y que no deje de entrar humedad sin que te des cuenta. Y no porque recurriendo al salón adecuado, retirándolas cuando corresponda y cuidándolas en el proceso, no es tan fácil que aparezcan hongos. Esto mismo es lo que corrobora Romy Capocasale, la dueña de Bless My Nails: "Recalcaría la importante de hacerse las uñas esculpidas (de gel, de acrigel o acrílico) en un buen sitio, donde tengan experiencia. Ya que si te lo hacen mal, se pueden levantar y ahí es cuando te entra la humedad y te pueden salir los hongos, que es lo que te pasó a ti".

Sí. He aprendido muchas cosas a costa de la integridad de mis uñas y, sin embargo, lo que tengo más claro que nunca es que en procedimientos estéticos –por banales que nos parezcan– no se escatima.

Cómo solucionar el problema de los hongos en las uñas

Lo primero que hice fue, lógicamente, acudir a la farmacia. Allí me recomendaron un producto antifúngico para eliminar los hongos que, sinceramente, no me funcionó demasiado bien las primeras semanas. El proceso, tal y como me advirtió el farmacéutico, fue desesperadamente lento. Cuando lo terminé, y aún con los hongos presentes, recurrí a este otro producto de Mavala.

MAVALA Mavamed

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Crédito: MAVALA

Ahora mismo, gracias a él, es inapreciable en comparación con el estado inicial. Y, aunque ya mismo puedo volver a tener las uñas bonitas y listas para cualquier ocasión, prometo hacer los descansos recomendados y, sobre todo, no volver a abandonar a mis chicas de confianza por las traicioneras prisas. Que lo barato sale caro es una verdad como un templo. Hacedme caso.

Otros productos recomendados para eliminar los hongos en las uñas

YOGAMEDIC Tratamiento para Uñas de Pies contra Hongos

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Crédito: YogaMedic

Un tratamiento cuya fórmula enriquecida con biotina penetra en la superficie de la uña eliminando los hongos.

Scholl Tratamiento Anti-Hongos para Uñas

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Crédito: Scholl

Combate los hongos desde la raíz gracias a la combinación de ingredientes que permiten una penetración más rápida en el origen de la infección.

PODERM Fungal Nails

Fungal Nails
Crédito: PODERM

Un aceite-sérum purificante que combate los hongos de forma eficaz eliminando la infección y reparando la uña desde el interior.

Headshot of Carmen Santaella

Carmen es experta en tendencias de moda y de belleza. Con casi 8 años de experiencia en el sector de las revistas, le encanta escribir sobre todo lo que tenga que ver con la industria, las pasarelas, las nuevas colecciones, las propuestas de maquillaje y las diferentes rutinas de cuidado facial y capilar. Su gusto especial por la historia y la historia del arte hace que, además, Carmen esté muy al día con todo lo que tenga que ver con los archivos de estilo procedentes de décadas del pasado. También es una amante de Escocia y de su historia, por lo que conoce el origen y la evolución de tendencias procedentes de dicho país: el tartán, la pata de gallo, el tejido de 'tweed'... 

En Cosmopolitan y ELLE, donde lleva tres años ejerciendo de redactora de moda y belleza, elabora artículos de dicha índole. Concretamente, Carmen escribe reportajes periodísticos sobre 'skincare', maquillaje, perfumes y pelo, pero también sobre nuevas tendencias extraídas de la pasarela, del 'street style', de las redes sociales y de inspiración histórica. Por otra parte, Carmen Santaella desarrolla su vocación como periodista de moda en las redes sociales. Concretamente, en TikTok e Instagram, donde comparte con su comunidad sus conocimientos sobre la materia.

Antes de ser redactora para Cosmopolitan y ELLE, Carmen también elaboraba artículos de moda y belleza para otros medios de comunicación, como Harper's Bazaar, InStyle, ¡HOLA! y Clara. Está graduada en Periodismo por la Universidad Carlos III de Madrid desde el año 2016, tiene el máster de Vogue en Comunicación de moda y belleza, también de la Universidad Carlos III, y un título oficial que la acredita como asesora de imagen y 'personal shopper'. Este último lo obtuvo en la Universidad Complutense de Madrid.