Este 2026 es el año de las contratendencias. Están surgiendo todo tipo de estilos que se oponen a los anteriores en materia de cejas, maquillaje y peinados. El ejemplo más evidente es el 'anti-clean', la antítesis del 'clean look', que no solo atañe al maquillaje, sino también al cabello. Sería como una réplica en forma de microtendencias. Entonces, para que lo entendamos, el 'clean look', ¿es tendencia o no?

Vamos por partes. Si te preguntamos qué es un efecto buena cara y hacemos la misma pregunta a tu vecina, probablemente la respuesta sea diferente. ¿Por qué? Porque cada una tiene sus gustos y sus necesidades. El concepto inicial del 'clean look' no era otra cosa que el resultado de utilizar pocos productos para conseguir una cara lavada. Un aspecto natural y sin demasiados artificios para resaltar la belleza natural: la forma más rápida y cómoda de conseguir ese efecto buena cara al instante. Hasta aquí todo bien.

maquillaje de labios y mejillas para un efecto buena cara
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Después, llegó la segunda parte: el concepto de vida que se creó alrededor del 'clean look'. Todo un movimiento que empezó asociándose con un estilo de vida saludable e impoluto y que fue evolucionando hacia una perfección mucho más preparada y posproducida.

El 'clean look' como concepto está bien y nunca va a dejar de llevarse, lo que ha 'cansado' es todo el entorno que se ha creado. Se ha asociado a elegancia y lujo silencioso. Y es que lo que empezó siendo algo natural, cómodo y favorecedor terminó derivando en un trabajo tedioso que, además, implica fingir que no cuesta ningún trabajo.

Una belleza posproducida es la antítesis de una belleza natural. ¿Tiene algo de malo la posproducción? Ni mucho menos, pero no es natural. Y esa diferenciación es fundamental, porque es lo que ha roto con el concepto del 'clean look' y ha provocado esta 'huelga beauty'. Básicamente, porque no ha cumplido lo que promete.

Sabemos que no hay que tomarse al pie de la letra lo que vemos en redes sociales; sin embargo, cuando hablamos de una tendencia que aboga por la naturalidad, pero que en realidad supone cumplir con muchos más estándares todavía, dando a entender que no supone ningún esfuerzo, la cosa se complica y surge lo inevitable: la revolución 'beauty'.

¿Qué es una contratendencia en belleza?

tendencias de maquillaje opuestas
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Vas a leer mucho este concepto durante 2026 (si es que no te has cansado de oírlo ya), así que vamos a entender exactamente qué significa. Una contratendencia es una forma de réplica que surge como respuesta a otra tendencia popular. Cuando sale un estilo muy marcado y alargado en el tiempo, que triunfa en redes sociales y termina protagonizando todo un concepto de vida, aparece otro que rompe con lo anterior, como una reacción opuesta que evidencia que hay otro modo de ver las cosas.

Por eso, cuando hemos visto durante mucho tiempo un 'blush' excesivamente marcado, entonces llega la tendencia del rubor natural al estilo 'mochi make-up'; tras meses de cejas laminadas y perfectas, llegan las 'brow swirl' o cejas efecto remolino; y después de infinitas decoloraciones y melenas pulidas, la coloración capilar se decanta por la naturalidad, la salud del cabello y el movimiento.

¿Son excluyentes? Sí y no. Representan los dos lados del ring de una tendencia, eso es cierto, pero en el fondo cualquier estilo es perfectamente combinable y adaptable. Sin embargo, ¿qué pasa cuando se intenta romper con todo el mantra que ha supuesto el 'clean look'? Presta atención.

Huelga 'beauty': las contratendencias de 2026

maquillaje grunge
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Desde hace unos años, las canas se lucen como un discurso de empoderamiento porque simbolizan el tiempo vivido, identidad propia y libertad frente a la exigencia de parecer siempre joven. "Por ejemplo, la Reina Letizia o Salma Hayek las llevan de forma natural, porque ya no se entienden como un descuido, sino como una elección consciente que transmite seguridad y coherencia personal", explica Raquel Linde, experta en maquillaje y Marketing Manager de You Are The Princess.

lucir las canas
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Pero esto no es todo, a raíz de esta manifestación han surgido varias microtendencias que implican evitar a toda costa el efecto 'pillow face', que no solo se centra en no tapar imperfecciones, sino en potenciarlas.

tendencia grunge lapiz corrido
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De este modo, convivimos con el 'grunge make-up', que aboga por un maquillaje corrido y de efecto manchado, la comodidad escondida dentro del caos. También encontramos el #tiredgirlmakeup que representa a toda una comunidad en TikTok y abraza una estética realista e imperfecta, acentuando o dejando a la vista las ojeras naturales. Un signo de cansancio que siempre se ha intentado tapar y ahora no solo no se disimula, sino que se maquilla para que se vea más.

tendencia ojeras a la vista #tiredgirlmakeup
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¿Otro? El 'true skin portrait' que celebra el paso del tiempo presumiendo de arrugas e, incluso, maquillándolas para que se vean más. ¿Cómo se llama esta tendencia llevada al extremo? El 'wrinkle art' o arte de las arrugas, que consiste en maquillarlas para que se noten y no todo lo contrario.

