Atención, pregunta: ¿qué tienen en común Lauren Conrad y Kim Kardashian? Si no das con la respuesta, te la adelantamos. Ambas han construido su imperio con ambición, carisma y una estudiada estrategia: mantienen una definida marca personal relacionada con el mundo de la belleza. No creas que hablamos de llevar el pelo y el maquillaje correctos, sino de un conjunto de factores que les hacen únicas. ¿Que por qué es importante tener un sello que te haga destacar y que se identifique contigo?
Aporta credibilidad
«Ser constante, incluso con tu look, hace que las personas confíen más en ti. Esa perseverancia envía un mensaje no verbal a tu entorno que te convierte en alguien de fiar», dice Laurin Sydney, coach que prepara a las personas para hacer apariciones públicas. «Si vas a trabajar el lunes con la cara lavada y el martes con los ojos muy ahumados, ese cambio creará la percepción de que no estás muy centrada en tus tareas y que empleas más tiempo en experimentar con tu apariencia. Es injusto, pero en el trabajo, la percepción es la realidad».
Refleja madurez
Mantener unas pautas estéticas también transmite seriedad y sensatez a tus jefes. Cuando tienes veintitantos experimentas con tu apariencia. «Se supone que como adulto, te conoces a ti mismo, tus valores y qué es lo que mejor te queda», dice la psicóloga Vivian Diller. Un ejemplo de esto es Victoria Beckham, que después de jugar con cortes atrevidos, mechas de colores y extensiones rubias, se hizo un corte bob que mantiene a día de hoy y que, además, la caracteriza.
Experimentas con tu marca personal
Definir un look y hacerlo tuyo no quiere decir que debas ir siempre igual. Puedes seguir las tendencias que más te ayuden a potenciar tus rasgos y así continuar mejorando. Si sueles llevar siempre los labios maquillados de rojo, ¿por qué no apostar por un color nuevo? O si tu firma es marcar tus facciones, ¿por qué no innovas con la técnica strobing? (crear puntos de luz en el rostro). ¡La clave está en ser creativa dentro de tu propio estilo!











