Ha llegado el momento de dejar tu cara limpísima tras un día des estrés, polución y demás enemigos. Toma nota para hacerte una limpieza facial en pocos minutos:

- Lo mejor: humedece antes. Tu cutis es como una esponja así que si tiene algo de agua absorbe mejor los productos.

- Limpia con un masaje, fomentarás el drenaje y la eliminación de toxinas. Empieza por los lados hacia el centro del rostro, sigue la línea de la mandíbula desde las orejas hasta la mejilla.

- Retira los restos con un algodón y un agua micelar apta para pieles sensibles.

- Evita el agua caliente: afecta a tus capilares y reseca tu piel.

- Cuántas más repeticiones mejor, pero tampoco te pases, la intención es no perder tiempo.