"Maquillar las arrugas es, sobre todo, una declaración de intenciones. No creo que se generalice como técnica cotidiana, pero sí marca un punto de inflexión que evidencia lo que ya llevamos viendo un par de temporadas: dejar de usar el maquillaje solo para borrar y empezar a usarlo también para enfatizar. Como gesto extremo puede quedarse en microtendencia, pero el mensaje que lanza ha venido para quedarse", destaca la experta.

Este movimiento responde a ese cansancio colectivo debido a la saturación de años de pieles pulidas, cejas perfectamente diseñadas y rostros efecto filtro. ¿Estamos asistiendo al fin del ideal de perfección pulida que dominó la última década? "Más que un final, estamos viendo que deja de ser el único modelo válido. Tendrá cabida porque la perfección pulida no desaparecerá, pero dejará de ocupar todo el espacio. Ahora convive con otras estéticas y estilos mucho más reales y menos normativos", señala.

Linde explica que con esto se reivindica la diversidad, no solo estética, sino también emocional. Es una respuesta directa a conversaciones actuales sobre salud mental, agotamiento y redefinición del éxito. Muestra cómo valoramos cada vez más la autenticidad y la individualidad, y cómo las redes sociales han impulsado un debate constante sobre lo real frente a lo idealizado. "Viendo arrugas, ojeras o cejas desordenadas, dejamos de replantearnos la presión social por parecer siempre impecables, mostrando que la belleza también puede convivir con la experiencia".

tendencias en cejas para 2026
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Aunque estas tendencias se centran en un cansancio colectivo, es la generación-Z la que ha convertido esto en una sátira viral que recorre las redes sociales. ¿Lo de maquillar las arrugas o las ojeras para que se vean más se mantendrá a largo plazo? Probablemente no. No es algo que llevaremos en el día a día (más allá de un maquillaje artístico), pero sí supone, más que una tendencia estética, una declaración política y generacional. "Especialmente entre quienes rechazan la idea de tener que 'optimizarse' constantemente para encajar en un ideal de belleza. Mostrar arrugas, ojeras o canas normaliza algo que nos va a pasar a todas. Y eso, dentro del universo de la belleza, es profundamente revolucionario, aunque no debería serlo", asegura.

Tendencia de maquillaje 'tired girl'

tendencia de maquillaje tired makeup
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La clave no está en dejar de maquillarse, sino en elegir desde dónde lo hacemos. No se trata de renunciar a corregir, sino de no sentirnos obligadas a hacerlo siempre o inseguras cuando no lo hacemos. Ahora bien, ¿puede una contratendencia convertirse rápidamente en otro estándar impuesto? "Sí, y ese es el gran riesgo. Pasar de 'tienes que estar perfecta' a 'tienes que verte imperfecta' sería repetir el mismo patrón. La libertad estética solo existe cuando hay opción real de elegir", destaca.

Toda técnica requiere trabajo, eso no es nada nuevo, incluso el efecto despeinado en el pelo o el 'grunge', en el maquillaje, tiene su técnica. De hecho, como se puede ver en los vídeos representados bajo el 'hashtag' #tiredgirlmakeup, estos maquillajes descuidados que potencian las imperfecciones requieren varios pasos de maquillaje que pueden ser más tediosos que los de un maquillaje 'tradicional'.

¿Estamos romantizando el agotamiento y el desgaste? "Existe ese peligro. Por eso es importante diferenciar entre visibilizar lo real y glorificar el cansancio. La belleza del futuro no debería exigirnos estar agotadas para ser válidas, sino permitirnos mostrarnos como somos, incluso cuando no estamos bien", sentencia Linde.

Conclusión: no se trata de una tendencia, se trata de un reclamo. Podemos llevar lo que queramos, ya sean 45 productos o dos, pero este 2026 se valora la honestidad y se potencia la belleza más real y menos normativa. ¿Nos gusta lo perfectamente pulido? Sin problema, pero no finjamos que no nos cuesta.

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Isa Espín es periodista especializada en moda, belleza y estilo de vida. Escribir es su profesión y usarse como conejillo de indias, para probar todas las tendencias cosméticas, su pasión. Tiene una manía: no puede llevar más de seis meses el mismo corte de pelo y ya no recuerda cómo son sus uñas sin pintar. Le encanta probar diferentes tipos de maquillaje, coleccionar perfumes y las cremas naturales. A lo mejor se olvida las llaves en casa, pero un buen iluminador facial, un eyeliner y una máscara de pestañas son obligatorias en su bolso. Estudió el Grado en Documentación y el Grado en Periodismo en la Universidad de Murcia. Además, cuenta con el posgrado de Locución y Presentación de Televisión, de RTVE, y el de Marketing Digital de Moda, de la UCJC, de Madrid. Tuvo un blog de moda y belleza que terminó derivando en su propia newsletter personal y ha trabajado en varios medios como redactora y Social Media.  
   Lleva una década escribiendo en medios digitales. Ha trabajado para La Verdad, XLSemanal (ABC) y 20minutos, entre otros. Actualmente, colabora en Cosmopolitan y Mujer.es. Es adicta a las gangas, enamorada del café y la gastronomía, y -en su tiempo libre- practica ballet. Experimentar es lo suyo, a veces las cosas le salen bien y otras veces, se ríe y nos las cuenta.